Inflar las facturas, provocar la enfermedad y acusados a la fuga: todo lo que se sabe del fraude millonario de los rescates falsos en el Himalaya

Hay ocho españoles entre las víctimas de la red nepalí

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Rescate en helicóptero en el Himalaya. (REUTERS/Olivia Harris)
Rescate en helicóptero en el Himalaya. (REUTERS/Olivia Harris)

Las evacuaciones en helicóptero en Nepal han sido durante décadas una herramienta clave para salvar la vida de montañistas y excursionistas de la alta montaña. Hoy, ese mismo sistema está bajo sospecha. Una investigación de la Oficina Central de Investigación (CIB) de la Policía de Nepal ha destapado una red organizada de rescates médicos falsos que operó durante años y ha causado pérdidas cercanas a los 18 millones de euros a aseguradoras internacionales.

El caso, documentado por el diario The Kathmandu Post, ha revelado una estructura que implicaba a guías, agencias de trekking, compañías de helicópteros y hospitales privados. Una trama que cada año iba creciendo. Entre 2022 y 2025, los investigadores identificaron 4.782 turistas extranjeros atendidos en centros implicados, de los cuales al menos 171 rescates fueron simulados.

La estafa combinaba simplicidad y sofisticación. Todo comenzaba con una supuesta emergencia médica en ruta. A partir de ahí, se activaba un rescate en helicóptero que daba paso a una cadena de irregularidades: vuelos compartidos facturados como individuales, diagnósticos falsificados y tratamientos innecesarios.

Para ponernos en contexto: un trayecto habitual de unos 3.700 euros podría llegarse a cobrar por 11.000 euros por pasajero. Y en algunos casos, un mismo vuelo acababa generando múltiples facturas independientes para distintas aseguradoras.

Provocar los síntomas

En la investigación se detalla cómo algunos de los guías no solo se limitaban a exagerar los síntomas, sino que algunos los provocaban. Según los informes policiales, se administraban medicamentos como el Diamox con cantidades excesivas de agua para generar malestar.

En otros casos, se añadía levadura en polvo a la comida para inducir vómitos. En definitiva, el objetivo era simular el mal de altura y justificar la evacuación de emergencia. Incluso, se ha documentado presión psicológica sobre algunos excursionistas. En momentos de cansancio o síntomas leves, se les advertía de riesgos graves para empujarles a aceptar un rescate innecesario.

Excursionistas en el Himalaya. (Geshuang Chen/REUTERS)
Excursionistas en el Himalaya. (Geshuang Chen/REUTERS)

Ocho españoles afectados

Pero no todos los turistas fueron engañados. Algunos participaron activamente en el fraude. Una conversación recuperada por los investigadores muestra a una turista alemana que reclamaba un doble cobro. El operador reconoció el error y ofreció el reembolso, confirmando la manipulación de las facturas.

En el extremo contrario, otros viajeros denunciaron haber sido evacuados sin necesidad, con diagnósticos inflados y pruebas médicas innecesarias. En varios casos, pacientes supuestamente “críticos” fueron vistos socializando en cafeterías mientras sus informes indicaban ingreso hospitalario.

Entre los afectados hay ocho españoles, cuyos datos fueron utilizados para emitir cargos fraudulentos que en algunos casos llegaron a superar los 4.100 euros por persona.

Rescatistas chinos ayudaron a los excursionistas varados en el Everest (REUTERS)

Una red sostenida por comisiones

La estafa se apoyaba en un sistema de incentivos donde los hospitales pagaban comisiones de entre un 20%y un 25% a agencias y operadores por cada paciente derivado. A su vez, las empresas de rescate y guías obtenían beneficios de las facturas infladas.

Además, el fraude no era desconocido. Ya en 2018, un informe gubernamental de 700 páginas alertó de prácticas similares y propuso reformas. Sin embargo, no se aplicaron. “Cuando no hay acción contra el crimen, este florece”, dijo Manoj Kumar KC, jefe del CIB.

La investigación se retomó en septiembre de 2025 tras la denuncia de un colectivo ciudadano. El 12 de marzo de 2026, las autoridades presentaron cargos contra 32 personas, entre ellas médicos, operadores de helicópteros y responsables de agencias. Una decena ha sido detenida y el resto se dio a la fuga.