
En 2017, Argentina tenía 159.345 estudiantes de posgrado; lo cual representa poco más del 7% del total del sistema universitario, de acuerdo a los últimos datos disponibles a los que accedió Infobae. La mayoría de ellos, el 77%, cursaba en instituciones públicas. Y pese a que la universidad privada crece también en el campo de especializaciones, maestrías y doctorados, el 66% de los nuevos ingresantes optó por la gestión estatal.
"En Argentina no hay una cultura del posgrado. Mientras que en el resto del mundo es indiscutible la importancia de una maestría o doctorado para generar conocimiento, en el país no está instalado. Se ve al título de grado como un objetivo de máxima", dijo Danya Tavela, vicerrectora de UNNOBA e integrante de CONEAU.
Por su parte, Paulo Falcón, director nacional de gestión y fiscalización universitaria, reconoció a Infobae: "Aunque creemos que es una cifra razonable para nuestro sistema, aspiramos a que sea mayor. Se trata de una una cultura relativamente nueva en Argentina. A diferencia de otros sistemas como el europeo, nuestros títulos de grado habilitan a ejercer. En general, en los países desarrollados los grados son de tres años y el posgrado es indispensable".

Las carreras argentinas suelen durar cinco años teóricos por la robustez, a veces excesiva, de sus contenidos. En cambio, en Europa y Estados Unidos, por ejemplo, a los tres años terminan el grado y cursar otros dos años de una especialización se ve como un paso necesario.
La preeminencia de la universidad pública es contundente. Se registra incluso en la región metropolitana donde se multiplica la oferta privada. Más allá del factor "prestigio", la diferencia en el precio influye. En la UBA, por caso, el MBA cuesta un total de 527.00 pesos y permite el pago en 18 cuotas, mientras que en las privadas de renombre ronda los 700.000 pesos al contado. Algunas públicas, incluso, no cobran a sus graduados que quieren seguir estudiando.
En la distribución por carreras, los posgrados funcionan como espejos: reflejan la misma realidad que los grados. Es decir, hay muchos estudiantes en ciencias Sociales y Humanas y pocos en ciencias Aplicadas y Básicas. En porcentajes, el 67% elige una de las dos primeras ramas mencionadas: las más requeridas son las especializaciones en derecho y en negocios dentro de Sociales y las maestrías en educación dentro de las Humanas.
Para Marcelo Rabossi, investigador de la Universidad Torcuato Di Tella, hay que remontarse a 1980 para explicar un fenómeno que no solo es propio del sistema universitario argentino, sino latinoamericano. Desde entonces, la cantidad de estudiantes pasó de 400 mil a 2 millones. Es decir, mientras que la población argentina aumentó más del 60%, la universitaria creció en un 400%.

"De ese súper crecimiento poblacional universitario, la mayoría optó por las carreras sociales", le dijo Rabossi a Infobae. "Esto queda en evidencia cuando vemos que a mediados de los '80, el 40% de los estudiantes cursaba alguna carrera dentro de las ciencias Aplicadas o Exactas y hoy tan solo lo hace un poco más del 25%. Digamos, en términos relativos a las otras áreas del conocimiento, estas retrocedieron 15 puntos porcentuales", planteó.
Para entender el predominio de Sociales a nivel posgrados, entonces, hay que mirar primero la disparidad que ya se presenta en grado. "El pasaje interdisciplinario entre niveles es muy bajo. Digamos, si cursaste una licenciatura en Sociales, la probabilidad de que continúes tus estudios de posgrado en las Exactas es muy bajo. De alguna manera, el posgrado, en cuanto a la distribución de los alumnos entre las distintas áreas disciplinares, es un espejo de lo que ocurre en el grado", indicó Rabossi.
Falcón cree que es "sumamente complejo" redireccionar la demanda de posgrados hacia áreas más estratégicas porque, desde el vamos, la oferta académica se orienta hacia Sociales y Humanas. "Hay baja oferta en Básicas y Aplicadas porque el grueso de los posgrados se vincula a investigaciones y es en los otros espacios donde hay mayor producción", consideró.
Para Tavela, también hay "grandes desafíos" en el sistema de posgrados. "En especial, las propuestas académicas deberían apuntar a una mayor interdisciplinariedad, con contenidos más equilibrados en términos de nuclear distintas áreas. Entonces alguien que estudió ciencias Sociales no necesariamente tiene que hacer una maestría en esa rama del conocimiento o viceversa con los que estudiaron una ciencia dura", explicó.
El desafío, dicen los especialistas, es el mismo: aumentar la cantidad de alumnos en las Básicas y Aplicadas. Pero esa labor se vuelve aún más difícil al tratarse de posgrados. Despertar la curiosidad a esa altura por ramas tan ajenas como física, matemática o sistemas es más bien una quimera. La escasez debería atacarse antes, piensan: en la misma secundaria.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
Patricia Bullrich marcó otra diferencia con el Gobierno: tildó de “apresurado” querer llevar al Congreso la Ley de Tierras
La senadora libertaria sostuvo que el Ejecutivo debía esperar el pronunciamiento de la Justicia antes de reflotar el proyecto en el Palacio Legislativo. “Vamos en contra de nuestros propios actos”, afirmó

Más de 14 mil requisitoriados fueron capturados y 2256 bandas criminales desarticuladas entre julio y septiembre
El Mininter intensificó las operaciones policiales mediante inteligencia e investigación criminal para anticiparse a las organizaciones delictivas

Efemérides hoy 1 de octubre: el origen del periodismo en Perú y la huella de Hipólito Unanue
La fecha también incluye la conmemoración del cultivo de chocolate y el aniversario de la muerte de “Titina”, campeón sudamericano con la selección nacional

Fuerte crítica de Galperín al primer ministro del Reino Unido: “No tenés autoridad moral para liderar el país”
El empresario argentino respondió en X a un video del mandatario británico. Andy Burnham llegó al cargo tras ser el único candidato a liderar el Partido Laborista, sin pasar por elecciones generales

Menos nacimientos y familias más chicas: por qué el “hermano del medio” es cada vez menos frecuente en Argentina
La cantidad de nacimientos cayó 47% en una década y los hogares con tres o más hijos perdieron peso, mientras crecen las familias con uno o dos



