La inversión de las empresas en España todavía no ha recuperado los niveles previos a la pandemia, pero la inversión pública crece un 50%

Esta falta de impulso contrasta con la recuperación robusta de la inversión productiva en países como Estados Unidos, y también con la eurozona, donde se ha mantenido más estable

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Carlos Cuerpo, Pedro Sánchez, Nadia Calviño y Yolanda Díaz. (Montaje Infobae)

En los últimos años, la economía española ha experimentado una recuperación notable desde los golpes provocados por la pandemia, superando a muchas otras economías de la eurozona. Los expertos anticipaban un “otoño negro” en 2022 pero, en esta ocasión, se equivocaron. Es cierto que España fue el último país de la Unión Europa en recuperar su nivel de PIB. Mientras que la mayoría de países lo hizo en 2021, nosotros tardamos un año más. Eso sí, desde ese momento no ha hecho más que crecer e incluso adelantar a la media. Pero no es oro todo lo que reluce.

Uno de los elementos fundamentales para garantizar un crecimiento sostenido, como lo es la inversión productiva empresarial, aún no ha logrado recuperar los niveles previos a la crisis sanitaria global. Y mientras tanto, la inversión pública ha crecido con fuerza, impulsada en gran medida por el programa Next Generation EU (NGEU).

La inversión productiva privada en España va más lenta. (Fuente: INE, Banco Central Europeo y Bureau of Economic Analysis)

La brecha entre inversión privada y pública

La inversión productiva, que se refiere al gasto realizado en activos que aumentan la capacidad productiva de la economía (como maquinaria, equipamiento o activos intangibles como el software), se despliega tanto por parte de las empresas (inversión privada) como del sector público (inversión pública). En 2019, justo antes de la pandemia, la inversión productiva privada en España representaba el 15% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, desde entonces, la recuperación de esta inversión ha sido lenta y la cifra aún no alcanza los niveles anteriores a la crisis. Esta falta de impulso contrasta con la recuperación robusta de la inversión productiva en países como Estados Unidos, y también con la eurozona, donde se ha mantenido más estable.

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La recuperación del PIB en España supera a la media de la eurozona. (Fuente: INE, Banco Central Europeo y Bureau of Economic Analysis)

En paralelo, la inversión pública en España ha experimentado un fuerte aumento en los últimos años. Según los datos publicados por los economistas Rubén Veiga Duarte y Sergio Puente en el blog del Banco de España, en 2024 ha crecido significativamente, superando incluso los niveles previos a la crisis financiera de 2008. Este auge se ha visto favorecido por los fondos europeos, destinados a impulsar la recuperación de la economía tras la pandemia.

La inversión pública sigue siendo una porción relativamente pequeña del total de la inversión productiva, representando solo el 20,8%

Sin embargo, la inversión pública sigue siendo una porción relativamente pequeña del total de la inversión productiva, representando solo el 20,8% del total en 2024. A pesar de esta mejora, el verdadero desafío sigue siendo el resurgir de la inversión privada, que es crucial para asegurar un crecimiento sostenible a largo plazo.

La inversión en transporte es un 17% inferior

La inversión productiva no ha experimentado una recuperación homogénea. Mientras que algunos componentes, como la inversión en activos intangibles, han visto un crecimiento notable, otros, como la inversión en equipos de transporte y maquinaria, siguen muy por debajo de los niveles prepandemia. En particular, la inversión en activos intangibles, clave para la digitalización de la economía, se ha incrementado en un 17% en comparación con 2019, alcanzando una participación significativa en el total de la inversión productiva. Sin embargo, la inversión en equipo de transporte sigue siendo un 17% inferior a los niveles anteriores a la pandemia, lo que refleja una tendencia preocupante en sectores clave de la economía.

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Declaraciones de Cuerpo sobre la mejora de las predicciones del FMB sobre la economía española (EFE)

Por su parte, la inversión en maquinaria y equipos, aunque ha tenido algunos repuntes, apenas ha logrado alcanzar los niveles de 2019, y la inversión en construcciones no residenciales sigue rezagada. Esta diversidad en la evolución de los componentes sugiere que la economía española está pasando por un proceso de adaptación post-pandemia, en el que algunos sectores se recuperan más rápido que otros.

Obstáculos para la inversión empresarial

Las empresas españolas siguen enfrentando diversos factores que dificultan la reactivación de sus niveles de inversión previos a la pandemia. Según una encuesta realizada por el Banco de España sobre la actividad empresarial, las principales barreras a la inversión son la incertidumbre sobre las políticas económicas, una regulación excesiva y la subcontratación. Las empresas más grandes y productivas han mostrado mayores incrementos en su inversión, mientras que aquellas con una capacidad productiva infrautilizada, debido a la reducción de la demanda, han sido más cautelosas.

Obstáculos para la inversión según las empresas españolas. (Fuente: Encuesta del Banco de España sobre la Actividad Empresarial)

Además, la incertidumbre económica global y nacional sigue siendo uno de los factores más citados como limitante. En este sentido, las empresas abogan por un marco económico más estable, con menos variabilidad en las políticas fiscales y regulatorias. En cuanto a la subcontratación, muchas empresas han optado por externalizar la inversión a compañías subcontratadas, lo que también reduce la cantidad de inversión directa realizada en el país.

¿Qué se necesita para fomentar la inversión empresarial?

Para superar los obstáculos actuales y fomentar una mayor inversión empresarial, Veiga y Puente aseguran que “sería deseable reducir la incertidumbre sobre las políticas económicas (a nivel nacional e internacional), evitar en lo posible un exceso de regulación, y favorecer un entorno que no obstaculice el crecimiento del tamaño de las empresas”. Además, el acceso a los fondos europeos, como los Next Generation, puede ser una herramienta esencial para fortalecer la capacidad de inversión del sector privado.

Según el Banco de España, una de las medidas clave para aumentar la inversión productiva sería mejorar las condiciones para la consolidación y el crecimiento de las empresas, favoreciendo su tamaño y capacidad para competir a nivel global. Asimismo, se recomienda la creación de incentivos fiscales que favorezcan la inversión en áreas estratégicas, como la digitalización y la transición energética, que son cruciales para el futuro de la economía española.