Trabajar sobre la ansiedad matemática: ¿una cuestión de hábitos de estudio o de emociones?

Una nueva investigación pone el foco en que el estrés que trae el aprendizaje de números en estudiantes de secundaria puede resolverse a partir de cómo estudian y no cómo se sienten

Profesora de pie frente a pizarrón blanco con ecuaciones, enseñando a diez niños uniformados sentados en pupitres de madera en una primaria mexicana, con ventanas al fondo.
Cuatro de cada diez estudiantes sufren de ansiedad matemática (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Cuatro de cada diez estudiantes en España sufren de ansiedad matemática. La OCDE asegura que el 17 % de los alumnos de países que forman parte del foro (38 en total) sufren de este rasgo persistente que dificulta la adquisición de saberes fundamentales. Países como Costa Rica aseguran que la tasa de ansiedad matemática puede alcanzar hasta el 78 % en estudiantes de secundaria.

Más allá de las razones del por qué del temor ante los números, una investigación publicada en la revista de Nature intentó revelar cuál es la mejor manera de generar una transformación de ese miedo. Y la respuesta fue más allá de las emociones, las técnicas de respiración o una terapia cognitivo-conductual adaptada al aprendizaje.

PUBLICIDAD

Un hombre de espaldas, vistiendo camisa azul, escribe fórmulas y ecuaciones complejas con tiza blanca en un pizarrón oscuro, iluminado desde arriba.
La ansiedad matemática suele estar asociada con hábitos de estudio desadaptativos, como procrastinar tareas y preparaciones para exámenes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ansiedad matemática e impacto

Los estudiantes que experimentan esta emoción como respuesta de supervivencia poseen niveles excesivos de pensamientos negativos e intrusivos que suelen afectar el aprendizaje en esta área de conocimiento.

En consecuencia, la ansiedad matemática suele estar asociada con hábitos de estudio desadaptativos, como procrastinar tareas y preparaciones para exámenes afectando el rendimiento más allá de la posible comprensión.

El estudio realizado por Rachel G. Pizzie y David J. Kraemer diseñó un experimento que comparó dos enfoques opuestos y en el que participaron 247 estudiantes entre 13 y 19 años. Mientras una intervención se centró en la regulación emocional mediante reevaluación cognitiva de los jóvenes en secundaria, la otra intervención apunto a realizar un cambio en los hábitos de estudio.

PUBLICIDAD

En el caso de la reevaluación cognitiva- con base sólida en la neurociencia- se observó en reiteradas ocasiones que funcionaba en el manejo de los pensamientos negativos. Estudios previos con resonancia magnética funcional mostraron que una estrategia de regulación emocional impacta en la respuesta de la amígdala ante estímulos que provocan emociones negativas.

Hábitos de estudio: una nueva perspectiva

Sin embargo, cuando se analizó a los estudiantes que habían sido intervenidos para transformar sus hábitos de estudio el resultado sorprendió en términos de aumento de calificaciones y rendimiento.

La intervención de hábitos de estudio alentó a los estudiantes con alta ansiedad matemática a incorporar autoevaluación y a superar conductas de evitación, lo que aumentó el rendimiento académico y mejoró los déficits de rendimiento que continuaron persistiendo en el primer grupo intervenido con la regulación emocional.

Esta investigación no trata de minimizar el valor de las emociones sino que busca revelar cuál es la mejor estrategia para trabajar sobre las mismas a lo largo del tiempo. Mientras que la autoevaluación interviene sobre la conducta de evitación, reformular el pensamiento negativo no necesariamente la modifica.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
¿Por qué los hábitos hacen a las emociones? Es una de las preguntas claves que aún requieren de mayor indagación (Imagen Ilustrativa Infobae)

La evidencia acumulada

Un meta-análisis publicado en el Journal of Numerical Cognition, que sintetiza la evidencia disponible sobre intervenciones para la ansiedad matemática a gran escala, comprendió 50 estudios previos.

Este análisis reveló que la duración y la sostenibilidad de la intervención —no solo su enfoque teórico— son determinantes para lograr un impacto real. De esta forma, una sesión aislada de reevaluación cognitiva puede no ser comparable, en su poder de cambio, con un programa de hábitos de estudio sostenido en el tiempo.

¿Por qué los hábitos hacen a las emociones? Es una de las preguntas claves que aún requieren de mayor indagación. De acuerdo a las investigaciones, construir hábitos que requieran menos recursos cognitivos disponibles en tiempo real- porque la práctica ya está automatizada- impacta en el rendimiento y el manejo de la ansiedad.

Los hábitos de estudio que trabajan sobre la ansiedad matemática

La intervención de hábitos de estudio se centró en dos técnicas específicas: el estudio espaciado y la práctica de recuperación. De esta forma, se animó a los estudiantes a evitar el “cramming” (estudiar todo de golpe la noche anterior) y a reservar tiempo para repasar información clave de manera regular y distribuida en el tiempo.

Por otro lado, se fomentó la práctica de recuperación / autoevaluación; en especial a partir de traer a la memoria información previa y tomando cuestionarios o exámenes de práctica.

También se trabajó con una intervención de grupos reducidos, y que los estudiantes- antes de un examen- escribieran qué tipo de problemas matemáticos creían que deberían resolver en su evaluación y qué estrategias usarían para resolverlos.

En promedio, para los estudiantes con mayor ansiedad matemática, quienes participaron del grupo de hábitos de estudio tuvieron calificaciones aproximadamente media letra / medio punto más altas que sus pares asignados al azar al grupo de regulación emocional.

El hallazgo no descarta el valor de la regulación emocional como herramienta de bienestar estudiantil, pero sí cuestiona la suposición de que intervenir sobre la emoción es automáticamente el camino más eficaz para mejorar el rendimiento académico de un estudiante ansioso frente a los números.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Arturo Pfister, de la Cámara Minera de Jujuy: “Nos está faltando oferta en oficios calificados”

El presidente de la entidad habló con TICMAS acerca de los trabajadores que necesitarán los nuevos proyectos, la competencia con otras provincias y una formación que, según planteó, debe permitir el acceso a distintas actividades productivas

Arturo Pfister, de la Cámara Minera de Jujuy: “Nos está faltando oferta en oficios calificados”

Abás Tanus Mafud: “Tenemos una deuda pendiente con la formación profesional a largo plazo”

El presidente de la Cámara Minera de Catamarca habló con TICMAS —la EdTech enfocada en el aprendizaje y el desarrollo de talento— sobre la necesidad de formar profesionales que acompañen el crecimiento de la industria

Abás Tanus Mafud: “Tenemos una deuda pendiente con la formación profesional a largo plazo”

Juan Martín Gilly: “Trabajamos en un plan para incorporar la materia Minería en las escuelas de Salta”

En diálogo con la edtech TICMAS, el presidente de la Cámara de la Minería de Salta y directivo de Ganfeng Lithium abordó el desafío de anticiparse la demanda de trabajadores, compartió experiencias de formación en oficios y habló de las oportunidades educativas para las comunidades de la Puna

Juan Martín Gilly: “Trabajamos en un plan para incorporar la materia Minería en las escuelas de Salta”

Educación en Argentina: el 97% de los adolescentes asiste a la escuela, pero solo el 19% logra los resultados esperados

Un informe de Argentinos por la Educación revela la brecha entre la asistencia escolar y los aprendizajes: solo 19 de cada 100 estudiantes llegan a los 15 años sin repetir y con los conocimientos básicos en Lengua y Matemática

Educación en Argentina: el 97% de los adolescentes asiste a la escuela, pero solo el 19% logra los resultados esperados

Solo 19 de cada 100 adolescentes argentinos llegan a los 15 años sin repetir y con aprendizajes básicos

Argentina queda séptima entre nueve países de América Latina en el Índice de Resultados Escolares, que analiza cuántos estudiantes avanzan con su escolaridad en tiempo y forma. En 2009, el país estaba tercero. En estos años mejoró la inclusión, pero cayeron los resultados en Lectura y Matemática

Solo 19 de cada 100 adolescentes argentinos llegan a los 15 años sin repetir y con aprendizajes básicos