El acuerdo comercial entre la Unión Europea y la India, conseguido tras 18 años de negociaciones bilaterales abre a los productos españoles un potencial mercado de más de 1.400 millones de consumidores indios. La firma, celebrada este martes en el país asiático, ha sido bien valorada tanto por el Gobierno español como por los representantes del sector agroalimentario.
Pese a ser una gran oportunidad para los productos nacionales, hasta el momento, España tiene un déficit anual de 325 millones de euros en el comercio de productos agroalimentarios y pesqueros con la India, según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación, correspondiente a 2024. De manera más amplia, teniendo en cuenta todos los sectores que participan en este intercambio de bienes, el déficit aumenta hasta los 3.812 millones de euros, según datos de Icex (enero-noviembre 2025).
Además, en el sector agro, las exportaciones españolas al país asiático alcanzan los 123 millones de euros, con un incremento anual del 34,6%, mientras que las importaciones suman 448 millones, con un incremento del 9,5%. El aceite de oliva (38,1 millones), las legumbres (14,2 millones), jugos y extractos vegetales (7,2 millones) y preparados para piensos (6,5 millones) son los productos más exportados. Al contrario, los más importados son moluscos (156,1 millones), cocos, nueces y anacardos (29,2 millones) y el café (22,7 millones).
Las valoraciones del sector agrario
Este acuerdo liberalizará el 96,6% de las exportaciones europeas, aunque se han excluido algunos productos considerados “líneas rojas” por ambas partes, como el arroz, el trigo o los lácteos, vitales en la agricultura de subsistencia de la India o el vacuo y el azúcar, muy sensibles para los europeos.
Los productos españoles que pueden ver aumentos en el volumen de exportaciones son el vino y el aceite de oliva. El primero, con aranceles vigentes del 150%, los reducirá hasta el 75% desde la entrada en vigor del acuerdo, llegando hasta el 20% a largo plazo. El aceite de oliva pasará en cinco años del 45% al 0%.
Desde Asaja han valorado que los productos más sensibles para la agricultura europea, como el arroz, el tabaco, el azúcar, la carne vacuna y de ave hayan quedado “fuera de las concesiones comerciales” alegando que esto “refleja un cambio de sensibilidad por parte de la Comisión Europea” tras las protestas y concentraciones del sector. Además, han señalado que este acuerdo solo podrá considerarse positivo si consolida este cambio de enfoque de la UE y “garantiza la protección del modelo agroalimentario europeo, la viabilidad de las exportaciones y la seguridad alimentaria de los consumidores”.
La aceituna pide a la UE suprimir sus aranceles
Otro de los sectores que más se podría beneficiar de este acuerdo es el de la aceituna de mesa, que se ha visto afectado por los aranceles de Estados Unidos. Desde la Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa (Asemesa) han exigido al Gobierno que inste a la UE a otorgar prioridad a este producto en las negociaciones bilaterales ante a relevancia estratégica que puede tener el mercado indio.
Así, Asemesa ha destacado que la supresión del arancel del 36% que grava actualmente la entrada de este producto a la India es una medida “imprescindible” para restablecer condiciones de competencias más equilibradas y permitir la recuperación de las exportaciones a un mercado con “potencial futuro”. Además, han señalado que serviría para revertir “efectos negativos” que tendrá el sector por el acuerdo comercial UE-Mercosur y compensar las pérdidas en Estados Unidos por los aranceles a la aceituna negra que gravan desde 2018.
Por su parte, desde el Club de Exportadores e Inversores Españoles también han valorado “muy positivamente” el acuerdo. Según su presidente, Antonio Bonet, se espera que la reducción de aranceles genere un ahorro anual de unos 4.000 millones de euros en derechos de aduana para las empresas comunitarias. Además, considera que este acuerdo puede “equilibrar gradualmente la balanza, incrementando de forma sustancial las ventas españolas en India”, ya que, en la actualidad, el intercambio de bienes presenta “un claro déficit para España”.