El nuevo modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno ha provocado un rechazo casi unánime de las comunidades autónomas. Todos los consejeros regionales que participaron este miércoles en el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), excepto el representante de Cataluña, trasladaron a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, su oposición frontal a una propuesta que consideran condicionada de origen por el pacto político entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras.
Tras más de cuatro horas de reunión, el encuentro concluyó sin avances y con un evidente malestar entre los responsables autonómicos de Hacienda. Según señalaron al término del CPFF, la ministra se limitó a reiterar los argumentos que ya había expuesto el pasado viernes en rueda de prensa, sin introducir cambios ni abrir un verdadero proceso de negociación multilateral.
Uno de los pronunciamientos más contundentes fue el del consejero de Economía de la Región de Murcia, Luis Alberto Marín, quien subrayó el aislamiento del Gobierno en esta cuestión. “Es muy significativo que más del 95% de las comunidades autónomas presentes en este Consejo de Política Fiscal y Financiera hayamos mostrado nuestro rechazo frontal a un modelo que no soluciona los problemas de financiación, que nace viciado y que nace de la bilateralidad con los independentistas y secesionistas”, afirmó.
Ruptura del principio de igualdad entre territorios
Marín criticó que el nuevo sistema no aborda los desequilibrios estructurales que arrastran muchas comunidades desde hace años y advirtió de que el planteamiento del Ejecutivo rompe el principio de igualdad entre territorios. A su juicio, diseñar la financiación autonómica a partir de acuerdos políticos con una sola comunidad supone “deslegitimar” un modelo que debería construirse desde el consenso y criterios técnicos.
En la misma línea se expresó la consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid, Rocío Albert, quien reiteró su rechazo tanto al nuevo modelo como al actual sistema de financiación. Albert exigió al Gobierno central que presente una propuesta verdaderamente multilateral, debatida en el seno del CPFF, y no un esquema “que no venga dado por el resultado que ha decidido el señor Junqueras”.
La responsable madrileña defendió que la financiación autonómica no puede ser moneda de cambio en negociaciones políticas y alertó de que un sistema condicionado por pactos bilaterales puede tener consecuencias negativas sobre la cohesión territorial y la calidad de los servicios públicos. “Este no es el camino para garantizar la igualdad de todos los españoles”, subrayó.
Batalla legal
Preguntada por la posibilidad de recurrir el nuevo modelo ante el Tribunal Constitucional si finalmente se aprueba, Albert descartó por ahora esa opción concreta. Sin embargo, dejó claro que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso utilizará “todos los recursos legales” disponibles para defender los intereses de la comunidad.
El rechazo expresado por Murcia y Madrid fue compartido por el resto de comunidades presentes, que coincidieron en denunciar la falta de diálogo y de voluntad real de consenso por parte del Ministerio de Hacienda. Muchas de ellas reclamaron reabrir el debate sobre la financiación autonómica, pendiente de reforma desde hace más de una década, con un enfoque global y no condicionado por acuerdos políticos previos.
Pacto “falso”
Por su parte, María Jesús Montero, ha manifestado que es “mentira” que se haya pactado “un cupo separatista” en la nueva propuesta de financiación autonómica. “Es falso que este sea un modelo ideado para contentar a Cataluña”, ha señalado.
Montero considera que todos los datos ponen de manifiesto que siempre que se ha planteado una propuesta para un territorio se ha hecho extensivo al resto de territorios y que “no hay ningún tipo de privilegio, de trato de favor, con ninguna comunidad autónoma”.