La supermodelo y empresaria Tyra Banks ha decidido responder legalmente a un conflicto judicial ligado a su empresa de helados Smize & Dream. Según documentos revisados por TMZ, la extop model solicitó más de 50.000 dólares en sanciones contra un arrendador de Washington D.C., a quien acusa de haber iniciado una demanda infundada con el objetivo de aprovecharse de su condición de celebridad.
El conflicto comenzó formalmente en octubre de 2025, cuando Christopher Powell, propietario de un edificio en Washington D.C., presentó una demanda por más de 2,8 millones de dólares contra Banks, su empresa y su socio y pareja, Louis Bélanger-Martin.
Según la denuncia, las partes habían firmado en abril de 2024 un contrato de arrendamiento comercial por 10 años para abrir un local de Smize & Dream, que sería presentado —según el arrendador— como una tienda insignia del proyecto.
Powell sostuvo ante la justicia que realizó inversiones significativas para acondicionar el espacio y que, confiando en el acuerdo, rechazó a otros potenciales inquilinos. De acuerdo con su versión, en junio de 2024 Banks y su socio habrían abandonado el local y se habrían negado a pagar el alquiler, sin ofrecer explicaciones claras. El arrendador alegó además que la empresaria utilizó su influencia mediática para desalentar acciones legales en su contra, y reclamó daños que, con el correr del proceso, llegaron a ser calculados en hasta 2,9 millones de dólares.
La versión de Banks fue diametralmente opuesta. De acuerdo con los datos revisados por la prensa, la empresaria negó todas las acusaciones de incumplimiento y afirmó que la rescisión del contrato fue válida y debidamente notificada. Según su defensa, el edificio presentaba “numerosas deficiencias mecánicas, eléctricas y de plomería” que impedían su correcto funcionamiento comercial y que no encajaban con las condiciones prometidas al momento de la firma.
Banks y Bélanger-Martin sostuvieron que el 9 de septiembre de 2024 enviaron una notificación formal de terminación del contrato y que el arrendador no respondió hasta iniciar la demanda meses después. También rechazaron la acusación de haber actuado de mala fe, y señalaron que nunca se les cedió el edificio completo, como —afirman— se les había prometido durante las negociaciones previas.
Se precisa que en julio de 2024, Smize & Dream abrió un local temporal en el barrio de Woodley Park, en Washington D.C., en julio de 2024, y posteriormente inauguró una tienda insignia en Sídney, Australia, en junio de 2025.
Según datos de NBC Washington, Powell retiró la demanda presentada en un tribunal federal a fines de diciembre de 2025 con la intención de trasladarla a un tribunal local de Washington D.C., según confirmó su abogado en ese entonces.
En una respuesta judicial más reciente, Banks solicitó que el tribunal imponga sanciones económicas al arrendador por haberla obligado a defenderse de una acción que considera abusiva.
En esa presentación, la empresaria calificó el caso como “extorsión a una celebridad” y subrayó que su residencia en Australia es pública y conocida, lo que —según su argumento— vuelve injustificada la elección de Washington D.C. como jurisdicción. Banks afirmó que no mantiene vínculos sustanciales con la ciudad ni con Estados Unidos en la actualidad, y que el demandante era consciente de ello.
La disputa legal coincide con un momento de renovada atención pública sobre Banks a raíz del estreno del documental Reality Check: Inside America’s Next Top Model. En la producción, la empresaria participa únicamente como entrevistada y reflexiona sobre las decisiones y controversias más impactantes de las 24 temporadas del reality que la convirtió en un ícono televisivo.