Italia va perdiendo poco a poco población. El número de habitantes cayó de un máximo de 60 millones en 2014 a 58,9 millones a comienzos de 2024, con una proyección de 57,9 millones para 2030, según el Istituto Nazionale di Statistica (ISTAT) y la Organización de Naciones Unidas. La consecuencia más aguda de este descenso demográfico se la lleva la población rural. Por ello, en 2008, una estrategia de marketing en el pequeño municipio siciliano de Salemi se ha transformado hoy en la última línea de defensa contra la extinción rural en Italia: vender casas a un euro.
Ideada por el político, crítico de arte y showman televisivo Vittorio Sgarbi, la iniciativa nació con el objetivo de rescatar un centro histórico todavía herido por el terremoto de 1968, ofreciendo ruinas a precio simbólico a cambio del compromiso de devolverles la vida. Actualmente, la iniciativa de ‘casas a un euro’ involucra a 77 municipios distribuidos en 14 regiones, con presencia destacada en Sicilia, Calabria y Cerdeña, además de localidades en Toscana, Piamonte, Marcas y Lazio.
Casas a un euro para combatir la despoblación rural
El programa, que se puso en marcha en 2009, busca combatir el abandono de inmuebles antiguos y atraer residentes extranjeros y nacionales. Por aquel entonces, la tasa de fertilidad italiana cayó a 1,18 hijos por mujer en 2024, según ISTAT. El fenómeno se acentúa al sur del país, donde la natalidad se sitúa en 7 nacimientos por cada 1.000 habitantes, frente al promedio nacional de 6,4.
El procedimiento para acceder a una vivienda a un euro exige algunos requisitos que recogen las webs de los ayuntamientos de los municipios donde se ofertan las casas. En primer lugar, los compradores deben presentar un proyecto de restauración en los seis meses posteriores a la adquisición, iniciar las obras dentro de un año y finalizarlas en un plazo máximo de tres años. Además, es obligatorio contratar una póliza bancaria o de seguro, con un valor que oscila entre 1.000 y 5.000 euros, como garantía del compromiso de rehabilitación.
¿Cuánto valen realmente estas casas?
Es decir, la inversión final termina siendo de aproximadamente 20.000 euros en reformas, ya que se suman gastos legales y administrativos, según cifras de los portales especializados en compraventa de bienes inmobiliarios WebNews.it e Idealista.it. Añaden que ese coste se puede incrementar debido a la dificultad de acceder a mano de obra y materiales en zonas aisladas, lo que limita la viabilidad para compradores sin recursos sólidos o experiencia en gestión de obras.
Más de mil personas se han beneficiado directamente de la compra de casas en Italia que se venden por 1 euro para combatir la despoblación, según los datos oficiales y reportes de plataformas inmobiliarias. Municipios como Mussomeli y Sambuca di Sicilia han sido pioneros, con más de 125 y 100 viviendas vendidas respectivamente, principalmente a compradores extranjeros.
Este fenómeno, documentado por ISTAT e ImpatriaeIdealista, ha permitido que familias y pequeños inversores transformen inmuebles abandonados en residencias, alojamientos turísticos y comercios, aportando recursos y revitalizando comunidades rurales. La Comisión Europea y el Ministerio de Economía de Italia consideran el programa un modelo de política innovadora, pero advierten que se requiere “complementar la estrategia con medidas estructurales” para asegurar la sostenibilidad de estas zonas a largo plazo.