El análisis de más de cuatro millones de casos recogidos entre 2015 y 2022 ha revelado una correlación significativa entre el estado civil y la incidencia de cáncer en la población adulta de Estados Unidos. El estudio, dirigido por especialistas del Sylvester Comprehensive Cancer Center de la Universidad de Miami y publicado en Cancer Research Communications, atribuye a los adultos que nunca han estado casados un riesgo sensiblemente más elevado de padecer casi todos los tipos principales de cáncer, una diferencia especialmente marcada en los tumores prevenibles.
En la investigación, uno de cada cinco adultos incluidos nunca había contraído matrimonio. Entre los resultados más destacados figura que los hombres que nunca se casaron presentaron una tasa de cáncer anal aproximadamente cinco veces superior a la de los que sí estuvieron casados, mientras que las mujeres nunca casadas tuvieron una tasa de cáncer de cuello uterino casi tres veces mayor que sus homólogas casadas o anteriormente casadas. El estudio analizó datos demográficos y de salud de más de 100 millones de personas de 12 estados de EEUU, comparando tasas de cáncer por estado civil, sexo y raza, y ajustando resultados por edad.
La interpretación de los datos por parte del equipo encabezado por el doctor Paulo Pinheiro apunta a los factores sociales como indicadores relevantes del riesgo de cáncer a nivel poblacional. Según ha destacado el propio Pinheiro, “estos hallazgos sugieren que factores sociales como el estado civil pueden servir como marcadores importantes del riesgo de cáncer a nivel poblacional”, si bien recuerda que el vínculo observado no debe trasladarse directamente a la recomendación de contraer matrimonio como medida preventiva.
Por su parte, el doctor Frank Penedo, también del Instituto Sylvester de Supervivencia y Cuidados Paliativos, advierte que la asociación no implica que el matrimonio por sí mismo proteja frente al cáncer, sino que quienes no han estado casados deberían reforzar la vigilancia de los factores de riesgo, someterse a pruebas de detección y mantener un seguimiento sanitario exhaustivo. Es decir, los solteros se cuidan menos.
Qué relación se ha demostrado
El análisis revela que los adultos que nunca se han casado presentan tasas de cáncer consistentemente más altas en comparación con quienes sí lo han estado. Las diferencias resultan particularmente pronunciadas en los cánceres relacionados con infecciones, el tabaquismo, el consumo de alcohol y, en las mujeres, con factores reproductivos, como el cáncer de ovario y el de endometrio. Además, los hombres nunca casados mostraron aproximadamente un 70% más de probabilidades de desarrollar cáncer que los hombres casados, y en el caso de las mujeres, este incremento alcanza el 85% respecto a las mujeres casadas o previamente casadas. Lo anterior incluye tumores cuya prevención depende en parte de la participación en programas de detección y cribado.
A pesar de la magnitud del estudio, los investigadores advierten sobre posibles factores de confusión: aquellas personas que adoptan hábitos saludables, consumen menos tabaco y alcohol, cuentan con una mayor integración social y acceden a controles sanitarios periódicos, también son más proclives a casarse. Además, se destaca que la correlación entre matrimonio y cáncer resultó más intensa en el grupo de adultos mayores de 50 años, lo que sugiere un efecto acumulativo de los riesgos y beneficios asociados al estado civil según avanza la edad. “Casarse no previene el cáncer por arte de magia”, advierten los autores del estudio, “pero la relación entre el estado civil y el riesgo de cáncer es una observación nueva e interesante que merece más investigación”.
*Con información de Europa Press