El parque zoológico BIOPARC Valencia ha dado la bienvenida recientemente a una cría de mangabey de coronilla blanca (Cercocebus lunulatus) que ha nacido en sus instalaciones. La noticia de este primate poco conocido gana especial relevancia porque la especie se encuentra catalogada como “en peligro de extinción” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El bebé de mangabey de coronilla blanca evoluciona positivamente y ya se puede ver en el recinto del parque que la especie comparte con los gorilas occidentales de llanura, que se encuentran en peligro crítico de extinción.
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Su madre, una hembra de 12 años, ya ha comenzado a facilitar la integración de su cría en el grupo, que está formado por el macho, de la misma edad, y otras tres hembras, dos de las cuales nacieron también en el zoológico. “La cría permanece constantemente agarrada a su madre mientras se desplaza, despertando la curiosidad tanto de sus congéneres como de los gorilas”, señalan desde BIOPARC Valencia.
En grave peligro por la caza y la deforestación
El mangabey de coronilla blanca cuenta con un pelaje en tonos marrones y grises, con las partes interiores de las extremidades más claras. Uno de sus rasgos más característicos, sin embargo, son sus párpados blancos, que contrastan con el resto de su rostro, de piel oscura.
Esta no es solo una particularidad física, sino que tiene una importante función comunicativa a través de sus movimientos. A esto se suman las vocalizaciones que emite, que utiliza para mantenerse en contacto con el resto de los ejemplares y advertir de posibles peligros, por lo que forman un complejo lenguaje visual y sonoro.
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Esta especie de primate poco conocido habita únicamente en los países africanos de Burkina Faso, Costa de Marfil y Ghana, aunque con el paso de los años ha ido perdiendo terreno, especialmente por la presión de la caza para obtener su carne, empleada para consumo local y para comercio de carne de animales silvestres.
Desde la UICN señalan que la caza no regulada ha sido probablemente la principal causa de su declive. A esto se suman ciertas actividades que suponen una degradación de sus hábitats, como la explotación ilegal de madera, la minería, la deforestación para la agricultura... Además, el mangabey de coronilla blanca también ha sido perseguido por sus ataques a los cultivos.
En Ghana, la UICN señala que muchos bosques se han convertido en plantaciones de caucho, al igual que ha ocurrido en Costa de Marfil con varias reservas forestales y áreas protegidas que la especie habitaba con anterioridad, provocando extinciones locales tanto de este como de otros primates. “En los bosques restantes que aún albergan a la especie, la caza y la invasión forestal están afectando la supervivencia de este mono”.
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Para evitar la desaparición del mangabey de coronilla blanca, se llevan a cabo actividades ex situ, como la cría en BIOPARC Valencia, pero también es necesario actuaciones en los territorios en los que persiste, sin lo que probablemente la especie sea arrastrada hasta la extinción.
En este sentido, el zoológico valenciano destaca que participa en West African Primate Conservation Action (WAPCA), un proyecto desarrollado en Ghana y Costa de Marfil que busca proteger a los primates amenazados y a las selvas que les sirven como hábitat mediante la implicación de las comunidades locales, cuyo papel es esencial para preservar estos ecosistemas a largo plazo.
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