Una persona permanece en estado grave tras sufrir múltiples heridas con machete durante una pelea multitudinaria en la estación de metro de El Coll-La Teixonera, en Barcelona. El hecho ocurrió cerca de la medianoche del sábado al domingo, cuando trece jóvenes atacaron a dos personas, según han confirmado los Mossos d’Esquadra a Crónica Global.
Una de las víctimas logró huir, pero la otra fue alcanzada y recibió diversas puñaladas en varias partes del cuerpo, con lesiones especialmente graves en una mano, según han detallado fuentes próximas a la investigación. El suceso originó la intervención inmediata de los Mossos d’Esquadra, quienes han asumido el caso.
Las detenciones se produjeron en la estación de metro de Vall d’Hebron-Sant Genís, la siguiente y última parada en dirección norte de la línea L5. A los detenidos, entre los que se encuentran seis menores de edad, se les imputa un presunto delito de lesiones y otro de pelea multitudinaria.
Tras la agresión, ADN Sindical, sindicato representativo del personal de seguridad privada en el Metro de Barcelona, ha expresado a Crónica Global su preocupación por el incremento de peleas violentas y la presencia frecuente de armas blancas en el transporte público. El sindicato advierte que este tipo de incidentes resultan cada vez más habituales en las instalaciones del metro.
La violencia llega incluso a los vigilantes
Las peleas dentro del transporte han afectado incluso a los propios trabajadores. Y es que, la noche del 18 de enero, otro grupo de jóvenes protagonizó una violenta agresión contra vigilantes de seguridad en la estación de Poblenou del metro de Barcelona. El ataque, ocurrido en la L4, dejó a uno de ellos sin visión en un ojo; por lo que los trabajadores y los sindicatos han cuestionado los protocolos de actuación y la respuesta de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB). El hecho, reconstruido por uno de los guardias para Crónica Global, habría estado encabezado por Eric L., de 19 años y vecino de Badalona. El plan era que cinco de los ocho agresores accedieran al metro en Maresme-Forum, donde comenzaron a increpar a pasajeros de origen pakistaní en dirección Trinitat Nova.
Después de que el conductor alertara a la sala de control de TMB al llegar a Selva de Mar, solo se enviaron a dos vigilantes pese a haber calificado a los jóvenes como “peligrosos”. Al llegar a Poblenou, el binomio de seguridad contó con el apoyo de otros dos compañeros. Sin embargo, la confrontación escaló rápidamente: “Nada más bajar del convoy, comenzaron a provocarnos y en cuestión de segundos, Eric empezó a golpear”, relata uno de los vigilantes. El barcelonés de 19 años y aficionado al boxeo atacó así a tres de los cuatro vigilantes. “Caí al suelo tras el primer golpe. Luego, según he visto en las grabaciones, me patearon sin parar”, describe el trabajador de TBM.
Una vez pudo levantarse, pidió ayuda con el “código 33″ y el resto de compañeros acudieron a la estación para reducir y detener a Eric. El vigilante más grave, que acabó con graves lesiones en el ojo izquierdo, fue atendido por una ambulancia del Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Mientras que el resto, incluyendo el testigo y otro compañero, no recibieron atención inmediata. “Con la adrenalina no sentía el dolor en ese momento, pero luego llegó el mareo, el dolor de cabeza y las molestias en todo el cuerpo. Aun así, desde TMB nos obligaron a volver a la base. No hubo ni una palabra de apoyo. Solo cuando llegamos, nos dijeron que podíamos ir a la mutua... pero por nuestros propios medios”, ha denunciado el guardia públicamente.
Desde Alternativa Sindical no entienden por qué no se envió más ayuda desde el principio y por qué dejaron “desamparados a los heridos”. De este modo insisten en que esto no es un caso aislado y que “nos agreden y nadie responde por nosotros. Nos sentimos solos ante un aumento alarmante de la hostilidad en el metro”, añaden.