Una cueva cuya existencia era desconocida para los vecinos podría estar detrás del derrumbe del bar Tempranillo de San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja, que ha dejado doce personas heridas durante la madrugada de este sábado 3 de octubre, según ha explicado a EFE el alcalde de la localidad, Ramón Ramírez.
Los técnicos deberán determinar el origen exacto del siniestro, pero el alcalde ha apuntado a que un movimiento en esa cavidad pudo afectar al forjado de la primera planta del edificio. El suelo del bar cedió y, después, se desplomó parte del techo.
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Ramírez fue uno de los primeros en llegar al lugar, pues ha afirmado que había estado en el establecimiento hasta cerca de una hora antes del derrumbe y que acudió poco después de las 05.00 horas para colaborar en el auxilio de los clientes.
El hallazgo de la cavidad ha sorprendido a los vecinos y al alcalde
El regidor ha asegurado que nadie conocía la existencia de la cueva, ni siquiera, según cree, el propietario del inmueble. Durante las tareas de auxilio, algunas personas cayeron a un desnivel de unos dos metros tras el hundimiento del suelo.
“Nadie sabía que allí había una cueva”, ha declarado Ramírez a EFE. La hipótesis que maneja es que el movimiento de la cavidad afectó a la estructura de la planta superior, que terminó por venirse abajo sobre el local.
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En el bar había cerca de 50 personas en el momento del suceso, de acuerdo con el alcalde. El anterior balance difundido tras el derrumbe cifró en entre 25 y 30 las personas que no pudieron abandonar el establecimiento por sus propios medios y requirieron rescate.
El accidente coincidió con una celebración vinculada al vino que reúne a más de mil personas en San Vicente de la Sonsierra durante este fin de semana. Los alojamientos de la localidad están completos, ha explicado el alcalde.
El piso que colapsó sobre el bar se destina habitualmente al uso turístico, aunque en estos días estaba alquilado a trabajadores que solo lo ocupan entre semana. Por ello, no había nadie en la vivienda cuando cedió la estructura. Ramírez ha señalado que, horas antes, el mismo espacio había recibido a familias con niños. “No ha pasado nada para lo que podría haber ocurrido”, ha sostenido.
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Edificio en ruinas
La zona permanece acordonada mientras continúan los trabajos para asegurar el inmueble. Bomberos, Guardia Civil y equipos sanitarios participaron en el operativo tras el aviso registrado a las 05.25 horas.
El alcalde ha indicado que una de las heridas sufrió una lesión importante en una pierna después de que le cayera encima una nevera. Aun así, considera que ninguno de los afectados reviste gravedad, a falta de la evolución médica de los pacientes.
El Ayuntamiento ha declarado el estado de ruina del edificio, por lo que sus propietarios deberán proceder al derribo completo una vez que concluyan las actuaciones de seguridad y las comprobaciones técnicas sobre el derrumbe.
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