La resistencia de las bacterias a los antibióticos mata más que los accidentes de tráfico en España

Se calcula que en 2050 serán la primera causa de muerte

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Antibióticos (Shutterstock)
Antibióticos (Shutterstock)

Existe una amenaza de la que hace algunos años los científicos están alertando. Multiplica por 20 los fallecidos en accidentes de tráfico en España y se cree que en 2050 serán la primera causa de muerte. Hablamos de las infecciones a bacterias multirresistentes (BMR), provocadas por el mal uso que hacemos de los antibióticos, tanto ciudadanos como profesionales de la salud.

En 2023, más de 23.300 personas murieron solo 30 días después de ser diagnosticados de BMR, según datos de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Más de 23.000 los fallecidos, pero la cifra de enfermos tampoco deja indiferente a nadie: alrededor de 150.000 infecciones. Así, la infección de orina es la más común y la neumonía, la más letal. Otras afecciones son la tuberculosis, la gonorrea o la salmonelosis.

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Esta resistencia a los antibióticos puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad o género, y dificulta enormemente que estas personas puedan ser tratadas de su infección, ya que los antibióticos pierden su eficacia. En términos administrativos, este problema se traduce en una mayor estancia en los hospitales, el aumento de los costos médicos y el incremento de la mortalidad.

¿Cómo funcionan los antibióticos?

La función de los antibióticos es matar o evitar que se multipliquen las bacterias que causan infecciones en el organismo. Cuando el tratamiento no logra acabar con estas infecciones, las bacterias mutan en respuesta a estos antibióticos, se vuelven resistentes y siguen multiplicándose y creciendo. Es decir, no es la persona la que se resiste al fármaco, sino las bacterias que le causan la infección.

Paciente en un hospital (Shutterstock)
Paciente en un hospital (Shutterstock)

Muchas personas confunden el verdadero modus operandi de los antibióticos y caen en el error de A) automedicarse, y B) hacerlo de forma incorrecta. Este tipo de fármaco es inútil contra las infecciones virales, por lo que, como explica MedlinePlus, no deben tomarse para resfriados, secreción nasal (independientemente de si la mucosa es espesa, verde o amarillenta), gripe, dolores de garganta (excepto la amigdalitis estreptocócica) ni para la mayoría de casos de bronquitis.

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Las causas de esta resistencia

Es importante tomar los antibióticos de manera responsable y solo cuando sea necesario, porque de no ser así, puede desarrollarse esta resistencia a los fármacos. Los médicos ponen el foco en nuestros comportamientos actuales, tanto de los pacientes como de los doctores.

Por parte de los ciudadanos, solo debemos tomar los medicamentos que nos recete nuestro doctor, no ingerir más de lo indicado y no automedicarnos con los fármacos que les han sobrado a un tercero. Para prevenir infecciones, es importante llevar una buena higiene, lavarnos las manos con frecuencia, preparar las comidas en lugares limpios y desinfectados, consumir alimentos sanos y cocinados.

A las bacterias problemáticas les gustan estas 3 regiones de la piel más que otras.

Y por la parte de los profesionales de la salud, es vital solo recetar este tipo de fármaco cuando sea necesario, además de explicar a los pacientes cómo consumirlos adecuadamente. El plano político también ha de ser un actor en la lucha contra la resistencia a las infecciones bacterianas, y pueden hacerlo promoviendo campañas de vacunación.