Podemos eleva sus requisitos y quiere acabar con los CIE si el PSOE retoma el traspaso migratorio a Cataluña

El partido apunta a derogar la Ley de Extranjería durante la negociación sobre competencias migratorias, insiste en erradicar centros de internamiento y redadas discriminatorias y condiciona su apoyo a una regulación que elimine cualquier atisbo de trato desigual

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En una comparecencia pública, el coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, manifestó que su formación no limitará sus exigencias a la regularización extraordinaria de personas migrantes, sino que plantea modificar la actual Ley de Extranjería, cerrar los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) y erradicar lo que identifican como redadas discriminatorias, como condición para implicarse en una negociación sobre el traspaso de competencias migratorias a Cataluña. Según reportó Europa Press, la postura de Podemos apunta a reforzar derechos de las personas migrantes y evitar cualquier normativa que, en opinión del partido, introduzca sesgos racistas en la gestión migratoria.

Fernández precisó en Madrid que la regularización prevista podría beneficiar a entre 500.000 y 800.000 personas sin papeles, una cifra importante cuyo alcance situó en el centro del proceso político antes de plantear debates sobre delegaciones competenciales. De acuerdo con Europa Press, el coportavoz insistió en que la formación sólo respaldará el proceso de traspaso de competencias tras completarse la regularización y siempre que desaparezcan de la normativa todos los “elementos racistas y xenófobos”, haciendo referencia específica a la exposición de motivos de la propuesta de ley negociada entre PSOE y Junts.

Durante el mitin en Zaragoza, la exministra de Igualdad y eurodiputada Irene Montero recurrió a la ironía al citar la "teoría del reemplazo" para evidenciar lo que catalogó como un “bulo” propagado por la ultraderecha, en torno al acuerdo para la regularización masiva de migrantes. Europa Press recogió que Montero planteó que "ojalá se pueda barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante", declaraciones que suscitaron preguntas a Pablo Fernández en la rueda de prensa de Madrid. El portavoz de Podemos defendió la intervención de Montero como una respuesta irónica dirigida a desmentir la teoría del reemplazo y denunció que dicha narrativa, “racista, fascista y xenófoba”, se encuentra actualmente en los discursos tanto de Vox como del Partido Popular.

En la comparecencia ante periodistas, Fernández recalcó que Podemos continuará presionando para que los derechos de personas vulnerables y migrantes sean ampliados. “Nosotros seguiremos peleando para que personas vulnerables y personas migrantes puedan tener más derechos”, enfatizó. También marcó distancia con medidas consideradas insuficientes y reclamó la eliminación de los CIE y de las prácticas policiales identificadas como “redadas racistas” en el país, según recogió Europa Press.

El partido subrayó su respaldo al autogobierno, pero expresó su rechazo a cualquier texto legal para el traspaso de competencias que contenga disposiciones discriminatorias. Recordó expresamente que ya votaron en contra de propuestas anteriores impulsadas por Junts y PSOE, al detectar, a su juicio, en la exposición de motivos elementos racistas. Fernández especificó que, además de exigir la supresión de ese tipo de enunciados, reclaman medidas concretas como el fin de los CIE, estructuras que concentran a migrantes en situación irregular y cuyo futuro se ha convertido en uno de los focos de la agenda migratoria del partido.

La posición de Podemos también se refleja en la negociación con el Gobierno central: según detalló Europa Press, se atribuyen el impulso decisivo para la regularización extraordinaria, la cual califican como la “principal iniciativa social de la legislatura”. Fernández sostuvo que la consecución de ese acuerdo ejemplifica la necesidad de voluntad política para impulsar transformaciones sociales de impacto, y utilizó ese argumento para reforzar su estrategia de demanda de cambios estructurales en la legislación y la política migratoria.

A lo largo de la intervención, el portavoz de Podemos insistió en que la regularización debe finalizar antes de negociar cualquier cesión de competencias autonómicas, y reiteró el compromiso del partido con establecer garantías legales para erradicar toda forma de trato desigual o discriminatorio en la normativa que regule el fenómeno migratorio, según detalló el medio Europa Press.

Las posiciones expresadas por la formación morada forman parte del debate nacional en torno a la gestión de la inmigración y la relación entre el Estado y Cataluña respecto al manejo de flujos migratorios y de la integración de las personas extranjeras. En suma de los condicionantes políticos, legales y sociales, Podemos exige que se suprima cualquier marco normativo susceptible de discriminación y reafirma su voluntad de incidir en la modelación de las políticas migratorias desde el compromiso con los derechos humanos y la igualdad, según consignó Europa Press.