Las raíces latinas de la selección estadounidense se hacen notar en Argentina

Carlos Meneses

Mendoza (Argentina), 24 may. Vargas, Gómez, Luna... La selección estadounidense de fútbol tiene cada vez más apellidos de origen latinoamericano, algo que ya se palpa en el equipo sub-20, el primero en clasificarse a octavos del Mundial de Argentina con destacadas actuaciones de este grupo de jugadores.

La 'hispanización' ya es una realidad en la Major League Soccer (MLS), donde militan algo más de 200 jugadores procedentes de América Latina, con Brasil, Argentina, Colombia y México a la cabeza.

Pero un cambio más profundo se ha gestado en el 'USA Team' con la llegada a las selecciones del país de los hijos de migrantes afincados en la potencia norteamericana.

En la lista de veintiún jugadores para este Mundial de Argentina hay al menos seis con raíces latinoamericanas.

Todos nacieron al norte del río Bravo, a excepción del portero Antonio Carrera, natural en la ciudad mexicana de Pachuca, pero con ciudadanía estadounidense y formado profesionalmente en el FC Dallas.

Siguió así los pasos de su hermano, el central Nico Carrera, también mexicano de nacimiento y quien llegó a jugar con la sub-17 de Estados Unidos.

En Argentina aún no ha tenido minutos. Es suplente de Gabriel Slonina, fichado por el Chelsea el año pasado.

UN CANTERANO DE LA REAL SOCIEDAD

El que sí es un fijo en el once es Jonathan Gómez. El lateral de la Real Sociedad B de España nació en Texas, de padres mexicanos, y es objeto de deseo por parte de ambas federaciones.

Ha jugado amistosos con las absolutas de los dos países y, en este Mundial sub-20, ante la ausencia de México, decidió defender la camiseta de las barras y las estrellas.

Gómez fue el artífice de la primera victoria de Estados Unidos en Argentina con su zambombazo desde fuera del área ante Ecuador (1-0).

Otros dos futbolistas de ascendencia mexicana vieron portería en la goleada del martes por 3-0 a Fiyi, en la segunda jornada del grupo B. Son Diego Luna y Cade Cowell.

El primero es una de los jóvenes más prometedores de la MLS. Nació en California, juega en el Real Salt Lake y pasó dos años en la residencia académica que tiene el Barcelona en Estados Unidos.

Tiene doble nacionalidad, pues su familia es mexicana. Luna juega de mediapunta y empezó a jugar al fútbol con tan solo cinco años en el club Palo Alto bajo las órdenes de su padre, Alberto.

En el caso de Cowell la sangre mexicana le viene de su madre. Sin embargo, el delantero del San José Earthquakes ha pasado por las distintas categorías de la selección estadounidense, jugando incluso con la absoluta, y parece tener claro que seguirá defendiendo a ese país.

Más dudas tiene el también mexicano-estadounidense Obed Vargas, centrocampista del Seattle Sounders.

De padres oriundos del estado de Michoacán y nacido y criado en Alaska, Vargas confesó el año pasado que su corazón estaba dividido, pues "siempre" creció viendo a México, pero al mismo tiempo agradeció a la federación estadounidense la "confianza" depositada en él.

"Es una decisión difícil de tomar. Sigo sin saberlo", declaró entonces.

En esta lista 'latina' de la sub-20 también figura Kevin Paredes, cuyos progenitores emigraron de la República Dominicana para Estados Unidos, donde nació y creció el ahora lateral izquierdo del Wolfsburgo alemán.

SELECCIONADOR DE ORIGEN CHILENO

Y como guinda al pastel, la sub-20 tiene un seleccionador de ascendencia chilena. Es Mikey Varas, nacido en San Francisco y quien tuvo una fugaz carrera como jugador en Estados Unidos y Chile.

Se inició como técnico en el Burlingame y el De Anza Force, y en 2019 asumió como segundo entrenador del Dallas de la MLS.

Tomó las riendas de la sub-20 de Estados Unidos en noviembre de 2021. Un año después conquistó la Concacaf de la categoría, consiguiendo la plaza para el Mundial y otra para los Juegos Olímpicos de París 2024. EFE

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