La parada más inesperada de la Familia Real en los Premios Princesa de Asturias 2022: Letizia y Leonor se refugian en un hotel de carretera por una gastroenteritis

La visita al Pueblo Ejemplar de Cadavedo estuvo marcada por un contratiempo sanitario que obligó a la reina y a la princesa a detenerse en un pequeño hotel rural

La princesa Leonor, junto a los Reyes, posa con el personal del restaurante donde hicieron una parada inesperada antes de llegar al Pueblo Ejemplar de Asturias. (Redes sociales)
La princesa Leonor, junto a los Reyes, posa con el personal del restaurante donde hicieron una parada inesperada antes de llegar al Pueblo Ejemplar de Asturias. (Redes sociales)
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La jornada que debía ser una celebración tranquila en Cadavedo, el Pueblo Ejemplar de los Premios Princesa de Asturias 2022, terminó convirtiéndose en una sucesión de sobresaltos para la Familia Real. Lo que no figuraba en ninguna agenda oficial fue la parada urgente que los reyes y su hija Leonor tuvieron que hacer en un hotel de carretera, en plena Autovía del Cantábrico, debido a una gastroenteritis que afectó tanto a la princesa como a la infanta Sofía.

Todo comenzó la noche anterior, tras la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias en Oviedo. Sofía y Leonor empezaron a encontrarse mal, con síntomas que los médicos de la Casa Real identificaron rápidamente como una gastroenteritis. Se les administró un antiemético para intentar estabilizar la situación, pero la noche fue complicada y, a primera hora del sábado, los facultativos solicitaron más medicación a la UVI móvil destinada al evento, según desvelaba en ese momento La Nueva España.

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Aun así, la intención inicial era cumplir con el compromiso en Cadavedo. Sin embargo, la infanta Sofía, más afectada, tuvo que quedarse en el hotel. Leonor, aunque también indispuesta, decidió acompañar a sus padres. El viaje, sin embargo, se hizo cuesta arriba. A la altura de Ballota, en Cudillero, la joven heredera no pudo continuar y la comitiva se vio obligada a detenerse en Casa Fernando, un restaurante con hotel situado en la salida 445 de la autovía.

La princesa Leonor, junto a los Reyes, posa con el personal del restaurante donde hicieron una parada inesperada antes de llegar al Pueblo Ejemplar de Asturias. (Redes sociales)
Los reyes y a princesa Leonor en el Pueblo Ejemplar de los Premios Princesa de Asturias 2022. (EFE)

La propietaria del establecimiento, Ainoha García, aún sorprendida por la inesperada visita, relató que fue el propio Rey quien se bajó del coche para explicar la situación: “La reina y la princesa están indispuestas, ¿podrían pasar a una habitación?”. Mientras Letizia acompañaba a Leonor en el piso superior, Felipe VI se quedó en la terraza conversando con los vecinos y los clientes que, atónitos, se encontraron de repente charlando con el Jefe del Estado como si fuera un parroquiano más.

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El rey habló del tiempo, de la afluencia de peregrinos y de la temporada de verano. Incluso aceptó un trozo de rapa, una empanada típica del lugar, aunque rechazó el vino con humor: él también estaba “un poquito indispuesto del estómago”. Su mayor preocupación, según los presentes, era la salud de sus hijas.

Media hora después, Leonor bajó acompañada de su madre. Pálida, pero con su sonrisa habitual, saludó y se fotografió con todos los presentes. La reina, cercana y agradecida, explicó que ya se encontraban “un poquito mejor”. La parada, aunque breve, dejó una impresión imborrable en los vecinos: “Fueron majísimos, muy normales”, recordaba la propietaria.

Felipe VI posa con el personal del restaurante donde hicieron una parada inesperada antes de llegar al Pueblo Ejemplar de Asturias. (Redes sociales)
Felipe VI posa con el personal del restaurante donde hicieron una parada inesperada antes de llegar al Pueblo Ejemplar de Asturias. (Redes sociales)

La comitiva retomó el camino hacia Cadavedo, donde les esperaba un pueblo lleno de ilusión. Leonor, demostrando una sorprendente profesionalidad pese al malestar, participó en buena parte del recorrido con una sonrisa y atención a todos los vecinos. Sin embargo, en el tramo final tuvo que retirarse de nuevo, acompañada por su madre. Aun así, regresó unos minutos después para firmar el libro oficial de visitas, un gesto que fue recibido con aplausos y admiración.

Mientras tanto, la reina Letizia asumió el discurso preparado por su hija con la naturalidad y solvencia que la caracterizan. Explicó a los vecinos que Sofía había pasado mala noche y que Leonor también se encontraba regular, pero que todo apuntaba a una gastroenteritis leve que se resolvería en 24–48 horas.

Tras el acto, las dos hermanas fueron trasladadas al aeropuerto de Asturias y regresaron a Madrid en un vuelo privado para descansar. La jornada, marcada por la urgencia sanitaria, dejó una imagen inesperada: la de una familia real cercana, resolutiva y capaz de afrontar contratiempos con serenidad y humanidad.

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