La entrada en vigor de la nueva deducción en el IRPF, motivada por la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 1.221 euros mensuales repartidos en catorce pagas, ha llevado al sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda, Gestha, a recomendar de forma expresa la presentación de la declaración de la renta a quienes perciban entre 15.876 y 20.000 euros brutos anuales. Así lo ha confirmado Gestha en declaraciones recogidas en su página oficial, donde ha cifrado en 2.976.220 los contribuyentes que podrían beneficiarse de esta medida, aprobada esta semana.
La organización ha detallado que la nueva deducción exime de tributar a aquellos trabajadores cuyos ingresos alcanzan hasta 17.094 euros, reduciéndose de manera progresiva hasta el límite de 20.000 euros. De esta forma, la medida se suma a la reducción ya existente para quienes perciben desde 15.876 euros, vigente también para 2025. Según el análisis de Gestha, Canarias, Murcia y Extremadura presentan la mayor proporción de asalariados en la horquilla de entre 15.876 y 20.000 euros, una circunstancia que los técnicos atribuyen a la menor cuantía salarial media en estas comunidades y a una mayor incidencia del empleo a tiempo parcial o de duración determinada. Por el contrario, Cataluña, Madrid y Aragón registran los porcentajes más bajos de asalariados en ese intervalo salarial.
Debido a su elevada población trabajadora, Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana concentran el 52,1% de los asalariados comprendidos entre los 15.876 y 20.000 euros, según ha subrayado Gestha. Esta característica poblacional resulta fundamental para entender quiénes se beneficiarán realmente del incremento en la deducción.
En el marco de la normativa actual, la obligación de declarar afecta a quienes superan los 15.876 euros de ingresos anuales cuando provienen de dos o más pagadores, salvo que la suma de las cantidades cobradas del segundo y sucesivos no supere en total los 1.500 euros al año. Aquellos que reciben la totalidad de sus ingresos de un solo pagador deben presentar la declaración si superan los 22.000 euros anuales. Además, estos límites dejan de aplicarse en caso de contar con otros tipos de rentas, como ingresos por alquiler de viviendas o actividades económicas, así como por otras situaciones recogidas en la ley. Este recordatorio ha sido trasladado por Gestha en sus comunicaciones más recientes.
Recomendaciones para asalariados
Gestha ha aconsejado que todos los asalariados cuyos salarios brutos se sitúan entre los 15.876 euros ―correspondientes al SMI de 2024 exento de tributación gracias al incremento de la reducción por rendimientos del trabajo― y los 20.000 euros presenten la declaración con el objetivo de beneficiarse íntegramente de la nueva deducción.
En el caso de asalariados cuyos ingresos se encuentran entre los 20.000 y 22.000 euros, para quienes la deducción ampliada no resulta aplicable, los técnicos recomiendan igualmente presentar la declaración si concurren otros conceptos deducibles que permitan recuperar parte de las retenciones, ya que estas se ajustan de forma muy próxima a la cuota final de la autoliquidación.