Pocos Trabajos de Fin de Grado (TFG) se expanden más allá del papel, pero en el caso de Eneko Calvo y Apurva San Juan, se ha convertido en un proyecto empresarial que vuelve el mundo un poco más accesible. Su invento es LUP, una lupa inteligente que convierte todo texto que ve en audio, para facilitar la lectura a personas con problemas de visión.
Los dos jóvenes tuvieron la idea en 2021, cuando apenas estaban terminando su carrera en la Universidad de Mondragón (País Vasco). “Conocimos un colectivo de personas con dificultades visuales. No son totalmente ciegas, sino que tienen un pequeño resto visual, y vimos que esta tecnología podía ayudarles mucho en su día a día. Conocíamos la tecnología, así que comenzamos un proyecto en el que buscábamos desarrollar una solución para ayudar a estas personas a acceder a la lectura”, explica Calvo a Infobae.
El resultado fue LUP, una lupa inteligente capaz de transformar el texto directamente en audio. “No dejaba de ser una lupa tradicional que habían utilizado toda su vida, pero incluyéndole tecnología, incluyéndole una cámara que, con el texto delante, puede transformarlo a voz en muy poco tiempo, en este caso en menos de dos segundos”, cuenta Calvo.
Así funciona LUP
El dispositivo es, aproximadamente, del tamaño de una cartera y tiene un diseño bastante sencillo: cinco botones en la cara de delante, un altavoz, una cámara y una lupa de aumento en la cara trasera. Basta con coger un artículo que se quiera leer, colocarlo a un palmo de la cámara y “sacar una foto” con el botón principal. “Una vez se captura, puedo apartar el dispositivo y, en menos de dos segundos, empezaría a hablar”, explica su creador.
Para otros textos, se puede usar directamente la lupa de aumento. “Se extrae como si fuese una navaja”, ejemplifica Calvo, “y lo que hace es de apoyo, por ejemplo, para leer el precio en un supermercado, un título o una etiqueta”, añade. LUP también permite conectar auriculares, para evitar que todo el mundo escuche el audio. El dispositivo, además, es capaz de detectar más de 30 idiomas y traducir, todo ello sin conectarse a internet. “Todo el procesamiento es autónomo, todo está dentro del dispositivo”, presume Calvo.
Calvo y San Juan han distribuido su invento por 90 bibliotecas y centros culturales, así como en más de 250 ópticas, que se lo ofrecen a sus clientes con problemas visuales. El precio, sin embargo, puede ser una barrera para muchos bolsillos: sus lupas inteligentes se venden en un rango de precios que va desde los 650 hasta los 850 euros. Quienes no puedan acceder a estos precios pueden obtener un producto similar a través de la aplicación de LUP. “Tiene un modo gratuito y luego un modo de pago, con suscripciones de 99 euros al mes”, especifica Calvo.
Tres de cada cuatro españoles no ven bien
El invento de Calvo y San Juan llega para ayudar a todos los españoles con problemas de salud visual, y estos no son pocos: tres de cada cuatro españoles dice no ver bien, según el Consejo General de Ópticos y Optometristas, siendo la miopía el principal problema de visión.
Se trata de una tendencia en aumento, que ha pasado de afectar al 28% en 2017 hasta cerca del 40%, según los últimos datos. Es un problema que crece especialmente entre los más pequeños: según el Barómetro de la Miopía en España de 2023, un 20,3% de niños de entre 5 y 7 años tiene miopía.