Santi Giménez, de superar una trombosis que le pudo costar la vida a reinar en el Feyenoord y amenazar al Atlético en Champions: “Encontró a Dios”

El delantero mexicano, actualmente máximo goleador del conjunto neerlandés, estuvo a punto de dejar el fútbol por un coágulo sanguíneo del que fue operado en tres ocasiones. “Volvió a nacer”, asegura a ‘Infobae España’ uno de los negociadores de su fichaje por el club holandés

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Santi Giménez celebra el primero de sus tres goles anotados en la última jornada de la liga neerlandesa ante el  Excelsior (EFE).
Santi Giménez celebra el primero de sus tres goles anotados en la última jornada de la liga neerlandesa ante el Excelsior (EFE).

De Kuip amanece con frío y bajo la invernal lluvia áspera de Róterdam. Una clásica postal de tierras neerlandesas. En los aledaños del estadio se respira tranquilidad. La calma propia antes de que se desate la tormenta o mejor dicho, la desaten los hinchas del Feyenoord, de los más ruidos del Viejo Continente. Esta temporada un delantero mexicano con orígenes argentinos les ha puesto en pie hasta en 18 ocasiones, número que responde a la cantidad de goles que lleva anotados en sus 15 encuentros disputados. Más de un tanto por partido. El jugador responde al nombre de Santi Giménez y este martes (21.00 horas) amenaza al Atlético de Madrid en Champions. “Será uno de los partidos más importantes de mi carrera”, avisa.

Esta es la segunda temporada que en Róterdam festejan sus goles, ante lo hicieron los aficionados de Cruz Azul, en México, país en cuya selección nacional milita Santi Giménez pese a ser argentino de nacimiento. “Soy feliz con un balón desde que tengo uso de memoria”. Se incorporó a las categorías inferiores del club mexicano al mismo tiempo que su padre competía en el primer equipo. Más tarde llegaron a compartir terreno de juego. “Fue lo más grande que me pasó a lo largo de mi carrera”, reconoce su progenitor.

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Volvió a nacer

Giménez se encontró muy temprano, a los 17 años, el mayor obstáculo de su vida y carrera deportiva. “En un entrenamiento noté que mi brazo no estaba bien y se empezó a inflamar. Los médicos me dijeron que era una trombosis y que me tenían que operar”. Dos intervenciones quirúrgicas no bastaron, Giménez debió someterse a una tercera para solucionar el coágulo de sangre. “Se le complicó mucho. Le advirtieron de todo lo que podía pasar. Una de las opciones era que tomara anticoagulantes de por vida, pero eso le impediría jugar al fútbol y él no se veía sin ello”, explica a Infobae España uno de los intermediarios que negociaron su fichaje por el Feyenoord.

Santi Giménez celebra su primer gol anotado con Cruz Azul (REUTERS).
Santi Giménez celebra su primer gol anotado con Cruz Azul (REUTERS).

Al final encontró a Dios, como él dice. Nació de nuevo, fue un antes y un después en su carrera y en su vida”, añade el mediador entre el club neerlandés y mexicano. Sus sensaciones las confirma el propio Santi Giménez. “Creo que fue el momento más lindo de mi vida porque encontré a Dios. A pesar de que me habían dicho que podía dejar de jugar al futbol, yo ya sabía que esos no eran los planes de Dios y tenía total fe de que tenía que despreocuparme de eso porque iba a estar todo bien y al final el tiempo le dio la razón a Dios, y hoy gracias a Dios estoy viviendo un sueño”, aseguró en redes sociales.

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El Atlético, un rival y posible destino

Tras superar sus problemas sanguíneos y volar a Europa para “cumplir su sueño como futbolista”, Santi Giménez, ausente en el partido de ida disputado en el Metropolitano, amenaza al que puede ser en un futuro no muy lejano su nuevo equipo. El pasado verano fue el segundo que se vinculó su nombre con el conjunto rojiblanco que solo dispone de Morata como delantero de área. Simeone le tiene bien estudiado. “Santi es un jugador importante para nuestro rival. Un delantero con gol, posicionamiento, fuerza, bien ubicado cuando el equipo progresa al ataque. El Feyenoord es un equipo dinámico, ágil, que ataca por dentro, con profundidad por fuera, genera una buena presión en tu campo y ante todo eso tendremos que llevar el partido a donde creemos que podemos hacer daño”.

Tras seis partidos en el dique seco, dos con su selección y cuatro con su club, Giménez volvió a afilar sus garras el sábado pasado con un triplete en Liga que le deja a un único tanto de igualar el récord de Luis Suárez como máximo goleador de la Eredivisie en un año natural. El uruguayo paró el contador en 30, mientras que el mexicano acumula 29 y aún tiene tres encuentro ligueros hasta que finalice el año. Aunque ese será uno de los objetivos del Giménez del futuro, porque el del presente solo piensa en ganar al Atlético para que “los aficionados del Feyenoord disfruten”.