El revolucionario fármaco que usa energía nuclear para el tratamiento del cáncer de próstata y acaba de llegar a España

Esta innovadora terapia utiliza isótopos radioactivos para aumentar la supervivencia en pacientes con un cáncer de próstata avanzado

El Ministerio de Sanidad ha aprobado la financiación del primer y único tratamiento dirigido a un tipo de cáncer de próstata metastásico complejo (Freepik)

Cada año, más de 400.000 hombres mueren en todo el mundo a causa de un cáncer de próstata que ha derivado en metástasis. Puestas estas cifras en perspectiva, supone el equivalente a, aproximadamente, toda la población de Palma de Mallorca. Se corona así como el cáncer más diagnosticado en varones en todo el mundo.

La próstata es una pequeña glándula ubicada justo debajo de la vejiga que contribuye a la producción del semen. Este cáncer comienza con la proliferación de células en la próstata y suele tener amplias opciones de tratamiento en sus etapas iniciales, desde la cirugía a la radioterapia. Si se disemina, puede ser más difícil de curar, pero siguen existiendo opciones para tratarlo o para hacer que el tumor crezca más lentamente.

Las células del cáncer de próstata necesitan hormonas andrógenas, como la testosterona, para crecer. Las terapias hormonales forman parte del tratamiento estándar para el cáncer de próstata metastásico y tienen como objetivo reducir los niveles de testosterona o bloquearla para evitar el crecimiento de esas células malignas.

Read more!

Sin embargo, en ocasiones, estas terapias hormonales dejan de ser efectivas para reducir o bloquear los niveles de testosterona y los pacientes desarrollan lo que se conoce como cáncer de próstata resistente a la castración (CPRC). Este tipo de cáncer tiene una mayor carga de enfermedad y peores resultados en supervivencia.

Para hacer frente a esta resistencia y a los efectos secundarios asociados, la ciencia dedica ingentes esfuerzos al desarrollo de terapias innovadoras que supongan un punto y aparte para el cáncer de próstata. Una de ellas viene de la mano de la medicina nuclear y se llama Pluvicto, un fármaco que resulta ser la primera y única terapia dirigida con radioligandos para el tratamiento del cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (CPRCm) y positivo para el antígeno de membrana específico de próstata (PSMA).

Este mes de enero, el Ministerio de Sanidad ha aprobado la financiación de Pluvicto, desarrollado por la farmacéutica suiza Novartis y pensado para administrarse en pacientes que han recibido tratamiento de medicina nuclear con inhibidores de la vía del receptor androgénico (RA) y dos líneas de quimioterapia con taxanos, o bien en pacientes que no son elegibles para una segunda línea de quimioterapia con taxanos, en combinación con terapia de privación androgénica (TDA) con o sin inhibidores de la vía RA.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) estimó que 32.188 personas recibirían un diagnóstico de cáncer de próstata en 2025. Sus primeros síntomas suelen ser imperceptibles en un principio, pero la mayoría de ellos se detecta en fases tempranas. Cuando aparecen signos, suele ser sangre en la orina o en el semen, una constante necesidad de orinar, dificultad para iniciar la micción o levantarse con frecuencia en la noche para ir al baño.

Sala de tomografía computarizada (Freepik)

Energía nuclear contra el cáncer de próstata

La supervivencia a cinco años de las personas con CPRCm es de aproximadamente el 15%, lo que subraya la ausencia de tratamientos eficaces para estos pacientes oncológicos. Lo innovador de este medicamento radica en su combinación de un ligando con un radioisótopo terapéutico, que se aplica en un contexto de terapia nuclear conocido como teragnosis. Esta teragnosis aúna el diagnóstico y el tratamiento en una sola plataforma: el radioisótopo terapéutico.

La medicina nuclear “utiliza moléculas marcadas con isótopos radiactivos que se inyectan a los pacientes para el diagnóstico, tratamiento e investigación en medicina”, explicaba en una entrevista con Infobae el doctor José Luis Carreras, académico de número de Medicina Nuclear de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME).

El tratamiento con Pluvicto “supone un avance decisivo para la medicina nuclear, que asume un papel terapéutico central en oncología y refuerza la colaboración multidisciplinar”, asegura la doctora Virginia Pubul Núñez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) y jefa del Servicio de Medicina Nuclear del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela (CHUS). Además, “permite una mayor personalización del tratamiento al seleccionar a los pacientes en función de la biología tumoral y ofrecer una terapia dirigida que optimiza el beneficio clínico y la calidad de vida”.

En el año 2024 se produjeron en España 433.357 defunciones, solo 194 defunciones más que el pasado año en la misma fecha, según los datos provisionales del informe 'Defunciones según la Causa de Muerte', publicado este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que por segundo año consecutivo sitúa a los tumores como primera causa de muerte en 2024, con un 26,6% del total de defunciones, seguidos de las enfermedades del sistema circulatorio (26%). Fuente: Europa Press

Los ensayos que avalan Pluvicto

La aprobación de Pluvicto en la Unión Europea y en Estados Unidos llega tras los resultados favorables del ensayo fase III VISION, tras cumplir los objetivos primarios de supervivencia global y supervivencia libre de progresión radiológica. El ensayo clínico redujo el riesgo de muerte en un 38% y el riesgo de progresión radiológica o muerte en un 60%, en comparación con el tratamiento estándar.

Por otra parte, el estudio no recogió efectos adversos graves. Los más comunes fueron fatiga (43%), sequedad bucal (39%), náuseas (35%), anemia (bajos niveles de glóbulos rojos) (32%), dolor de espalda (23%), dolor y articulaciones rígidas (22%), disminución del apetito (21%) y estreñimiento (20%).

Read more!