Los audios de las comunicaciones entre el centro de control de Atocha de Adif y el maquinista del AVE de Renfe accidentado en Urda revelan que el convoy recibió la orden de reanudar la circulación con normalidad tras el fallo del sistema de seguridad LZB. “Desconecte y vuelva a conectar el LZB y reanude marcha al amparo del BSL con marcha normal”, indicó el operador, según las grabaciones a las que ha accedido la Cadena SER.
La emisora ha difundido este miércoles la transcripción de la conversación, que comenzó a las 8:31, cuando el conductor comunicó un fallo de bloqueo parcial y confirmó que el tren estaba detenido.
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Cinco minutos después, el centro de control autorizó la marcha, una instrucción que, según la SER, difería del protocolo previsto para esos casos, que establecía una circulación “a la vista” y con un máximo de 40 kilómetros por hora.
La orden llegó tras varios minutos de dudas
La grabación recoge varios minutos de dudas y consultas internas en el centro de control de Adif, después de que el maquinista del tren 2080 avisara de que se había producido una caída de la central de Urda. El operador le indicó inicialmente que esperara mientras valoraban cómo proceder ante la incidencia.
La orden definitiva quedó registrada a las 8:36. El controlador pidió al maquinista que desconectara y volviera a conectar el LZB, el sistema de seguridad que había fallado, y le comunicó que podía continuar “al amparo del BSL con marcha normal”.
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El AVE circulaba unos 25 kilómetros por detrás del tren de Iryo, que se encontraba detenido en la vía. La autorización para recuperar la marcha ordinaria se emitió sin que se hubiera comprobado que el convoy que iba por delante se hubiese alejado a una distancia suficiente para evitar una colisión.
La maquinista del Iryo avisó cinco minutos antes de que el tren no podía avanzar
Los audios difundidos incluyen también dos comunicaciones entre la maquinista del Iryo y el centro de control. A las 8:41, la conductora informó de una pérdida de transmisión y comunicó que estaba detenida ante la señal de entrada de Urda.
El operador le transmitió la misma pauta que al AVE: desconectar y volver a conectar el sistema y reanudar el trayecto con “marcha normal”. Sin embargo, a las 8:48, la maquinista volvió a llamar para advertir de que no podía restablecer el LZB y que continuaba parada.
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“No me está permitiendo el tren revisar el sistema LZB. Y por eso estoy todavía detenida ante la señal de entrada”, señaló la conductora. El controlador respondió que volviera a llamar si persistía el problema, sin que conste en esas grabaciones una orden dirigida al AVE para detenerse o reducir su velocidad.
Cinco minutos después de esa última comunicación se produjo el choque entre ambos trenes. El accidente ha dejado por el momento al menos 68 muertos.
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