El surrealista contratiempo de Hamilton durante la carrera en Baréin: “Iba con el culo al aire”

Accidentado estreno del heptacampeón del mundo que llegó a quedarse sin batería en su monoplaza y sufrió la rotura de su asiento

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Hamilton durante el GP de Baréin (REUTERS).
Hamilton durante el GP de Baréin (REUTERS).

Baréin destapó las cartas de todas las escuderías y algunas resultaron estar muy afiladas. Que pregunten por el box de Mercedes. “Nos falta ritmo y Verstappen está en otra galaxia. Hay muchas cosas que aprender”, expresó Toto Wolff para resumir el primer gran premio de la temporada. Mientras que George Russell se tuvo que conformar con ser quinto tras los dos Ferrari, a Lewis Hamilton todo le costó un poco más. El heptacampeón fue el séptimo coche en cruzar la línea de meta, su peor inicio desde 2014. Aquel año sufrió un K.O. en Australia.

El inglés falló en la clasificación y en la carrera del domingo tampoco se lució particularmente. Para más inri, le tocó bailar con la más fea. Tuvo que conducir en el trazado de Sakhir con el asiento roto. “Estaba frenando en la primera curva y el asiento se ha movido, y la parte derecha se ha salido, he sentido cómo algo crujía. Me he movido sobre el asiento. Iba con el culo en el aire”, desveló entre risas que escondían su perplejidad por lo ocurrido. Pero no fue el único problema con el que tuvo que lidiar.

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“Me he movido sobre el asiento, iba con el culo al aire”

Durante un momento me quedé sin batería, así que en las rectas iba perdiendo velocidad, perdí mucho en comparación con los McLaren, estuve arreglando eso durante algunos giros, y eso me llevó unas diez vueltas, perdí muchos segundos por eso. Probablemente, hay algo de decepción dentro del equipo. Hemos sufrido en el coche hoy, lo he dado todo, pero no había mucho rendimiento en comparación a muchos de los rivales”, añadió. Su ritmo le permitió quedar séptimo tras adelantar a Piastri gracias a su acertada estrategia en boxes y a Fernando Alonso sobre el asfalto.

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Russell, el otro Mercedes, tampoco tuvo ritmo para frenar a Sainz ni para agarrarse a su cola. El español firmó un recital soberbio, adelantó dos veces a Leclerc y se regaló un podio de peso. No obstante, el primer contratiempo se produjo nada más apagarse el semáforo. La salida, limpia delante pero accidentada detrás -Hulkneberg se llevó por delante a Stroll- permitió a Pérez superar a Sainz que se repuso y comenzó la escalada cuyo punto álgido se produjo con Charles Leclerc, su compañero de equipo. Era la vuelta 11, Sainz abrió el DRS y convirtió en valentía toda la tensión acumulada después de que Ferrari le comunicase la no renovación.

Se pegó al monegasco en la recta principal y pegó el estacazo en la curva uno. Excelente maniobra. Ni una pega, ni de Leclerc ni del equipo. Charles tiene el estatus, pero Carlos el ritmo. Ferrari retrasó en exceso su parada, quien sabe el motivo. Si era un undercut de Leclerc sobre Sainz, lo consiguieron. Pero la diferencia de prestaciones entre ambos era abismal. El español se lo volvió a comer a final de recta. Dos vueltas más tarde se merendó a Russell y metió sexta para alcanzar el podio, uno de esos que saben diferente. Por lo acontecido en lo personal durante los últimos meses y porque delante sólo hay un monoplaza de otra galaxia. Que tome nota Ferrari, su descarte les salvó los muebles.

Alonso y Aston Martin en tierra de nadie

Las hostilidades se producían entre los Mercedes, Leclerc y Mclaren. Por ahí no apareció el nombre de Aston Martin, por mucho que Alonso lo situara sexto en clasificación. Piastri y Norris le rebasaron sin problemas y Hamilton tampoco tuvo excesivas dificultades cuando llegó a él. El monoplaza que hace un año fue un león en Baréin se había convertido en un dulce gatito. Aston Martin parece haber resuelto su déficit a una vuelta, pero por el momento no hay rastro de las fortalezas domingueras del monoplaza.

Fernando se vio obligado a correr a remolque, retrasando sus paradas para tener mejores neumáticos en el tramo final, donde superó a su compañero de equipo y escaló hasta el noveno puesto, la realidad del AMR24 a día de hoy. Stroll fue décimo. Tres puntos para la escudería británica en un circuito en el que cosechó 23 el curso pasado. Así arranca la Fórmula 1. Restan 23 carreras, tiempo suficiente para la mejora de Aston Martin.