Aunque es un deporte habitualmente dominado por adultos, este mes fue una niña de apenas 9 años quien acaparó todas las miradas y dejó en shock a miles de internautas en todo el mundo. Lucy Milgrim se convirtió en la protagonista inesperada del Arnold Sports Festival tras levantar 180 libras (unos 80 kilos) en peso muerto, una marca que rápidamente se volvió viral.
El video de la hazaña, difundido en plataformas digitales, muestra a la menor concentrada frente a la barra antes de ejecutar el levantamiento con una técnica que desató aplausos inmediatos. En cuestión de días, las imágenes acumularon millones de visualizaciones y abrieron un fuerte debate: ¿hasta dónde puede llegar el entrenamiento de fuerza en la infancia?
Habilidades fuera de lo común
USA Today entrevistó a los padres de Milgrim para conocer más sobre las habilidades que la han convertido en una minicelebridad de internet.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, Lucy cuenta con antecedentes notables. En su primer año en el powerlifting, registró marcas como 150 libras (68 kg) en sentadilla y 85 libras (38,5 kg) en press de banca, además de establecer tres récords nacionales juveniles en la organización USA Powerlifting, según su madre, Michelle Milgrim.
Su padre y entrenador, Brett Milgrim, explicó que, más allá de la cifra —impactante por sí sola—, lo que realmente destacó en la participación de Lucy fue la calidad de la ejecución. “Cuando hizo el peso muerto de 180 libras, hay una evidente cantidad de esfuerzo para realizarlo, pero lo que más me impresionó fue que mantuvo el control postural y la técnica durante todo el movimiento”, dijo al medio.
El camino de Lucy en el deporte comenzó de manera natural, influenciado por su entorno familiar. “Mi mamá y mi papá estaban entrenando en el gimnasio, y los veía haciendo cosas geniales, así que quise intentarlo también”, contó la niña al medio estadounidense. Su interés por la lucha se desarrolló poco después, impulsado por la profesión de su padre, quien solía llevarla junto a su hermano a sus sesiones como entrenador.
Actualmente, Lucy combina múltiples disciplinas: practica lucha competitiva desde hace tres años, entrena powerlifting y también participa en boxeo y jiu-jitsu. Su rutina incluye entrenamientos de lucha entre cuatro y cinco veces por semana, además de sesiones en el gimnasio familiar una vez por semana.
Sin embargo, su preparación no se centra exclusivamente en levantar pesas. Brett Milgrim subraya que el enfoque principal está en la técnica y el desarrollo integral: “No buscamos realmente los números. Lo que busco cuando entreno con Lucy es que mantenga el control postural durante un movimiento que pueda repetirse, no algo que se haga una sola vez por un número impresionante”.
De hecho, solo alrededor de un tercio de su entrenamiento incluye levantamiento de pesas. El resto se basa en ejercicios con el propio peso corporal, como saltos, flexiones y abdominales.
¿El powerlifting es seguro para Lucy?
El video de Lucy levantando 180 libras generó un intenso debate en línea: las reacciones oscilaron entre el asombro y la preocupación.
“Impresionante, pero demasiado joven para levantar pesas”, escribió un usuario. Otro comentó: “No me gusta. Poner ese tipo de resistencia en el cuerpo de un niño pequeño no es natural para su desarrollo musculoesquelético”.
Las inquietudes se centran especialmente en posibles efectos sobre el crecimiento y las placas óseas. Sin embargo, la evidencia científica ofrece matices. Un informe de la Academia Americana de Pediatría (AAP), citado por USA Today, sostiene que los programas de entrenamiento de fuerza supervisados “no tienen efectos adversos aparentes en el crecimiento lineal, las placas de crecimiento ni el sistema cardiovascular”.
Eso sí, los especialistas advierten sobre riesgos como el sobreentrenamiento o la falta de descanso adecuado, por lo que recomiendan supervisión profesional, días de recuperación y seguimiento médico. En el caso de Lucy, su madre aseguró que la menor acude anualmente a un pediatra y trabaja regularmente con un fisioterapeuta.
Una fama bajo control
Pese a su creciente popularidad, los padres de Lucy han optado por manejar su exposición pública con cautela. Su cuenta de Instagram, creada hace aproximadamente un año y administrada por su madre, acumula cientos de miles de seguidores y muestra videos de sus entrenamientos y competencias.
No obstante, la niña permanece al margen de su impacto mediático. “No sabe cuántos seguidores o visualizaciones tiene. Es una niña de 9 años. Hace cosas de niñas de 9 años”, aseguró su padre a USA Today.
Asimismo, aunque su levantamiento de 180 libras capturó la atención global, su padre insiste en que no se trata de una meta a repetir en el corto plazo.
“Fue algo genial de hacer, pero en cuanto a cuándo intentará un número grande así de nuevo,... no pasará en un buen tiempo, hasta que los pesos empiecen a moverse con mucha facilidad a medida que progresa”, dijo al medio.