
Durante su intervención en un acto público celebrado en Cuarte de Huerva, Zaragoza, Santiago Abascal insistió en que ETA, organización calificada como terrorista durante décadas, no figura únicamente en la memoria histórica por sus atentados, sino porque, a juicio del dirigente, colaboró de forma determinante para que Pedro Sánchez alcanzara la presidencia del Gobierno español. Según informó el medio, la declaración de Abascal responde a informaciones que apuntan a un posible acuerdo entre el Ejecutivo de Sánchez y Bildu, partido político relacionado históricamente con el entorno de ETA, para lograr la retirada de la banda de la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea.
El presidente de Vox reafirmó en su mensaje que "ETA no mata porque no le hace falta", en referencia a las décadas de violencia vividas en España. En esta misma línea, Abascal subrayó que ni él ni su partido están dispuestos a "olvidar ni a perdonar" el pasado de la banda. Tal como publicó la fuente, el dirigente argumentó que existe un intento de reescribir los hechos recientes en la historia del país, lo cual calificó de amenaza para la memoria colectiva y para la interpretación de las acciones pasadas vinculadas al terrorismo.
Según consignó el medio, Abascal denunció que existe la intención de imponerle a la sociedad española, y en particular a los aragoneses, una dicotomía política restrictiva que ejemplificó como "una elección endiablada: o la mafia o la estafa". En su discurso, se refirió al actual ejecutivo presidido por Pedro Sánchez utilizando términos como “mafia corrupta, mentirosa y traidora”, acusándolo de haber ganado el poder mediante “una estafa” a los electores. Sumado a estas críticas, el líder de Vox reiteró su oposición tajante a la iniciativa gubernamental que prevé la regularización de aproximadamente quinientas mil personas que ingresaron en España sin permisos legales, advirtiendo acerca de supuestos efectos negativos sobre la seguridad, los servicios públicos y las posibilidades de acceso a la vivienda para la población nacional.
El medio especificó que Abascal no limitó sus reproches al gobierno socialista, sino que también dirigió duros cuestionamientos hacia el Partido Popular. Recordó que la formación conservadora apoyó en el Congreso de los Diputados los trámites para regularizar la situación de medio millón de inmigrantes en situación irregular. El presidente de Vox también les acusó de romper los acuerdos de gobierno autonómicos con su partido y de haber actuado de manera opuesta a las declaraciones públicas que realizaban sobre el reparto de inmigrantes. Según detalló, Vox prefirió abandonar el poder antes que defraudar a sus votantes, a diferencia de lo que, según su visión, han hecho otros partidos en los cuarenta años de democracia española.
En el terreno de las políticas internacionales y medioambientales, Abascal cuestionó el papel del Partido Popular frente al Pacto Verde Europeo y el acuerdo comercial Mercosur, señalando que pese a haber promovido, respaldado y firmado estos marcos en instituciones comunitarias durante años, ahora se muestran en contra, lo que a su juicio constituye una contradicción en la línea política del PP, publicó el medio. En el ámbito de la gestión del agua, el líder de Vox consideró que el debate sobre el trasvase responde a una “guerra del agua” generada por la izquierda, en la que el PP habría caído. Manifestó que, en su opinión, España cuenta con recursos hídricos suficientes para todos, pero millones de litros terminan desechados, y defendió la política de interconexión de cuencas como una solución nacional coherente. Además, criticó al presidente de Aragón, Jorge Azcón, por su posición variable según las temáticas, y subrayó que Vox mantiene un discurso uniforme en todo el territorio nacional.
De acuerdo con la información proporcionada por el medio, el candidato de Vox a la presidencia del Gobierno de Aragón, Alejandro Nolasco, arremetió contra lo que denominó “cuarenta años de mala gestión” tanto en la administración del agua como en el ámbito sanitario por parte de los principales partidos que se han turnado en el poder. Nolasco sostuvo que no se realizaron inversiones relevantes en infraestructura hidráulica, pese a las inundaciones sufridas en localidades como Cadrete, María de Huerva o Azuara. Además, criticó la aprobación de decretos ómnibus desde el gobierno autonómico, en los que, según su denuncia, se mezclan ayudas a damnificados junto con subvenciones dirigidas tanto a sindicatos como a organizaciones patronales, lo que denominó “una canallada”.
En el aspecto sanitario, Nolasco calificó de “indecente e inhumano” que pacientes de cáncer residentes en la provincia de Teruel deban desplazarse hasta Zaragoza para recibir tratamiento oncológico, mientras las instituciones dedican partidas millonarias a políticas que el candidato tildó de ideológicas. Los señalamientos respecto a la gestión de las políticas de inmigración, agua y salud se inscriben en una estrategia crítica hacia el bipartidismo tradicional y a las actuales alianzas del Gobierno central, según la cobertura que ofreció el medio.


