Un joven de 24 años considerado la persona más joven en ser diagnosticada de Alzheimer en Reino Unido ha fallecido a causa de esta enfermedad. Andre Yarham, natural de Norfolk (Inglaterra), acababa de cumplir los 22 años cuando recibió el diagnóstico de demencia.
Las pruebas que el equipo médico realizó en este joven británico mostraban que su cerebro era similar al de una persona mucho mayor que él, de unos 70 años. Fue una resonancia magnética la que confirmó un diagnóstico de Alzheimer extremadamente precoz.
En 2022, Yarham empezó a mostrar síntomas propios de la enfermedad. Su familia asegura que empezó a volverse más olvidadizo y “con una expresión vacía”. En las etapas finales, el joven perdió la capacidad de hablar y la autonomía completa. “Las personas con cáncer pueden recibir radioterapia, quimioterapia, y entran en remisión y pueden llevar una vida plena y memorable. Con la demencia, no hay nada que hacer”, ha comentado su madre, Sam Fairbairn, a la BBC.
La comunidad científica no se explica cómo el proceso de demencia empezó de manera tan prematura en este joven, aunque apuntan a una potente mutación genética que acelera la progresión de la demencia.
En un acto de gran generosidad, la familia ha accedido donar el cerebro de Andre Yarham al Hospital Addenbrooke la investigación. “Si en el futuro eso puede ayudar a una familia a pasar unos años más con sus seres queridos, entonces valdrá la pena”, ha expresado Fairbairn.
El caso del británico Andre Yarham es prácticamente único en el mundo, junto con otro registrado en Japón de un muchacho que recibió el diagnóstico de demencia a los 19 años. Actualmente, no existe una cura para la demencia.
Así actúa el Alzheimer, la demencia más común
En España, la enfermedad de Alzheimer afecta aproximadamente a 800.000 personas, según los últimos datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Es la forma más común de demencia, representando entre el 60 % y el 70 % de todos los casos de esta condición en nuestro país. Según datos la SEN, en 2050 habrá cerca de un millón de casos. En todo el mundo, son más de 60 millones de personas las que conviven con la enfermedad.
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurológico progresivo que causa deterioro de la memoria, el pensamiento y la conducta, y es la forma más común de demencia. Se produce cuando las células cerebrales se dañan y mueren, lo que provoca una disminución gradual de las funciones cognitivas y de la capacidad para realizar actividades cotidianas. En sus etapas iniciales, la persona puede presentar olvidos leves, dificultad para recordar nombres o eventos recientes, y desorientación ocasional.
A medida que la enfermedad avanza, los síntomas se vuelven más severos. La Clínica Mayo señala que pueden aparecer problemas importantes de lenguaje, cambios de personalidad, confusión, dificultad para reconocer a familiares y pérdida de la autonomía. En fases avanzadas, el Alzheimer afecta funciones básicas como caminar, tragar y comunicarse, haciendo que el paciente dependa completamente de otras personas para su cuidado.