Países Bajos deja en el aire su participación en Eurovisión si no se realizan “cambios estructurales”

La televisión pública neerlandesa, AVROTROS, ha emitido un comunicado en el que insiste en que la descalificación de su representante en Malmö fue “innecesaria y desproporcionada”

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Joost Klein, durante la segunda semifinal del Festival de la Canción de Eurovisión (AP/Martin Meissner)

Países Bajos podría retirar su participación de Eurovisión 2025 tras la polémica que ha envuelto a la última edición, celebrada en Malmö, Suecia. La televisión pública neerlandesa, AVROTROS, ha emitido este jueves 6 de junio un comunicado en el que anuncia que su presencia en el certamen seguirá “en consideración” mientras no se apliquen “cambios estructurales” en el concurso.

La corporación comienza el escrito desvelando que en las últimas semanas “han sucedido muchas cosas detrás de escena después del decepcionante resultado de los Países Bajos en Eurovisión”, en referencia a la descalificación de su representante, Joost Klein, a pocas horas de la final.

A ese respecto, AVROTROS desvela que la investigación de la fiscalía sueca sobre el incidente entre el artista y una miembro del equipo del festival sigue su curso. “Lamentablemente, durante esta investigación no podemos entrar en los detalles, las circunstancias y el manejo de este incidente porque esto podría influir en la investigación”, prosigue el comunicado.

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Joost Klein, en los ensayos de Eurovisión 2024. (AP/Martin Meissner)

Sin embargo, la televisión pública sí insiste en su rechazo a la decisión de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de eliminar a su representante. “Podemos decir que con la información que teníamos entonces y tenemos ahora, seguimos creyendo que la inhabilitación fue innecesaria y desproporcionada”, sentencia.

En cuanto a la investigación, la cadena asegura que la UER le ha solicitado cooperar en la misma, algo que han aceptado “con las advertencias necesarias”. “AVROTROS cree que se necesita una investigación más amplia, más profunda y verdaderamente independiente para abordar los problemas estructurales”, agrega el ente.

Así, la delegación neerlandesa considera que se debe analizar la organización en Malmö por parte de la UER, pero también otros aspectos como “el papel y el mandato del Grupo de Referencia (el comité de países participantes delegados), las reglas/procedimientos, las posibilidades de apelación en caso de quejas, y la mayor presión sobre los artistas y las delegaciones en el período previo y durante el concurso”. Para estudiar esos detalles, AVROTROS pide que se realice una “investigación por parte de una agencia reconocida e independiente”.

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“El Festival de la Canción de Eurovisión se creó para conectar países y pueblos a través de la música y fomentar la hermandad mutua. Este debería ser el punto de partida para los organizadores y todos los países participantes”, expresa la cadena pública sobre el futuro del certamen. Finalmente, la corporación anuncia que seguirá “considerando su participación” en el concurso hasta que no se hagan “ajustes estructurales” para los artistas y se ponga “su mensaje musical en el centro”.

La edición más polémica

Lo cierto es que la 68ª edición de Eurovisión ha sido la más polémica de su historia reciente. La tensión por la participación de Israel fue in crescendo durante toda la temporada previa al certamen y acabó estallando en plena celebración del concurso, con seis países amenazando con retirarse a pocas horas de la final.

Eden Golan, representante de Israel en Eurovisión 2024. (EFE/EPA/Jessica Gow)

La polémica no se calmaría después del festival, pues muchos de los artistas han criticado el papel de la UER y han confesado haber sufrido una gran presión durante su estancia en Malmö. De hecho, este miércoles se conocía que la delegación noruega pone en duda su continuidad en el certamen europeo. “Tenemos toda la intención de participar en 2025, pero depende de las acciones que tome la UER para garantizar que no nos enfrentemos a otra temporada llena de polarización, política y preocupaciones de seguridad”, ha expresado la delegación noruega, según afirma el periodista Aran Badé.

Ahora es Países Bajos el segundo país que expresa su intención de retirarse del festival si no se toman medidas, un comunicado que eleva la presión hacia la UER y que podría provocar un efecto llamada hacia las delegaciones que todavía no se han pronunciado con respecto a su participación.