En una de las jornadas más tensas recientes del fútbol salvadoreño, la Policía Nacional Civil (PNC) reportó este día 30 de marzo, la detención de ocho personas tras una riña entre aficionados de los clubes Águila y FAS a la salida de un partido de la Primera División disputado en San Miguel.
El episodio, que quedó registrado en video y circuló en redes sociales, mostró a seguidores del FAS arrojando piedras y atacando a hinchas del Águila y a conductores que transitaban por la zona.
Según informó la PNC, el enfrentamiento se produjo sobre la 4ª Calle Oriente y pasaje San Simón, en las inmediaciones del estadio Juan Francisco Barraza, en San Miguel, donde cientos de personas abandonaban el recinto tras la conclusión del encuentro. Entre los arrestados en el lugar figuran:
- Rafael Alejandro Hernández Martínez
- Jairo Neftalí García Blanco
- Esteven Armando Chicas Hernández
- David Alexander Bernabé Gálvez
- Roberto Carlos Gálvez Ávila.
La policía detalló además que, poco después, realizó una segunda intervención sobre la carretera Panamericana, en el desvío a San Vicente, en Apastepeque. Allí capturó a otros tres sujetos identificados como: Rafael Eduardo Morataya Arce, Alejandro Josué Murillo Flores y Raúl Eduardo Hernández, quienes viajaban en un autobús vinculado a los hechos. Todos los detenidos serán remitidos a las autoridades por el delito de desórdenes públicos.
De acuerdo con la versión de las autoridades, la situación fue controlada de inmediato y se realizó un llamado a la población para evitar cualquier manifestación de violencia en eventos deportivos. “No se tolerará ningún tipo de violencia”, enfatizó la institución en un comunicado oficial recogido por varios medios locales.
En los videos difundidos, se observó a varios individuos armados con piedras y, según testigos citados en prensa, algunos portaban armas blancas, lo que generó temor entre los asistentes y vecinos.
Violencia recurrente entre barras y respuesta institucional en el fútbol salvadoreño
El episodio se inscribe dentro de una serie de incidentes que han marcado la rivalidad entre aficionados de FAS y Águila, dos de los equipos de mayor tradición en El Salvador. Los choques entre barras han sido frecuentes en partidos de alta convocatoria, y las autoridades han reforzado los llamados a la convivencia pacífica.
Recientemente, también se registraron disturbios protagonizados por hinchas del FAS dentro del estadio Cuscatlán, lo que evidencia un patrón persistente de violencia en torno a estos partidos.
En El Salvador, la legislación vigente contempla sanciones específicas para quienes alteren el orden público. El artículo 348 del Código Penal establece que “serán sancionados con prisión de uno a tres años quienes participen en desórdenes públicos que pongan en riesgo la seguridad de las personas o los bienes”.
Ante este panorama, la PNC ha reiterado que los operativos de seguridad en eventos deportivos han permitido reducir la violencia en los estadios, pero reconocen que las disputas entre grupos de aficionados siguen representando un desafío. Las autoridades insisten en que la prevención y la denuncia ciudadana resultan fundamentales para disuadir este tipo de conductas.
La reiteración de estos incidentes evidencia que los enfrentamientos entre seguidores de equipos rivales han sido una constante durante años en el fútbol salvadoreño. Los registros policiales y los reportes periodísticos de los últimos años muestran que estos sucesos no han dejado de provocar daños, heridos y detenciones, a pesar de los esfuerzos institucionales por erradicarlos.