Javier Villanueva
Madrid, 2 jun. Julen Aginagalde pondrá fin este sábado a sus cuarenta años en el mítico pabellón Artaleku de Irún, el lugar donde dio sus primeros pasos en el balonmano, a una extraordinaria carrera deportiva, que le ha convertido no sólo ya en uno de los mejores pivotes de todos los tiempos, sino en toda una leyenda del balonmano español.
"He disfrutado mucho jugando, la competición me ha gustado mucho", señaló Aginagalde en una entrevista concedida a la Agencia EFE en la que el "13" hace balance de su trayectoria antes de abandonar las pistas para dar el salto a los despachos como director deportivo de su club, el Bidasoa Irún.
Pregunta.- Hace ya casi un año que anunció su despedida, pero ahora que se acerca el último partido. ¿Va notando ya algo de vértigo?
Respuesta.- Hasta ahora no, pero ya esta semana sí que he notado esa tensión, esos nervios por ser el último partido, pero al planteármelo con tanta antelación, digamos que lo tengo muy asumido, aunque me imagino que cuando llegue el partido será otra cosa.
P.- ¿Recuerda sus primeros pasos en el balonmano?
R.- Fueron viendo jugar a mi hermano. Él jugaba en las categorías inferiores y cuando iba a verle jugar, en los descansos o al acabar los partidos bajaba a la pista y cogía un balón, así que puedo decir que mis primeros pasos fueron en el mismo Artaleku.
P.- ¿Ese niño se imaginaba lograr todo lo que ha conseguido?
R.- Está claro que no. Empecé por diversión, por hacer deporte y como muchos otros hermanos pequeños por hacer lo que hacía el hermano mayor, pero nunca pensaba que podría conseguir estas pequeñas metas que hemos ido consiguiendo con el tiempo.
P.- Bueno, pequeñas, pequeñas...
R.- Te pones metas pequeñas y luego las vas intentando superar. Primero fue jugar en la ASOBAL, luego lograr un título, después jugar con la selección, más tarde disputar un torneo grande con la selección, luego una medalla. Poco a poco vas sumando objetivos y por suerte he podido cumplir bastantes.
P.- ¿Con qué se queda de su carrera?
R.- He disfrutado mucho jugando, la competición me ha gustado mucho. Esos partidos a muerte jugándote algo, esa adrenalina, esa tensión, creo que es lo que más le gusta a cualquier jugador.
P.- ¿Va a echar de menos esa tensión competitiva?
R.- Me imagino que sí, pero lo tengo muy asumido. Son muchos años y el cuerpo y la cabeza también me pedían parar. Es el momento de centrarme en otras cosas.
P.- ¿A nivel deportivo con qué se queda de su larga carrera?
R.- Una sola cosa es difícil, no sé .... la primera Copa con León, la Champions con el Kielce, por la manera tan especial cómo fue, y luego la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos. Igual esas tres cosas pueden estar por encima de lo demás.
P.- Nunca se le había visto tan emocionado como cuando logró ese bronce olímpico en Tokio. ¿Qué significó esa medalla para usted?
R.- Fue algo muy especial. Además en mi caso me costó un poquito entrar en esa última convocatoria, porque me había quedado fuera del Mundial de Egipto y no fue fácil, tuve que pelear hasta el último momento para poder estar ahí. Fue una lucha hasta el final y poder lograr ese sueño, conseguir una medalla olímpica junto con esa generación, que tantos partidos habíamos jugado juntos, fue muy grande.
P.- ¿Qué le ha aportado el balonmano como persona?
R.- Me ha aportado valores, me ha enseñado a saber cómo debo comportarme, a actuar con tranquilidad y calma en los momentos complicados. Son muchas cosas, se puede decir que todo lo que soy es gracias al balonmano.
P.- De todas las personas con las que ha coincidido a lo largo de su trayectoria, ¿se quedaría con alguna en particular?
R.- Sería injusto decir un nombre solo, porque he tenido la suerte de compartir equipo con grandes entrenadores y grandes jugadores y me quedo con todos, sería muy difícil elegir entre tanta buena gente
P.- ¿Quizá con su hermano Gurutz?
R.- Evidentemente. Es con quien empecé a jugar, por el que empecé a jugar y ahora -Gurutz Aginagalde es el presidente del Bidasoa- está igualmente muy cerca de mí en ese final.
P.- Y Talant Dujshebaev. ¿Qué ha significado Talant en su carrera?
R.- Han sido once años mi entrenador y eso marca mucho, no sólo ya como jugador, sino por la relación personal que tenemos también. Muchos de los éxitos que he conseguido son gracias a él, que confió en mí y pudo sacar lo mejor de mí en los mejores años de mi carrera.
P.- ¿Cómo se ve en su nueva labor como director deportivo?
R.- Aunque no he podido asumir todas las funciones, llevó ya casi año y medio compatibilizando los despachos con mi faceta de jugador y hay que admitir que no es fácil, no tanto por el tema del despacho, sino porque al final tienes que tomar decisiones sobre compañeros con los que estás compartiendo vestuario y eso ha sido lo más complicado de estos meses.
P.- ¿Es igual de duro negociando que sobre la línea de seis metros?
R.- Son cosas diferentes. Intento ir de cara con todo el mundo, que todo el mundo esté lo mejor posible y, sobre todo, hacer siempre lo mejor para el club. Tengo una idea clara de lo que quiero para el club y ojalá pueda llevarla adelante. EFE
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