La Guardia Civil ha tenido que prescindir de su servicio médico privado tras detectar que la empresa contratada no tenía facultativos con la especialidad requerida. La Secretaría de Estado resolvió a mediados de noviembre de 2025 el contrato que había firmado en mayo de 2024 con la firma Ibersys Seguridad y Salud, integrada en Avanta Salud, que pertenece a su vez al fondo de inversión estadounidense HIG Capital. Ahora está licitando un nuevo contrato para solucionar el problema, ya que 25 comandancias de la Benemérita no cuentan con ningún médico para tramitar y seguir las bajas de sus agentes.
La Dirección General de la Guardia Civil adjudicó en mayo de 2024 este servicio a Ibersys porque quería llevar un control más exhaustivo de las bajas laborales de sus agentes, sobre todo de aquellas que se prolongan demasiado en el tiempo. Lo firmado era pagar 2,4 millones de euros a esta empresa para que aportara médicos en 25 comandancias. En esos momentos, Interior reconocía que solo tenía 32 facultativos en plantilla en toda España, un “déficit continuado, consolidado y que presumiblemente perdurará” en el tiempo, lo que complicaba el seguimiento de sus bajas temporales, que cifraba en una media de 5.200 diarias. El 63% de las bajas tienen dos causas: una lesión traumatológica o un problema psicológico.
Así que la Guardia Civil contrató a esta empresa porque presentó la oferta económica más ventajosa y porque aseguró que contaba con “25 médicos con la titulación y formación de medicina de familia”, por lo que obtuvo la máxima puntuación que se podía lograr. El contrato era por dos años, hasta mayo de 2026, para que los médicos de Ibersys trabajaran en las comandancias de Bilbao, Cuenca, Almería, Jaén, Ceuta, Castellón, Alicante, Gerona, Tarragona, Lérida, Huesca, Teruel, Burgos, Soria, Salamanca, Palma de Mallorca, Zamora, Palencia, Ávila, Lugo, Orense, Pontevedra, San Sebastián, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
Pero al principio del contrato, la Secretaría de Estado de Seguridad detectó que “ninguno” de los profesionales que aportó esta empresa “estaba en posesión de la especialidad de médico de familia”, reconocen desde Interior, lo exigible conforme a la oferta presentada, “y en algún caso ni siquiera constaba aún la colegiación profesional”. Esta circunstancia determinó que ninguno de los facultativos propuestos fuera dado de alta en el sistema informático de gestión de atención médica de la Dirección General de la Guardia Civil. La empresa recibió un primer apercibimiento en junio de 2024 y solicitó la suspensión temporal del contrato hasta septiembre por dificultades inesperadas, como un déficit de personal médico que se agravaba, además, en verano.
Solo en 6 de las 25 comandancias
En septiembre de 2024, Ibersys reconoce que solo tiene médicos de familia para trabajar en seis de las 25 comandancias Cuenca, Jaén, Alicante, Burgos, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Interior considera entonces que lo mejor es iniciar el procedimiento de resolución del contrato por incumplimiento del mismo. La empresa recurre esta decisión en diciembre de ese año. El problema es que un contrato no se puede resolver así como así. Hace falta informe favorable de la Abogacía del Estado, del Consejo de Estado y de la Intervención General.
Interior asegura que esta empresa incumplió el contrato porque “no puso a disposición los 25 médicos, con titulación de especialista en Medicina de Familia, en cada una de las provincias y ciudades autónomas previstas. Es importante recalcar que la especialidad exigida, Medicina de Familia y Comunitaria, fue ofertada de manera íntegra por la adjudicataria. Si Ibersys no hubiese ofertado la asistencia de 25 médicos con esa especialidad, no hubiese sido seleccionado como adjudicatario”.
La empresa siempre ha defendido que no quiso incumplir el contrato, sino que la carencia de médicos era un desafío no atribuible a ellos, sino que responde a una problemática general que afectaba al sector sanitario a nivel nacional. Pero Interior recuerda que para hacerse con el contrato Ibersys ofertó más personal que el exigido en el contrato, “lo cual no corresponde con su argumentación”. La empresa puede no haber actuado de mala fe, pero ha incumplido el contrato desde el principio, sentencian desde Interior, que además ha decidido quedarse, como penalización, con los 120.000 euros que Ibersys tuvo que depositar como garantía.
La Guardia Civil prepara ahora un nuevo contrato para prestar este servicio. De momento, está encontrando soluciones temporales y algunas comandancias sin médico, como las de Salamanca y Alicante, están tramitando sus propios contratos por unos pocos meses. Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) recuerdan que llevan años denunciando la falta de personal médico. “Actualmente, 37 comandancias carecen de médico que pueda realizar un control de las bajas del personal. Con la entrada en vigor del ‘RD 67/2026 de gestión de la incapacidad’, la falta de personal médico repercutirá negativamente en los agentes que se encuentren de baja médica. Así lo advertimos en diversas ocasiones al Ministerio del Interior mientras se tramitaba el proyecto normativo. Sin embargo, finalmente se aprobó igualmente la norma y es imperativa la necesidad de contar con personal médico”, señala un portavoz.