El TS confirma la expulsión de la Guardia Civil de un agente que pateó a su exmujer mientras la encañonaba con un arma

El Supremo rechaza el recurso de un exguardia civil condenado a prisión por violencia doméstica y amenazas, avalando su salida definitiva tras la agresión con arma de fuego a su expareja y a un hombre en Ávila

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La sentencia del Tribunal Supremo incluyó la confirmación de que el agente implicado arrastró al hombre que acompañaba a su expareja fuera del vehículo, lo hizo caer de rodillas y le colocó una pistola en la frente antes de amenazarlo verbalmente. Así lo consignó Europa Press, que informó sobre la resolución del alto tribunal, en la que se rechazó el recurso presentado por el exguardia civil y se ratificó de forma definitiva su expulsión tras haber sido condenado por varios delitos derivados de aquel incidente en Ávila.

De acuerdo con Europa Press, la Sala de lo Militar del Supremo desestimó el recurso de casación presentado por el agente contra la resolución que impuso su separación del cuerpo, una sanción disciplinaria ejecutada por el Ministerio de Defensa. El tribunal consideró que los hechos probados constituyen una "falta muy grave", al tratarse de la comisión de un delito doloso condenado por sentencia firme y vinculado con su condición de agente en servicio. Europa Press detalló que el hombre y su expareja habían formalizado el divorcio en 2019, y el suceso ocurrió aproximadamente un año después, cuando la mujer estaba estacionada con otro hombre dentro de su coche.

Según la información publicada por Europa Press, el agente irrumpió con su vehículo y se dirigió directamente al asiento del copiloto, donde se encontraba el acompañante de su exmujer. Abrió la puerta y, tras sacar un revólver cargado, lo encañonó y le ordenó bajar del vehículo con palabras amenazantes. A continuación, lo obligó a arrodillarse en el suelo y colocó el arma contra su cabeza, reiterando amenazas de muerte.

El medio reportó que, al ver la situación, la exmujer salió del coche y confrontó al agente, preguntándole si también pensaba matarla a ella. Aprovechó para indicar a su acompañante que huyera del lugar. Durante estos momentos, el entonces guardia civil apuntó con la pistola a la cabeza de su expareja, la empujó hasta hacerla caer al suelo y la golpeó en las piernas repetidas veces, sin dejar de encañonarla. Europa Press sostuvo, citando la sentencia, que al finalizar la agresión y tras dirigirse nuevamente hacia su vehículo bajo la intención de perseguir al otro hombre, el agente también agarró a la mujer del cuello.

La decisión del Tribunal Supremo, según recogió Europa Press, se sustenta en la gravedad de los delitos cometidos. Un juzgado de Ávila condenó al exguardia civil por dos delitos de amenazas graves no condicionales, un delito de lesiones en el ámbito familiar —considerado violencia sobre la mujer— y un delito leve de lesiones. Europa Press precisó que la sentencia estableció una pena de tres años y nueve meses de prisión, una multa de 540 euros e impuso al condenado una orden de alejamiento de 500 metros respecto a las víctimas, además del pago de indemnizaciones de 500 euros a su exmujer y 450 euros al otro hombre afectado.

Tras la condena penal, la Audiencia Provincial de Ávila confirmó la resolución del juzgado de primera instancia. Posteriormente, en el ámbito disciplinario, la administración impuso la separación definitiva del servicio en la Guardia Civil. El exagente presentó recurso ante el Tribunal Supremo por considerar desproporcionada la sanción aduciendo que no se correspondía con la gravedad de los hechos; sin embargo, el alto tribunal dictaminó que "la proporcionalidad en el presente caso no ha sido quebrantada y la sanción impuesta cumple" con los criterios establecidos para este tipo de conductas, conforme refirió Europa Press.

Europa Press señaló que el alto tribunal enfatizó la gravedad de las acciones del agente, tanto por su efecto directo sobre las personas afectadas como por las repercusiones sobre la confianza y el prestigio institucional de la Guardia Civil. Según consigna el medio, los magistrados subrayaron "la grave afectación que supone para el crédito que la institución de la Guardia Civil" y descartaron cualquier duda respecto a la importancia de los delitos de amenazas y lesiones en el ámbito familiar.

La resolución del Supremo sella la expulsión del cuerpo y ratifica las consecuencias legales y administrativas para el agente por los delitos perpetrados en el contexto de violencia doméstica y amenazas con arma de fuego. Según informó Europa Press, ni la condena judicial ni la sanción disciplinaria han sido modificadas a pesar de los recursos del condenado, marcando así la interrupción definitiva de su carrera en la Guardia Civil.