Un estudio revela una operación de mandíbula a una mujer hace 2.500 años: podría haber sobrevivido durante años con una “prótesis primitiva”

La Universidad de Novosibirsk ha comprobado que los pueblos de la cultura Pazyryk pudieron realizar intervenciones médicas avanzadas con resultados exitosos

Una operación de mandíbula a una mujer hace 2.500 años (Prensa NSU)

Durante la Edad de Hierro, entre los siglos VI y III a. C., someterse a una operación quirúrgica era algo casi terminal debido al bajo porcentaje de supervivencia, escasa tecnología y medidas de higiene y el sufrimiento extremo de los pacientes. No obstante, un estudio de la Universidad Estatal de Novosibirsk (Rusia) ha podido comprobar que durante ese periodo se realizaban intervenciones médicas avanzadas que podían alcanzar resultados exitosos. El equipo ha estudiado el cráneo de una mujer de la cultura pazyryk que fue sometida a una compleja reconstrucción de mandíbula y logró sobrevivir durante años.

La investigación se ha llevado a cabo con una tomografía computarizada al cráneo de la mujer, enterrada hace 2.500 años en Altái, Siberia. El análisis ha revelado la que podría ser la primera intervención quirúrgica compleja de mandíbula. Este hecho abriría un camino, hasta ahora inédito, dentro de la cultura Pazyryk. Los yacimientos del antiguo pueblo nómada son reconocidos dentro de la arqueología por sus tumbas congeladas y momias, que han permitido a los investigadores examinar restos humanos y objetos orgánicos con un grado de conservación excepcional. Los restos de la mujer, hallados en el cementerio Verkh-Kaldzhin-2 de la meseta de Ukok -área fronteriza entre Rusia, China, Mongolia y Kazajistán- fueron excavados en 1994 bajo la supervisión del doctor Vyacheslav Molodin, académico de la Academia Rusa de Ciencias.

Según se ha podido saber, la mujer tenía entre 25 y 30 años en el momento de su muerte y fue enterrada en una tumba intacta, sobre una estructura de madera de alerce y cubierta por una lente de hielo. El entierro carecía de objetos, salvo una peluca, prenda característica de las mujeres de su cultura. Según Natalia Polosmak, Doctora en Ciencias Históricas, Miembro Correspondiente de la Academia de Ciencias de Rusia e Investigadora Principal del Instituto de Arqueología y Etnografía de la Rama Siberiana de la Academia de Ciencias de Rusia, el cuerpo no llegó a momificarse por completo, aunque la cabeza sí conservaba una parte facial momificada, preservada actualmente en el Instituto de Arqueología y Etnografía de la Rama Siberiana de la Academia Rusa de Ciencias.

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Una operación de mandíbula a una mujer hace 2.500 años (Prensa NSU)

La mujer tuvo una “prótesis” que le permitía alimentarse y hablar

El análisis del cráneo mediante tomografía computarizada (TC), realizado con un equipo Philips MX 16, ha permitido atravesar los tejidos blancos momificados para generar modelos 3D digitales y físicos para un examen antropológico preciso. Por su parte, Vladimir Kanygin, jefe del Laboratorio de Medicina Nuclear e Innovadora de la Universidad Estatal de Novosibirsk, ha detallado que la TC funcionó como una “máquina del tiempo”, al ofrecer acceso no destructivo a las estructuras anatómicas y posibilitar la reconstrucción virtual del procedimiento quirúrgico.

Tras ello, se ha sabido que la mujer sufrió una lesión traumática grave con una depresión de entre 6 y 8 milímetros en el hueso temporal derecho, que destruyó la articulación temporomandibular de ese lado. El impacto causó desplazamiento y subluxación mandibular, con rotura de ligamentos y severos daños en los tejidos. De esta manera, sin atención médica, la herida habría resultado letal. Pese a la gravedad, sobrevivió gracias a la intervención quirúrgica que pudo restaurar parcialmente la función mandibular.

Del mismo modo, los científicos han detectado dos canales óseos artificiales en la zona articular, perforados durante la vida de la paciente. La compactación ósea anular en torno a estos orificios evidenció un proceso de curación, lo que indica que la cirugía se realizó mientras la mujer aún vivía. Asimismo, un intento de sondeo ha revelado restos de un material elástico —probablemente tendón animal o crin de caballo—, utilizado como ligadura quirúrgica para estabilizar la mandíbula. “Esta prótesis primitiva permitía el movimiento de la mandíbula y facilitaba el habla y la alimentación”, señaló Andrey Letyagin, profesor y médico especializado en radiología, que examinó el cráneo de la mujer y su modelo 3D.

Rito funeral de la cultura Pazyryk (Wikimedia Commons)

El escáner también ha mostrado una asimetría marcada en la arcada dental y un desgaste intenso de los molares del lado izquierdo, signo de que la mujer utilizó ese sector casi en exclusiva para masticar durante un período prolongado. Esto es, los dientes del lado afectado estaban bien conservados, mientras que los del lado opuesto mostraban daños por sobrecarga masticatoria, como coronas desgastadas, astillas y caries profundas.

“Cada vida era valiosa en esa sociedad”

Según los investigadores, la cultura Pazyryk poseía conocimientos avanzados de medicina y cirugía, probablemente relacionados con su tradición de momificación, que implicaba técnicas de disección y un conocimiento minucioso de la anatomía humana. Heródoto, cronista griego contemporáneo, ya había descrito la destreza manual de los pueblos esteparios, que confeccionaban abrigos de cuero con costuras de gran precisión, habilidad que habría facilitado la práctica de intervenciones quirúrgicas.

Aunque la causa exacta de la lesión permanece sin esclarecerse, los científicos de la universidad especulan que pudo deberse a una caída desde un caballo o desde una altura considerable, eventos comunes en sociedades nómadas. El tiempo de supervivencia tras la operación también resulta desconocido, aunque los signos de curación sugieren que la paciente vivió durante varios meses o incluso años después del procedimiento. “Cada vida era valiosa en esa sociedad pequeña y exigente, donde la supervivencia dependía del aporte de todos”, ha afirmado Polosmak.

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