Simone Ledward Boseman, viuda de Chadwick Boseman, compartió en exclusiva con el diario británico The Guardian su experiencia durante los últimos días del protagonista de Pantera Negra y el modo en que ambos enfrentaron el cáncer colorrectal.
Por primera vez, relató cómo gestionaron la enfermedad lejos del ojo público, eligiendo preservar su intimidad tanto sobre el diagnóstico como durante el duelo. Reflexionó sobre el legado y la influencia que dejó Boseman en la cultura y su entorno más cercano.
“Algo como un diagnóstico de cáncer colorrectal puede interferir con muchas cosas”, explicó Ledward Boseman sobre la decisión de mantener en secreto la enfermedad de Chadwick Boseman.
Y añadió: “Cuando te encuentras en una posición como la de Chad, todo lo que haces debe protegerse. Solo hay que cuidar a quién le cuentas tus planes”. La viuda remarcó: “Quien solo busca relaciones profundas pronto descubre que su círculo será pequeño, porque no puedes tener esas conversaciones con muchas personas”.
La pareja restringió con rigor quiénes conocían la verdad. “Fueron un par de familiares y un par de amigos. Yo tenía a mi terapeuta y a mi mamá, básicamente era eso. El círculo se convirtió en un punto”, relató.
En abril de 2020, los seguidores notaron la pérdida de peso del actor durante una transmisión en redes sociales, lo que generó rumores. Sin embargo, la familia no confirmó ni negó nada y optó por el silencio hasta el fallecimiento del actor.
Fortaleza y trabajo en silencio
La fortaleza de Boseman durante la enfermedad quedó reflejada en su empeño por seguir trabajando. “No quería que lo trataran diferente. Muchos de los papeles que hacía eran muy físicos y él aún quería realizarlos. No quería que lo juzgaran por lo que vivía”, recordó su viuda.
Chadwick Boseman filmó siete películas en sus años más difíciles y evitó que el diagnóstico condicionara su labor. Incluso en los momentos más delicados, defendió la privacidad respecto a su salud.
El vínculo entre ambos comenzó en 2014, cuando se conocieron en el Hollywood Bowl de Los Ángeles. “La primera vez que hablé con él fue para preguntarle sobre su transporte. Me miró con ojos de cachorro”, recordó Ledward Boseman.
Su relación avanzó de forma discreta; aunque no era secreta, resguardaban su intimidad frente a la creciente atención mediática. “Desde que lo conocí, es complicado hablar de mi vida sin mencionarlo. Cambió por completo mi perspectiva, fue mi maestro espiritual más importante”, confesó.
Uno de los años más memorables para la pareja fue 2018, cuando disfrutaron de una breve remisión. “Imagina que estás listo para vivir cien veces más que antes. Nuestra valoración mutua, su aprecio por el tiempo propio… Fue un año realmente, realmente hermoso. Viajábamos, conocíamos el mundo y estábamos muy enamorados”, subrayó.
En ese periodo, Pantera Negra rompió récords y consolidó a Boseman como un referente mundial.
Conversaciones evitadas y despedida
El regreso de la enfermedad trajo conversaciones difíciles que la pareja había preferido evitar. “Reconocer lo que podía pasar era casi traicionar la fe. Así que no hablábamos de que él podía no lograrlo”, expresó Ledward Boseman.
Asimismo, admitió que le habría gustado poder afrontar ese tema con honestidad antes de que fuera demasiado tarde. “Él me dijo que le hacía feliz saber que estaríamos bien”, señaló.
El compromiso y la boda llegaron cuando la enfermedad ya estaba avanzada y ambos quisieron aprovechar el tiempo juntos. “Encontramos la manera de celebrar en medio de la tristeza, la desesperanza y el dolor”, compartió. La ceremonia fue reducida y familiar, manteniendo la misma reserva que caracterizó su relación.
Duelo, legado y propósito
Después de la muerte del actor en agosto de 2020, Ledward Boseman enfrentó el duelo tanto pública como privadamente. “Durante un año seguía despertando y tenía que recordarlo. No sabía qué hacer conmigo misma. La única razón por la que me levantaba era porque tenía un perro”, reveló al referirse a su mascota Sophia, adoptada en mayo de ese año.
Asistió a varios actos para recibir reconocimientos póstumos por la carrera de Boseman, pero optó por resguardar su privacidad y el recuerdo real de su esposo, según recopiló The Guardian.
En cuanto al legado, Ledward Boseman estableció una premisa clara: “Debo asegurarme de que la imagen de Chad no se reduzca ni se distorsione”. Participó junto al director Ryan Coogler en la reescritura del guion de la secuela de Pantera Negra.
“Ryan me preguntó de manera específica por cierto diálogo, y lo único que agregué fue que se dijera su nombre”, relató a The Guardian.
El proceso de duelo llevó a Ledward Boseman a buscar nuevos propósitos. Decidió intervenir en la concienciación sobre el cáncer colorrectal. “Nunca quiero que su historia se resuma solo en cómo murió. Quiero que sea recordado por la manera en que vivió”, contó.
En 2023, pronunció un discurso en la Casa Blanca para respaldar a quienes atraviesan la misma enfermedad. De forma gradual, encontró en la comunidad del cáncer y en el apoyo a otros una vía de sanación personal.
Una nueva etapa y la música como refugio
La obra teatral Deep Azure, escrita por Boseman, ganó relevancia con su reestreno en Londres, en el teatro Globe. Ledward no leyó el texto completo hasta después de la muerte de su esposo.
“Fue increíblemente sanador para mí, pero tuve que hacerlo en pequeños pasos. No siempre es sencillo enfrentarse a creaciones de tanto tiempo atrás”, explicó, subrayando el valor simbólico de la obra en el proceso colectivo de duelo.
“En nuestra relación, Chad guardaba los detalles de sus proyectos hasta que terminaban, para que yo pudiera vivirlos como espectadora. No leer toda la obra es mi modo de continuar ese ritual”, relató.
Lejos de centrarse únicamente en el recuerdo de Boseman, Ledward Boseman optó por reinventarse. “A él le molestaría si yo hiciera mi vida sobre la suya”, aseguró.
“Desde el momento en que conocí a Chad, mi vida cambió radicalmente. Hablando de él, lo mantengo presente; intento reconstruir una conexión espiritual ahora que ya no está físicamente”, compartió con The Guardian.
Para la viuda, la misión ahora es preservar la integridad de todo lo que Boseman representó. Su propósito no es alimentar un mito, sino resguardar la verdad de su historia y que el mundo lo recuerde como un ser humano completo y auténtico.