Cómo cuidar tu limonero para que crezca sano y dé más frutas, según un experto en plantas: “Nunca hay que dejar crecer estos brotes”

El especialista en jardinería Franco Masferrer comparte todos sus trucos para que este árbol de los resultados esperados a largo plazo

Limonero

Elegido por su resistencia y por la posibilidad de cosechar frutos en casa, el limonero es uno de los árboles frutales más populares para jardines y terrazas. Sin embargo, aunque requiere pocos cuidados, existe un error frecuente que puede afectar gravemente su crecimiento: dejar que crezcan brotes en la base del tronco.

El especialista en jardinería Franco Masferrer, dueño del vivero Hierbabuena en Antofagasta (Chile), alertó sobre esta práctica habitual. “Si tienes un limonero, nunca hay que dejar crecer estos brotes”, explicó en un video publicado en sus redes sociales, donde reúne más de 60.000 seguidores. Según detalló, esos brotes, también conocidos como “chupones”, suelen aparecer en la parte baja del tronco o de las ramas, y deben ser eliminados siempre que se detecten.

Masferrer explicó que la mayoría de los árboles cítricos que se venden en viveros —incluidos los limoneros— son injertados. “La especie que se inserta en la parte de arriba es la del fruto que queremos mantener, ya sea por la forma, el color o el sabor”, indicó. Es decir, la parte superior del árbol contiene la variedad deseada, mientras que la base, más resistente, sirve como soporte.

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El problema surge cuando se permite que los brotes crezcan desde esa base. “Nunca debe crecer en esa parte baja ningún brote, porque si no, le quitará fuerza al injerto que está sobre la planta”, advirtió Masferrer. Esto no solo puede frenar el crecimiento del limonero, sino que también puede afectar la calidad de los frutos o incluso impedir que aparezcan.

“Lo más probable es que tarde entre 3 y 5 años”

Además de favorecer un desarrollo más rápido y saludable, los árboles injertados ofrecen otras ventajas. “El injerto que se usa como base suele ser mucho más resistente a los cambios de temperatura, al frío, al calor y a la falta de humedad”, agregó el experto. También destacó que este método permite obtener frutos mucho antes que si se plantara un limonero desde semilla: “Lo más probable es que tarde entre tres y cinco años en recién empezar a producir los frutos que tú quieres”.

En este sentido, Masferrer recordó que “cualquier cítrico que compres en un vivero será un injerto”, y por eso es fundamental cuidar bien la parte superior del árbol y evitar que broten ramas desde la base, que pertenece a otra variedad.

Por su parte, Ignacio Guío, también experto en plantas, subrayó que otro aspecto clave para el crecimiento del limonero es la poda. “Es fundamental encontrar un equilibrio a la hora de podar”, señaló. Guío explicó que existen tres tipos de poda que deben realizarse a lo largo del año para asegurar un desarrollo óptimo.

Un jardinero poda un seto. (Pexels)

La primera es la poda de saneamiento, que puede hacerse en cualquier momento y consiste en eliminar ramas secas, enfermas o débiles, para que el árbol concentre su energía en las partes sanas. Luego está la poda de mantenimiento, ideal entre finales del invierno y principios de la primavera, que busca evitar que las ramas se crucen o crezcan hacia el interior del árbol. “Si no lo haces, el viento no circula bien y la luz no entra, lo que puede generar enfermedades y un crecimiento desparejo”, advirtió Guío. Por último, la poda de estructuración se recomienda justo antes del inicio de la brotación: se dejan solo tres o cuatro ramas principales que sirvan de base para las ramas secundarias.

Con estos cuidados —podar de forma equilibrada y eliminar los brotes no deseados en la base del tronco—, cualquier persona puede tener un limonero sano, fuerte y lleno de frutos, incluso en un espacio reducido.

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