Junts Per Catalunya ha anunciado que votará en contra de la toma en consideración de la ley para prohibir el burka y el niqab en edificios públicos. El Pleno del Congreso debatirá este martes sobre la propuesta presentada por Vox, que cuenta con el apoyo del PP y el rechazo de los partidos del Gobierno y el resto del bloque de la izquierda. Según ha apuntado el partido de Carles Puigdemont, la formación no apoyará una medida que ha sido impulsada por los de Abascal, pero ha adelantado que presentará una iniciativa similar.
La ley que propone Vox contempla sanciones tanto por la utilización de dichas prendas de vestuario como por la acción de obligar a su uso. Las sanciones pueden ascender hasta los 20.200 euros para aquellos reincidentes, así como la expulsión del país a aquellos que obliguen a llevarlo, según ha explicado la formación.
Vox ha defendido la prohibición de un hábito que consideran “contrario a nuestra cultura” y que supone una degradación para la mujer. Desde el partido también alegan que estas prendas suponen también un riesgo para la seguridad nacional, ya que mantiene oculto el cuerpo y la identidad de la persona que lo lleva. “Junts irá de la mano del PSOE en las políticas migratorias. Tendrán que explicar su rechazo”, ha reaccionado la portavoz de Vox, Pepa Millán.
En mayo del pasado, Junts se posicionó en contra de estas prendas de vestir, aunque votó en contra de una moción de Aliança Catalana (AC) en el Parlament que proponía prohibirlas por considerar que el redactado “destilaba odio”.
Sumar considera la medida “retrógrada”
Los partido del Gobierno, tanto de ala socialista como algunos sectores de Sumar coinciden en el objetivo de abordar la cuestión del burka en espacios públicos, pero consideran que el enfoque de la propuesta de Vox es “retrógrada” y criminaliza a las personas migrantes.
“Es obvio que esta no es una ley para proteger a la mujer. A vox no le importa absolutamente nada lo que hay debajo del burka. Lo demuestran cuando hacen caer las medidas de protección de la mujer frente a la violencia de género en el Congreso”, ha criticado la portavoz de los Comunes, Aina Vidal.
Y en este sentido, cargan contra el PP por supeditarse a la extrema derecha. “El PP, de la mano de la extrema derecha va a votar a favor de una norma de racismo disfrazado de feminismo. La libertad de profesar cada religión está garantizada en la Constitución”, ha añadido la diputada de Más Madrid, Tesh Sidi.
Con el voto negativo de la formación posconvergente está previsto que la medida decaiga. En realidad, en caso de que hubiese llegado a buen puerto, la mayoría progresista de la Mesa del Congreso podría retrasar la votación final para convertir la propuesta en ley alargando de manera indefinida la presentación de enmiendas, una práctica que ha sido utilizada en varias ocasiones para meter en el cajón medidas impulsadas por el PP desde el Senado.