Redacción deportes, 15 jun. La selección española, derrotada inesperadamente el jueves, en su debut en el Eurobasket ante Letonia por 67-63, ansía un triunfo el viernes ante Montenegro, en la segunda jornada de la primera fase, que le aleje de un presumible cara o cruz ante Grecia, en la última jornada con la clasificación para los octavos de final en juego.
Un triunfo permitiría al equipo de Miguel Méndez sacudirse los nervios y además haría que mantuviera una mínima opciones de ser primero de este grupo A y de acceder por la vía rápida a cuartos de final siempre que su verdugo en el estreno tropiece.
En su debut, España se mostró mucho más blanda que su rival en los contactos y no supo gestionar la ansiedad. Además, las jugadoras que salieron del banquillo apenas aportaron puntos y su casillero quedó en manos casi exclusivamente de Laura Gil, Raquel Carrera y Alba Torrens, tres de sus jugadoras grandes.
Enfrente en esta segunda jornada en Tel Aviv tendrá a un rival que en el partido inaugural del torneo se impuso a Grecia en un partido en el que le costó entrar y que se le complicó también en el último tramo, en el que finalmente se impuso por un ajustado 74-69.
La pívot estadounidense nacionalizada Natasha Mack fue su jugadora mas valorada con 24 puntos al anotar 12, capturar siete rebotes, dar cuatro asistencias y recuperar otros tantos balones. No obstante las exteriores Dragana Zivkovic y Jelena Vucetic fueron las jugadoras más usadas por la entrenadora Jelena Skerovic. EFE
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