Historias de excesos y excentricidades acompañaron a estrellas como The Who, Rolling Stones, Oasis, Kiss y Ozzy Osbourne durante sus giras internacionales. Lejos de la música, estos artistas protagonizaron episodios que trascendieron los conciertos y se convirtieron en parte del folclore del rock. Las anécdotas, marcadas por fiestas, accidentes y comportamientos insólitos, ocurrieron en hoteles, mansiones y hasta en la vía pública, principalmente en Europa y Estados Unidos, a lo largo de las décadas recientes.
En 1967, Keith Moon, baterista de The Who, celebró su cumpleaños número 21 en un Holiday Inn. La fiesta, que comenzó desde la mañana, incluyó una guerra de torta y terminó con la policía en el lugar.
De acuerdo con Grunge, Moon, en estado de ebriedad, intentó escapar en un auto estacionado que finalmente acabó dentro de la piscina del hotel.
Tras el incidente, la cadena lo vetó de por vida. De acuerdo con Rolling Stone, Moon relató el suceso en 1972 y lo recordó como uno de los momentos más notorios de su carrera.
Asimismo, según precisó Mental Floss, los Rolling Stones vivieron noches agitadas durante su gira por Norteamérica en 1972. En una de sus estadías, eligieron la mansión Playboy para alojarse. Según Keith Richards, la combinación de drogas y alcohol provocó que casi incendiaran la casa.
Richards explicó en su autobiografía que, junto al saxofonista Bobby Keys, estuvieron en el baño cuando una sustancia se prendió fuego y desató la alarma. El incidente no pasó a mayores, pero reforzó la reputación de la banda por sus excesos fuera del escenario.
Oasis y la gira frustrada en Europa
En 1994, Oasis intentó iniciar su primera gira europea con un viaje en ferry hacia Ámsterdam. Compartieron el trayecto con hinchas del Chelsea F.C. y, tras el consumo de alcohol, se desató una pelea. Liam Gallagher, vocalista de la banda, describió el episodio como un “caos total” en el documental Oasis: Supersonic.
De acuerdo con el mismo material, la policía detuvo a los involucrados y deportó a los integrantes de Oasis a Gran Bretaña. Noel Gallagher, guitarrista, informó al mánager Allan McGee sobre la situación, quien respondió con humor ante la noticia.
Ozzy Osbourne y el límite de lo insólito
Ozzy Osbourne, conocido por su personalidad transgresora, protagonizó una de las historias más impactantes durante una gira con Mötley Crüe en 1984. Según precisó Live for live music, Nikki Sixx, bajista de la banda, relató que Osbourne aspiró una línea de hormigas, utilizando un sorbete en plena calle.
De acuerdo al mismo medio, Sixx recordó el momento con asombro, señalando que la acción superó cualquier relato previo sobre excesos en el rock. El episodio se mantuvo en la memoria colectiva como un ejemplo de los extremos que alcanzaron las estrellas del género.
La combinación de juventud, fama y largas giras internacionales favoreció la aparición de anécdotas que, con el tiempo, adquirieron un carácter casi mítico.
De acuerdo con testimonios recogidos por medios como Rolling Stone, Metal Floss y documentales especializados, los excesos respondieron tanto a la presión del éxito como a la búsqueda de experiencias únicas. Estos relatos, lejos de perjudicar la imagen de los protagonistas, reforzaron la construcción de su leyenda en la cultura musical.
Las historias de excesos en las giras de las leyendas del rock dejaron huellas en la memoria colectiva y en la industria musical. Si bien muchas de estas anécdotas resultaron en daños materiales, sanciones o vetos, también sirvieron para alimentar el mito de los artistas. Según expertos en cultura popular, el relato de estas vivencias forma parte del atractivo que el público asocia con el género y sus representantes.