Esta época de año inevitablemente marca la necesidad de encontrar la mejor manera mantener nuestro hogar caliente. Porque no existe nada peor que volver a casa después de un largo día en el trabajo o la universidad, y encontrarse con el salón frío y poco acogedor.
Existen varios modos que permiten programar tu sistema de calefacción. Sin embargo, se trata de una alternativa que no siempre es la más beneficiosa para nuestros bolsillos: no todos los días llegamos a la misma hora, y la temperatura fuera puede variar entre un día y otro.
La mejor solución en esta situación viene de los avances tecnológicos, dando paso a los termostatos inteligentes, también conocidos como termostatos Smart. Se trata de dispositivos de última generación diseñados en exclusiva para facilitar las tareas en nuestro día a día.
Ventajas de los termostatos inteligentes
Los hogares inteligentes comienzan a ganar protagonismo en nuestra vivienda: es un cambio inevitable que está cada vez más presente con los varios usos que tiene la inteligencia artificial. Ahora, es momento de dar un paso más y decir sí a este tipo de termostatos, que presenta una serie de ventajas, según lo recogido por PC Componentes:
- Se mejora la eficiencia energética del hogar: el consumo de energía se reduce entre un 20% y un 50% del termostato tradicional.
- También se nota un descenso del consumo de la factura del gas y la luz.
- Existe la posibilidad de controlar el termostato con el teléfono móvil. Se puede encender la calefacción un rato antes de llegar a casa, o gestionar el consumo, regular la temperatura y muchas otras funciones.
- También se puede vincular con Google Home o Apple.
- Se pueden configurar todo tipo de programaciones.
- Es posible conocer en todo momento el gasto y consumo.
- Avisos y alertas sobre posibles problemas.
Desventajas de los termostatos inteligentes
Sin embargo, los sistemas de calefacción inteligentes también tienen sus desventajas, que podrían afectar a la hora de decantarse por una opción u otro. Se trata de pequeños contras que es importante tener en cuenta antes de tomar la decisión final. Entre ellos, están:
- Coste del dispositivo: el precio varía, sobre todo, por la incorporación de esta tecnología mucho más innovadora, avanzada y de última precisión.
- Complejidad del propio dispositivo: el proceso de instalación requiere de una configuración precisa y de algo de experiencia técnica para poder realizarlo sin ningún tipo de problema e inconveniente.
- Funcionan con baterías o con pilas: las fuentes de alimentación suelen tener una gran vida útil, pero es importante saber que el funcionamiento es muy similar al de los modelos más convencionales.
- Compatibilidad con otros dispositivos: la gran mayoría de los termostatos inteligentes son compatibles con una amplia gama de asistentes de voz, pero es mejor asegurarse antes de comprarlo.
- Dependencia de la conexión a internet: la mayor desventaja de la domótica del hogar es su alta dependencia con la conexión a internet. En el caso de cortes o caídas, dejará de funcionar de manera temporal y de forma ininterrumpida.
¿Cuál de las opciones es mejor?
Después de examinar en detalle los aspectos positivos y los negativos de los termostatos inteligentes, queda la pregunta más importante: ¿cuál de las dos opciones es mejor? Como siempre, la respuesta está en las necesidades individuales y del hogar.
Sin embargo, conviene considerar que viendo los últimos avances tecnológicos y la importancia de reducir gastos innecesarios en las viviendas, el termostato inteligente ofrece más ventajas a largo plazo, mejorando la eficiencia energética y la funcionalidad en el hogar.
Sin embargo, dejando de lado los argumentos de ambos lado, esta no deja de ser una decisión personal que depende de las propias necesidades, el presupuesto que tengas y la fascinación por las últimas tecnologías.