El precio de la vivienda sube un 4,5% en el tercer trimestre al dispararse un 11% el coste de la obra nueva

Los inmuebles de segunda mano se encarecen un 3,2% en tasa interanual

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Bloques de apartamentos en construcción a las afueras de Madrid.  REUTERS/Paul Hanna
Bloques de apartamentos en construcción a las afueras de Madrid. REUTERS/Paul Hanna

La subida de precio de la vivienda se desacelera en el tercer trimestre del año con una remontada del 4,5% respecto al mismo periodo del año anterior.

El incremento del conste de la vivienda se ha debido principalmente al encarecimiento de la obra nueva cuyo precio ha subido un 11% entre julio y septiembre, lo que supone su mayor aumento en 16 años, mientras que la de segunda mano escaló un 3,2% en el mismo periodo, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

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Respecto a los incrementos trimestrales, los precios de la vivienda nueva subieron un 4,1% entre el tercer y segundo trimestre de 2023, y en segunda mano aumentaron un 2,2%.

Los precios presentaron tasas anuales positivas en todas las comunidades autónomas, pero las mayores subidas respecto al año anterior se han producido en la Comunidad Foral de Navarra, Canarias y Cantabria, con tasas del 7,6%, 6,6% y 5,9%, respectivamente. Mientras que en Castilla La-Mancha (1,0%), Extremadura (1,1%) y La Rioja (1,9%), registraron las menores subidas anuales.

Respecto a las tasas de variación entre trimestres, los costes subieron en todas las comunidades autónomas, liderando la escalada la Comunidad Foral de Navarra, Illes Balears, País Vasco y Canarias, con incrementos del 3,1% en las dos primeras y del 3,0% en las dos últimas. Las menores tasas las registraron Castilla La-Mancha, Extremadura y Castilla y León, con subidas del 0,6%, 0,6% y 1,1%, respectivamente.

Tendencia a la moderación

Los últimos datos presentados por el INE muestran “la tendencia hacia la moderación del precio de la vivienda, provocada por la relajación de la demanda. Sin embargo, previsiblemente aún veremos incrementos del precio hasta, al menos, el primer trimestre de 2024″, comenta María Matos, directora de Estudios y portavoz de Fotocasa.

También Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, considera que se está produciendo un “enfriamiento del mercado que atiende a la comparativa entre el año pasado, cuando los tipos de interés propiciaban la solicitud de financiación al banco, y este año, en el que las condiciones ya no son tan favorables”.

Prevé que los esperados ajustesno van a llegar” porque la oferta “sigue sin ponerse de acuerdo con la demanda”. A su juicio, la falta de disponibilidad es uno de los factores más significativos en la evolución de los precios: “Seguimos sin construir suficientes viviendas para responder a la creación de hogares, y no solo para comprar, sino también para alquilar”.

Al Banco Central Europeo le toca mover ficha

El experto en inmobiliario apunta que los próximos movimientos del Banco Central Europeo están rodeados de incertidumbre, y “no alientan a la compra”, pero el inversor sigue teniendo un papel importante, en su opinión.

Sin embargo, recuerda que “en España se abre la puerta a un Gobierno que va a compensar el control sobre el alquiler con la creación de más vivienda pública y asequible, y esto podría desincentivar la inversión”.

Las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas caen un 16,5%

Otro de los datos publicados este martes por el INE ha sido el del número de ejecuciones hipotecarias sobre viviendas habituales que se situó en 1.721 en el tercer trimestre, la menor cifra de un tercer trimestre desde 2019, que supone un descenso del 16,5% respecto al mismo periodo de 2022 y del 36,2% sobre el trimestre anterior.

Entre julio y septiembre se iniciaron 3.308 ejecuciones hipotecarias, un 20,9% menos que en igual periodo de 2022 y un 38,6% menos que en el segundo trimestre del año. De ellas, 3.138 afectaron a fincas urbanas, en las que se incluyen las viviendas, y 170 a fincas rústicas.

Respecto a las ejecuciones sobre fincas urbanas, bajaron un 21,5% interanual en el tercer trimestre y un 38,5% respecto al trimestre anterior. Dentro de las fincas urbanas, 2.306 ejecuciones correspondieron a viviendas, un 21,6% menos que en el tercer trimestre de 2022 y un 37,3% menos que en el trimestre anterior.