Hace años que Francia no vivía unas protestas como las que están protagonizando los estudiantes y sindicalistas. Tanto los detenidos como los policías heridos se cuentan por cientos. Entre contenedores quemados, pequeños incendios y cargas de los agentes, la tensión no hace más que crecer en las calles de varias localidades. Muchos perfiles de la izquierda política se han unido a las manifestaciones pacíficas. Sin embargo, hay uno que se ha puesto en primera línea y ha servido de escudo entre los policías y los revolucionarios. En la comuna de Saint-Denis, una de las principales localizaciones de las protestas, su alcalde ha dejado unas imágenes históricas.
Bally Bagayoko, a sus 53 años y de origen maliense, se convirtió hace meses en el primer alcalde de La Francia Insumisa de un municipio de más de 100.000 habitantes. Con su victoria, la prensa analizó la llegada de un partido ampliamente considerado de “izquierda radical” y el perfil del que era el primer alcalde negro de la localidad. La misma noche de las elecciones, en el pasado mes de marzo, soportó una gran oleada de racismo. Cuando llevaba en torno a 100 días en el cargo, en julio, le salpicó su primera gran polémica por un supuesto vínculo personal con dos hermanos con condenas por narcotráfico. Este miércoles volvió a las portadas y las redes, pero por un vídeo en el que se le ve tratando de evitar que policías franceses golpeen a manifestantes enfadados.
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Escudo entre policías y protestantes
Bally Bagayoko se situó entre los agentes antidisturbios y los alumnos para evitar una escalada de la tensión. Desde la derecha política le han acusado de fomentar la violencia. Las protestas están protagonizadas principalmente por menores de edad, lo que vuelve más compleja la actuación policial y exige poner el ojo más atento. La movilización reclama mejoras en las condiciones educativas y denuncia la falta de recursos y de personal en los institutos de la capital francesa. Bagayoko ha explicado que acudió para acompañar a los jóvenes y reducir la tensión durante la protesta.
“Hoy, en el centro de la manifestación, estuve donde debe estar un alcalde: junto a nuestra juventud, para protegerla y calmar las tensiones”, escribió. También aseguró que fueron los propios manifestantes quienes lo rodearon “fraternalmente”. En otro mensaje, denunció lo que consideró un “uso totalmente desproporcionado” de la fuerza por parte de la policía contra “jóvenes que simplemente piden ser escuchados”. El dirigente de La Francia Insumisa pidió al ministro del Interior que revise las directivas de actuación policial “urgentemente, antes de que ocurra una tragedia”. A los estudiantes movilizados les expresó su respaldo: “Sus demandas son justas. Sigan organizándose y haciendo oír su voz”. También les pidió evitar incidentes. “No cedan ante ninguna provocación. Manténganse unidos y no violentos”, sentenció.
Símbolo contra el racismo y vínculos polémicos
La histórica victoria de Bally Bagayoko, primer alcalde afrodescendiente y musulmán de Saint-Denis, se vio empañada por una ola de insultos racistas en redes sociales. Sectores de la extrema derecha lanzaron ataques despectivos contra el edil, comparándolo con un “mono” y difamándolo con falsos vínculos con el narcotráfico. Ante la gravedad del acoso, Bagayoko interpuso demandas judiciales contra varios medios y plataformas digitales por comentarios e informaciones discriminatorias, recibiendo el respaldo público de su formación política y protestas en las calles en su favor frente a lo que consideraron una campaña de odio sistemática. Unos tres meses después, volvieron a surgir polémicas relacionadas con narcotráfico, aunque, en esta ocasión, con cierto fundamento y a través de investigaciones periodísticas.
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Radio France afirmó que Bally Bagayoko, alcalde de Saint-Denis, intervino dos veces, entre diciembre de 2025 y junio de 2026, en favor de Ahmed y Adams Doumbia, hermanos con condenas por narcotráfico en el pasado. Según el medio, cuando era candidato pidió al municipio revisar el caso de Ahmed, quien dirigía una discoteca que había sido clausurada. En sus mensajes lo describió como “una buena persona” y solicitó que se examinara la posibilidad de regularizar el establecimiento. Sin embargo, tras revisar su petición, según cuenta L’Express citando mensajes oficiales a los que tuvo acceso, se rechazó por encontrar drogas e indicios de prostitución. Declinó dar declaraciones, limitándose a rechazar por correo lo que consideró “insinuaciones” e “interpretaciones”.
Finalment, otra polémica ha rodeado a su figura: una investigación por malversación de fondos. Bally Bagayoko aseguró que se pondrá “sin demora” a disposición de la Justicia tras la apertura de una investigación preliminar por parte de la Fiscalía Nacional Financiera de Francia. El alcalde de Saint-Denis afirmó que quiere que “se esclarezca todo” y dijo que responderá “directamente a las preguntas” que puedan plantearle los investigadores. “No daré un paso atrás”, escribió en un mensaje difundido en redes sociales.
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