La Policía Nacional ha desmantelado en El Ejido, Almería, una de las organizaciones criminales más complejas dedicadas al tráfico de drogas en la comunidad autónoma. La intervención, ejecutada los días 9 y 10 de febrero, permitió la incautación de más de 3.500 kilos de hachís, marihuana y cocaína, además de varias armas de guerra que los detenidos intentaron utilizar contra los agentes durante la redada.
Cinco personas han sido arrestadas, señaladas como responsables del sistema logístico, el cultivo y el almacenamiento de la droga. La operación se diseñó para atacar de manera simultánea los puntos clave de la infraestructura criminal, lo que incluye a los invernaderos, los depósitos de droga, las rutas de transporte y los centros de almacenamiento.
Las autoridades aseguran que este operativo ha permitido desarticular una red capaz de mover grandes cantidades de droga, y con una capacidad armamentística y predisposición a la violencia. Durante los registros, los integrantes de la red intentaron utilizar parte del arsenal encontrado para evitar ser detenidos, complicando el operativo pero sin provocar ningún herido.
Miles de kilos de drogas y un arsenal de guerra
Uno de los arrestados intentó disparar un fusil de asalto durante la intervención, aunque fue neutralizado antes de poder usarlo. Durante la operación, los agentes incautaron más de 2,5 toneladas de hachís, cerca de una tonelada de marihuana, medio kilo de cocaína y más de 52.000 euros en efectivo. El arsenal intervenido incluía un fusil de asalto CETME C, rifles, varias pistolas, como una Glock 9 mm, escopetas, centenares de cartuchos, un chaleco antibalas y armas blancas como un machete de guerra.
Según el comunicado policial, el despliegue de recursos logísticos y las armas incautadas demuestran el grado de preparación y el potencial de violencia de la red, que actuaba con altos niveles de seguridad y discreción en la comarca de El Ejido. La organización había implementado sistemas de vigilancia, compartimentación de funciones y medidas para dificultar la acción policial, lo que demuestra su sofisticación operativa y sus capacidades como gran organización criminal.
Investigación durante meses
La investigación se inició en septiembre de 2024, cuando los agentes detectaron movimientos sospechosos en la zona. El trabajo conjunto del Grupo II de Estupefacientes de El Ejido y la UDYCO de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Almería permitió identificar a los líderes de la organización, localizar los inmuebles implicados y confirmar la existencia de la “macroestructura”.
De los cinco detenidos, cuatro formaban parte de un clan familiar internacional asentado en la barriada de Matagorda, con experiencia en el cultivo intensivo de marihuana y la venta de resina de cannabis. El quinto arrestado estaba vinculado principalmente al transporte y almacenamiento del hachís, además de prestar apoyo logístico en otras actividades del grupo delictivo.
A todos ellos se les imputan delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas y defraudación de fluido eléctrico. Han sido puestos a disposición judicial en El Ejido, mientras la Policía Nacional mantiene la vigilancia sobre otras posibles ramificaciones de la red en la región.