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Nunca te maquilles la línea de agua de los ojos: un experto explica los riesgos para tu salud ocular

El oftalmólogo explica que maquillar esta zona puede afectar al funcionamiento de las glándulas de Meibomio y provocar síntomas de ojo seco

Una mujer se aplica delineador mientras se mira al espejo de un baño. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Maquillarse los ojos forma parte de la rutina diaria de muchas personas, pero un gesto aparentemente inofensivo puede tener consecuencias para la salud ocular. Aplicar lápiz o eyeliner en la línea de agua, la zona húmeda del borde del párpado situada junto a las pestañas, puede favorecer la aparición de molestias como sequedad, irritación o sensación de arenilla en los ojos.

La advertencia llega de la mano del oftalmólogo José Díaz Bernal, que ha compartido un vídeo en TikTok en el que explica por qué desaconseja maquillar esta zona del ojo. Según señala el especialista, el motivo está relacionado con las glándulas de Meibomio, unas pequeñas estructuras situadas en el borde del párpado que desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la película lagrimal.

“Estas glándulas producen una grasa que forma parte de la película lagrimal y ayuda a mantenerla estable sobre el ojo”, explica el oftalmólogo en la publicación. Esta capa lipídica actúa como una barrera que reduce la evaporación de la lágrima y permite que la superficie ocular permanezca hidratada, lubricada y protegida.

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El uso frecuente de maquillaje en la línea de agua puede favorecer la acumulación de restos de producto en el borde del párpado y contribuir a la obstrucción de las glándulas de Meibomio. Cuando estas glándulas no funcionan correctamente, la película lagrimal puede volverse menos estable y aparecer síntomas asociados al ojo seco, como sequedad, sensación de arenilla, irritación, enrojecimiento o mayor predisposición a desarrollar un orzuelo.

Infografía de Infobae detalla los riesgos de aplicar maquillaje en la línea de agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La importancia de las glándulas de Meibomio para mantener el ojo hidratado

El ojo seco es una de las alteraciones más frecuentes de la superficie ocular y aparece cuando la lágrima no cumple correctamente su función de lubricación y protección. Puede manifestarse con síntomas como escozor, picor, sensación de cuerpo extraño, visión borrosa puntual o cansancio ocular, especialmente tras pasar muchas horas frente a pantallas o en ambientes secos.

En muchos casos, las personas describen esta molestia como si tuvieran “arenilla” dentro del ojo. Aunque puede parecer un problema leve, la sequedad ocular mantenida puede afectar al bienestar diario y generar una sensación constante de incomodidad.

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Además, la disfunción de las glándulas de Meibomio también puede favorecer la aparición de otros problemas en el borde del párpado, como los orzuelos. Estas pequeñas inflamaciones suelen producirse cuando una glándula queda bloqueada y se acumula secreción en la zona, provocando un bulto, enrojecimiento o sensibilidad en el párpado.

El oftalmólogo insiste en que el problema no está necesariamente en maquillarse los ojos, sino en aplicar productos directamente sobre una zona especialmente delicada. La línea de agua se encuentra muy cerca de las estructuras encargadas de mantener la superficie ocular hidratada, por lo que el contacto repetido con determinados cosméticos puede favorecer irritaciones o molestias en algunas personas.

Una persona limpia una brocha de maquillaje bajo el chorro de agua. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan evitar aplicar maquillaje directamente sobre el borde interno del párpado, retirar siempre correctamente los productos antes de dormir y mantener una buena higiene de los utensilios de maquillaje, como lápices y brochas.

También pueden influir factores como la frecuencia de uso, el tipo de cosmético y la forma de aplicación. Los productos resistentes al agua o aquellos que dejan más residuos pueden permanecer durante más tiempo en contacto con el borde del párpado y aumentar la acumulación de restos en una zona clave para la lubricación ocular.

Aunque no todas las personas que se maquillan la línea de agua desarrollarán problemas oculares, prestar atención a señales como sequedad persistente, enrojecimiento o sensación de cuerpo extraño puede ayudar a detectar posibles alteraciones y consultar con un profesional si las molestias continúan.