El caso en el que puedes cancelar una hipoteca si tienes una incapacidad

Los expertos recomiendan tener en cuenta las cláusulas de cada préstamo y las coberturas del seguro de vida

Un anuncio de viviendas en un edificio de Bilbao.

Las hipotecas se han encarecido de forma considerable en los últimos meses, como consecuencia de la subida del euríbor y de la espiral inflacionista que arrastra Europa desde hace casi dos años. Las familias pagan, de media, 227 euros más al mes por este tipo de préstamos. Las entidades bancarias temen un incremento de los impagos y ponen cada vez más trabas tanto para conceder hipotecas como para condonar las deudas. Los créditos, sin embargo, han registrado un ligero abaratamiento en las últimas semanas para atraer nuevos clientes.

Las compañías han cerrado el grifo de los préstamos hipotecarios y los futuros compradores cada vez tienen más complicado obtener financiación. La firma de préstamos lleva seis meses en caída libre y ha registrado el pasado mes de julio la cifra más baja desde enero de 2021, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Los hipotecados cada vez forman un grupo más reducido —también selectivo— y cumplen siempre el mismo patrón: una pareja de ahorradores con más de 40 años y dinero suficiente para pagar la entrada de la vivienda.

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Los bancos promueven distintas políticas para dejarlo todo atado y garantizar que pueden recuperar el dinero prestado o, por la contra, el inmueble en cuestión. La firma de la hipoteca, de hecho, suele llevar implícita la obligación de contratar otros servicios, como las coberturas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha alertado hace meses del aumento de las exigencias bancarias, que en ocasiones piden un seguro de vida o de hogar para cubrirse las espaldas.

Este es el momento para pedir una hipoteca: la banca las abarata para atraer nuevos clientes.

¿Qué es un seguro de vida?

Los seguros de vida son cada vez más habituales. Este mecanismo de protección económica no es más que un producto que, previo pago de una prima, garantiza una indemnización para los familiares del tomador de la póliza si este fallece o sufre algún tipo de incapacidad. El objetivo de estos seguros es dotar de cierta seguridad financiera a los familiares y allegados del titular, que contará con una cantidad ahorrada a lo largo de los años que dure la póliza.

¿Cuándo se puede dejar de pagar una hipoteca?

Los expertos recomiendan prestar atención a las cláusulas de cualquier hipoteca, puesto que suelen incluir coberturas o rebajas para los usuarios que padecen alguna enfermedad que imposibilita la amortización del crédito. Los seguros de vida, a priori, están destinados a cubrir los gastos y pérdidas tras la muerte de una persona. La indemnización por fallecimiento es la cobertura básica de estas pólizas, pero también pueden contemplar algún tipo de garantía ante una situación de incapacidad permanente total o absoluta.

En los seguros vinculados, los clientes con incapacidad permanente que todavía no hayan saldado la deuda pendiente pueden dejar de pagar el préstamo y será el seguro de vida quien lo cubra. El proceso, obviamente, no es un camino de rosas y requiere de una evaluación médica y una declaración formal de incapacidad permanente. La clave está en revisar detenidamente el contrato hipotecario con los bancos para verificar si la cobertura del seguro de vida está incluida.

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