Mbappé se desnuda: del racismo por el que casi deja la selección francesa a la autocrítica en el Real Madrid

El delantero francés se ha abierto sin rodeos sobre los insultos racistas, su salida del PSG o su vida en Madrid

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Kylian Mbappé en un partido de LaLiga con el Real Madrid. (AP Foto/Manu Fernández)
Kylian Mbappé en un partido de LaLiga con el Real Madrid. (AP Foto/Manu Fernández)

Kylian Mbappé lleva tiempo eligiendo el silencio. No concede entrevistas, esquiva los micrófonos en las zonas mixtas y mide al milímetro cada aparición pública. Hasta ahora. En el pódcast The Bridge, acompañado de Achraf Hakimi, Aurélien Tchouaméni y el humorista Malik Bentalha, ha hablado sin rodeos. Una conversación de más de una hora donde el francés se ha abierto en canal sobre el racismo, su salida del PSG o su vida en Madrid.

El momento más duro de la carrera de Mbappé llegó en 2021. En plena Eurocopa y Francia como favorita a levantar el título, cayó ante Suiza en octavos de final. En penaltis (4-5). Mbappé falló el suyo y comenzó “a recibir insultos de mono”, relata. “Me fui de vacaciones y era un muerto viviente, me quedé en shock”.

Y es que apenas 4 años antes había sido el héroe en el Mundial de 2018 y 2022 con un hat trick en la final contra Argentina, más otro en los penaltis. “Te comes todo eso de golpe y es duro”, admite.

La herida fue tan profunda que incluso se planteó dejar la selección. Se reunió con el presidente de la federación, Noël Le Graët, y “le dije que no iba a jugar más”. No obstante, el director fue tajante: “¿De verdad crees que te voy a permitir salir de esta oficina?”.

Kylian Mbappé durante su concentración con Francia en el último parón de selecciones. (REUTERS/Brian Snyder)
Kylian Mbappé durante su concentración con Francia en el último parón de selecciones. (REUTERS/Brian Snyder)

La vida en Madrid: un anonimato imposible y un “L” al volante

Lejos del drama que pudo ser la selección francesa, ‘Kiki’ también cuenta cómo se sacó el carnet de conducir en la capital de forma completamente anónima, o por lo menos cómo lo intentó. “Me estresaba que me grabaran conduciendo”, explica, tras la viralización de sus imágenes al frente de un Mini Cooper de una autoescuela de Alcorcón.

Además, también confiesa que se sacó el carnet junto con un aficionado del Atlético de Madrid. Hoy bromea con que todavía lleva la “L” de conductor novel, símbolo de una normalidad que, en su caso, es casi imposible.

Kylian Mbappé sentado en el banquillo del Real Madrid. (Foto AP/Rebecca Blackwell)
Kylian Mbappé sentado en el banquillo del Real Madrid. (Foto AP/Rebecca Blackwell)

Su salida del PSG: “Mi libro ya no tenía páginas”

Su salida del Paris Saint-Germain, tras años de rumores y tensiones, queda resumida en: “Cuando el libro se acaba, la historia debe seguir sin uno”. Así zanjó el francés su explicación de por qué decidió abandonar su país y poner rumbo al Santiago Bernabéu.

Siete temporadas batiendo todos los registros goleadores posibles y una sensación de ciclo acabado. “Mi último año fue una montaña rusa. Tenía la cabeza en otro lado”, reconoce. Sin embargo, tras su salida, el club parisino consiguió lo que tanto tiempo llevaba buscando: la Champions League. “Cuando me voy, siento que he llegado al final del libro”, dice ‘el 10′ sin resentimiento, y añade: “El Real Madrid era el único club por el que habría dejado París”.

Kyliam Mbappé en su primera rueda de prensa como jugador del Real Madrid, en perfecto español y tras llenar el Santiago Bernabéu para su presentación.

El “clan Mbappé”, bajo sospecha… y desmentido

Durante años, su entorno ha sido objeto de debate. La figura de su madre, Fayza Lamari, y el supuesto control familiar han alimentado titulares. A pesar de ello, Mbappé lo desmonta con naturalidad: “Mis padres solo han protegido mi sueño, nunca han sido agentes”.

La presentación de Kylian Mbappé en el Real Madrid. (REUTERS/Juan Medina)
La presentación de Kylian Mbappé en el Real Madrid. (REUTERS/Juan Medina)

“Defiendo menos que los demás”

En lo deportivo, Mbappé tampoco se esconde y habla sobre su implicación defensiva desde su llegada al club blanco. “Soy un jugador que defiende menos que los demás, y a veces eso puede ser un problema”, reconoce sin rodeos.

Lejos de incomodarle, acepta la crítica: “No me molesta, porque es constructiva”. Además, es consciente de su peso en el vestuario. “En el Madrid, cuando yo aprieto, los demás también lo hacen”, sentencia.