La Defensoría del Consumidor de El Salvador ha intensificado sus operativos durante la temporada de Semana Santa, con un despliegue que supera las 420 inspecciones en restaurantes, supermercados, hoteles, tiendas de conveniencia y empresas dedicadas al alquiler de vehículos.
El objetivo principal de estas acciones consiste en verificar que se cumplan las condiciones de higiene, la calidad de los productos y la normativa vigente, con el fin de proteger tanto la salud como los derechos de los consumidores. Así lo explicó Ricardo Salazar, presidente de la entidad, durante una entrevista radial.
Salazar, abogó que equipo de la Defensoría se ha enfocado en zonas turísticas, áreas urbanas y corredores comerciales, donde la actividad se incrementa por la alta movilidad de la población en la Semana Santa. Según la autoridad, el trabajo se ha realizado en coordinación con la Superintendencia de Regulación Sanitaria, lo que ha permitido ampliar la cobertura y sumar criterios técnicos en cada inspección.
Uno de los resultados más relevantes de la semana ha sido el retiro de cerca de 400 productos vencidos, detectados principalmente en cocinas de restaurantes. “En estos casos, se emite una medida cautelar y se destruye el producto en el mismo establecimiento”, confirmó Salazar.
Este procedimiento tiene como fin evitar que alimentos fuera de fecha lleguen a los consumidores, lo que podría suponer un riesgo para la salud. La ley establece que, ante la detección de productos vencidos, la Defensoría está facultada para activar un proceso sancionatorio, que puede derivar en multas de hasta $500 salarios mínimos.
Durante las inspecciones, el personal no solo revisa los productos en exhibición, sino también aquellos que se utilizan como ingredientes para la preparación de platillos y bebidas. Entre los alimentos retirados figuran:
- Galletas
- Golosinas
- Carnes
- Embutidos
- Bebidas alcohólicas
- Carbonatadas
- Productos de panadería.
Salazar destacó que más del 95% de los productos vencidos se encontraron en áreas de cocina, lo que dificulta el acceso del cliente a información sobre su estado.
Delegados encubiertos detectan prácticas abusivas y falta de transparencia en la atención al consumidor
Uno de los mecanismos más efectivos implementados por la Defensoría del Consumidor es la figura del delegado encubierto. Esta modalidad permite al personal acudir a los comercios sin previo aviso ni identificación oficial, con el fin de constatar el cumplimiento real de la normativa en situaciones cotidianas.
De acuerdo con los datos proporcionados por la institución, cerca de un 60% de las verificaciones realizadas bajo esta modalidad ha arrojado hallazgos de incumplimiento, principalmente en temas de promociones, precios y publicidad engañosa.
Además, el funcionario enfatizó que la entidad ha detectado irregularidades en supermercados y tiendas de conveniencia, como la falta de información sobre mecanismos de atención al cliente y la ausencia de etiquetas de eficiencia energética en electrodomésticos, especialmente aires acondicionados.
Ante este panorama, el titular de la Defensoría subraya la importancia de una cultura de defensa del consumidor, basada en la información y el ejercicio activo de los derechos. “El consumidor debe revisar ofertas, exigir la información correcta y reclamar ante cualquier irregularidad”, afirmó Salazar.
Durante 2026, la institución ha registrado más de 27,000 atenciones, entre asesorías y denuncias formales, y ha recuperado más de 4,5 millones de dólares a favor de los usuarios afectados.
El llamado de la entidad es a mantener la vigilancia sobre los productos y servicios, denunciar cualquier anomalía y fortalecer una relación equilibrada entre proveedores y compradores.