Agregar Infobae enGoogle

Sandro, un elefante rescatado que ha vivido cuatro décadas en un zoológico, viaja 1.600 kilómetros para iniciar una nueva vida en un santuario

La Justicia ordenó el traslado tras años de resistencia municipal y se convierte así en el primer macho en el santuario de Mato Grasso

Sandro presenta cicatrices en sus patas, pero tal y como cuenta el Santuario: "Él está bien y es simplemente perfecto." (Imagen Ilustrativa Infobae)

A sus 54 años, el elefante asiático Sandro completó un complejo viaje de 1.615 kilómetros que puso fin a más de cuatro décadas de cautiverio. Los paquidermos tienen una esperanza de vida en cautiverio de unos 40 años más o menos y pueden llegar hasta los 70 en su hábitat natural. El animal llegó el 18 de septiembre al Santuario de Elefantes Brasil (SEB), en la localidad de Chapada dos Guimarães, en el estado de Mato Grosso, tras abandonar el Parque Zoológico Municipal Quinzinho de Barros de Sorocaba, donde vivió desde 1982.

La historia de Sandro comenzó en un circo itinerante. Según los registros reunidos por el santuario y difundidos por el portal brasileño G1, Sandro fue capturado siendo cría en Asia en 1971. Ese mismo año fue trasladado a un zoológico en los Países Bajos y, poco después, llegó a Brasil con el circo Orlando Orfei. Durante casi una década recorrió circos itinerantes hasta que, en enero de 1982, fue incorporado al zoológico de Sorocaba, procedente de un circo. Allí permaneció sin compañía hasta 1995, cuando llegó la elefanta asiática Haisa, procedente de otro recinto.

PUBLICIDAD

Sandro fue capturado cuando era una cría en los bosques de Asia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Sandro y Haisa compartieron recinto durante alrededor de 20 años. La relación entre ambos fue seguida de cerca por los tratadores del zoológico, que describieron un vínculo afectivo entre los dos ejemplares. Haisa murió el 18 de noviembre de 2020 a causa de complicaciones derivadas de artrosis, una enfermedad degenerativa sin cura. Desde entonces, Sandro quedó como el único elefante del recinto de Sorocaba.

La muerte de Haisa fue el punto de partida de una prolongada batalla judicial. El Ministerio Público de São Paulo (MP-SP) recomendó más pronto que tarde el traslado de Sandro al santuario de Mato Grosso, pero la Alcaldía de Sorocaba resistió la medida entre recursos y evaluaciones técnicas contrapuestas. En abril de 2025, la Justicia determinó la transferencia y fijó un plazo de cumplimiento; el municipio apeló la decisión. Finalmente, en junio de 2026, el Tribunal de Justicia de São Paulo (TJ-SP) autorizó de forma definitiva el traslado y dio inicio a los procedimientos logísticos.

El traslado exigió una semana de entrenamiento previo

Mediante refuerzo positivo, Sandro fue entrenado para acostumbrarse a la que iba a ser su caja de traslado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La operación comenzó el 10 de septiembre, cuando una caja de transporte de diez toneladas, de cinco metros de largo, llegó al zoológico y fue instalada dentro del recinto de Sandro. La estructura permaneció abierta varios días para que el animal se familiarizara con ella mediante refuerzo positivo. El 12 de septiembre, Sandro ingresó voluntariamente por primera vez. Cuatro días después, el 16 de septiembre, comenzó el viaje de dos días y medio hasta Mato Grosso, con paradas programadas para alimentación, hidratación y controles veterinarios.

PUBLICIDAD

El santuario ha publicado un vídeo en redes sociales y ha actualizado el estado de Sandro. “Sandro es sencillamente un caballero encantador y adorable. Sigue explorando su espacio, probablemente siguiendo el rastro del olor que Baby dejó en el recinto”. También se han fijado en las cicatrices de sus patas, de las cuales desconocen el origen. Y añaden: “Pero está bien, es simplemente perfecto”.

Seis elefantas lo esperan en su nuevo hogar

En el santuario de Chapada dos Guimarães, Sandro se convirtió en el primer elefante macho recibido en las instalaciones, donde ya vivían las hembras Maia, Rana, Mara, Bambi y Guillermina, según detalló Reporter MT. El protocolo del SEB no contempla la convivencia directa entre Sandro y las hembras: el recién llegado permanecerá en un área desde la que puede verlas y olerlas a través de barreras de seguridad, sin contacto físico. La separación responde a la política del santuario, que prohíbe la reproducción de animales en cautiverio.

Un modelo que también avanza en Europa

Una manada de elefantes africanos, incluyendo adultos y crías, atraviesa la sabana de Kenia al atardecer, con el monte Kilimanjaro visible en el horizonte. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El traslado de Sandro se enmarca en una tendencia más amplia de reubicación de elefantes desde zoológicos y circos hacia santuarios de gran extensión. En julio de 2026, la elefanta africana Julie se convirtió en la primera residente del Pangea Elephant Sanctuary, en la región del Alentejo, Portugal, el primer santuario de este tipo en Europa. Julie llegó a Portugal desde el sur de África cuando era cría y trabajó en el circo Víctor Hugo Cardinali desde 1988 hasta el cese de su actividad, tras la entrada en vigor de la prohibición portuguesa de animales salvajes en circos. Según el propio santuario, la instalación prevé recibir próximamente a Kariba, otra elefanta africana que hoy vive en soledad en un zoológico de Bélgica.

PUBLICIDAD