Así es la residencia en la que vivirá la infanta Sofía en París: habitaciones desde 800 euros al mes, piscina, gimnasio y huerto

La hija menor de los reyes Felipe VI y Letizia se instalará el próximo curso en un prestigioso campus universitario de la capital francesa que cuenta con habitaciones funcionales y una amplia oferta deportiva y cultural

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La infanta Sofía en un fotomontaje.

La infanta Sofía está a las puertas de una nueva etapa académica y personal. Tras completar su primer año en Lisboa, la hija menor de los reyes Felipe VI y Letizia pondrá rumbo a París para continuar sus estudios en Forward College, una experiencia internacional que también implica mudarse a una residencia universitaria con todo tipo de comodidades.

El lugar elegido para alojarse es la Cité Internationale Universitaire de París, uno de los complejos para estudiantes más conocidos de la capital francesa.

Situado junto al parque Montsouris y rodeado de amplias zonas verdes, el recinto reúne a miles de universitarios e investigadores y destaca por ofrecer una vida de campus con numerosos servicios e instalaciones.

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Habitaciones sin lujos, pero muy funcionales

Lejos de la imagen de una residencia de lujo, las habitaciones están concebidas para resultar prácticas y funcionales. La mayoría cuentan con una superficie de entre 13 y 17 metros cuadrados y disponen de cama individual, escritorio, armario, estanterías y conexión a internet, creando un espacio pensado para el estudio y el descanso. Dependiendo del edificio, algunas incluyen baño privado, mientras que otras comparten determinadas instalaciones.

Uno de los dormitorios del campus de París del Foward College. (Foward College)

Uno de los aspectos que más llama la atención es su precio. El coste del alojamiento suele situarse entre 800 y 1.200 euros al mes, según el tipo de habitación y los servicios incluidos. Esto supone que una estancia durante un curso académico completo puede superar fácilmente los 10.000 euros, sin contar otros gastos como la matrícula, la manutención o el transporte.

Más allá de los dormitorios, el campus ofrece una extensa red de espacios comunes que enriquecen la experiencia de quienes viven allí. Cuenta con bibliotecas, salas de estudio, zonas de trabajo compartidas, cafeterías y auditorios donde se organizan actividades culturales durante todo el año. También dispone de salas de música y espacios destinados a ensayos y eventos, una opción muy valorada por los estudiantes que buscan compaginar la formación con sus aficiones.

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Una de las salas del campus de París del Foward College. (Foward College)

Las instalaciones deportivas son otro de sus grandes atractivos. Los residentes tienen acceso a gimnasio, piscina, pistas de tenis y diferentes espacios para practicar disciplinas como baloncesto, voleibol, atletismo o yoga. Todo ello convierte el recinto en una pequeña ciudad universitaria en la que es posible desarrollar buena parte de la vida diaria sin salir del campus.

Medidas de seguridad para proteger a los estudiantes

La seguridad y la convivencia también ocupan un lugar destacado. El acceso a las residencias está controlado y existen normas específicas para garantizar el descanso y el bienestar de todos los estudiantes. Se regulan los horarios de silencio, las visitas y el uso de las instalaciones comunes, además de prohibirse determinadas conductas que puedan alterar la vida del recinto.

Una de las salas del campus de París del Foward College. (Foward College)

Entre las reglas más llamativas figura la obligación de respetar el descanso nocturno de los demás residentes y de mantener un comportamiento cívico en las zonas compartidas. Las fiestas o reuniones multitudinarias requieren autorización previa y cualquier actividad que genere molestias puede acarrear sanciones disciplinarias. Además, está prohibido fumar o vapear en los espacios interiores y las habitaciones no pueden cederse a terceros ni utilizarse con fines distintos a los previstos por la residencia.

El complejo también cuenta con protocolos específicos frente al acoso, la discriminación y cualquier tipo de violencia, así como medidas para preservar la seguridad de los estudiantes y del personal. El incumplimiento grave o reiterado de las normas puede derivar incluso en la expulsión del alojamiento, una política con la que la institución busca mantener un ambiente tranquilo y respetuoso para todos sus residentes.