El pintoresco castillo medieval que Salvador Dalí regaló a su esposa

Esta fortaleza no es solo una reliquia medieval, sino también parte del legado artístico y el amor que tenía el pintor a su mujer

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El Castillo Gala Dalí de Púbol, en Girona (Shutterstock).
El Castillo Gala Dalí de Púbol, en Girona (Shutterstock).

A lo largo de toda la geografía española se pueden encontrar multitud de fortalezas que acogen grandes historias de amor. Uno de los más conocidos es el castillo del Buen Amor, que, ubicado en Salamanca, guarda una de las historias más bonitas de nuestro país. Esta tiene como protagonista el amor prohibido de Alonso de Fonseca y Quijada, obispo de Ávila, y su amante Teresa de las Cuevas. Pero esta no es la única fortaleza donde el amor ha triunfado.

El Castillo Gala Dalí de Púbol es otro de ellos. Seguramente que con ese nombre ya se pueden hacer una idea de a quién pertenecía esta fortaleza. Se localiza en la provincia de Girona y fue el regalo que le hizo Salvador Dalí a su esposa Gala. El pintor catalán adquirió el fortín en la década de 1960, pero ahora se ha convertido en todo un referente turístico en la región gracias a que ha sido transformado en museo. Además, en su interior es donde descansan los restos de su mujer.

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Un diseño singular

El castillo medieval de Púbol fue construido entre los siglos XIV y XV, y adquirido por Dalí en el año 1969. En ese momento, la fortaleza presentaba un estado muy deteriorado donde había gran cantidad de techos hundidos y paredes derruidas. Por no hablar del jardín, el cual estaba dominado totalmente por la naturaleza. No obstante, ante esta peculiar estampa, tanto Dalí como Gala quisieron mantener el estado primigenio de la construcción, por lo que no reconstruyeron ninguna habitación.

“Te regalo un castillo gótico, Gala.

Acepto con una condición, que

solo vengas a visitarme al Castillo con

invitación. Acepto, ya que lo acepto en

principio todo a condición de que haya condiciones.

Es el principio mismo del amor cortés”

Así se refería el pintor a Gala y al Castillo, que representa un lugar muy significativo en la creación daliniana.

infobae

Tanto es así, que lograron mantener el romanticismo, dando lugar a un edificio de lo más singular. De esta forma, la fortaleza mantuvo las paredes semiderruidas, reconvirtiendo estancias como la antigua cocina en la sala de baño. También destaca la pintoresca sala del piano. A su vez, el pintor no desaprovechó la oportunidad de adornar los muros del castillo con murales, telas o figuras escultóricas.

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Cabe destacar que entre sus muros, Salvador Dalí estableció el que sería su último taller, para posteriormente convertirse en el lugar donde descansa su mujer. Gala falleció y a día de hoy sus restos se encuentran en el mausoleo que el propio pintor diseñó con sus propias manos. No sería hasta 1996 cuando el castillo abrió sus puertas al público, permitiendo conocer todos los entresijos del gran amor que se tenían ambos.

Estos se reflejan en las pinturas y dibujos que Dalí regaló a su mujer, los cuales se pueden contemplar en un paseo por su interior. A esto se le suman varias esculturas de animales, al igual que una colección de vestidos.

Cómo llegar al Castillo Gala Dalí de Púbol

Desde Girona, el viaje es de alrededor de 30 minutos por las carreteras N-2 y C-66. Por su parte, desde Barcelona el trayecto tiene una duración estimada de 1 hora y 30 minutos por la carretera AP-7.