Agregar Infobae enGoogle

Un banco advierte que en 2026 se registrará “el superávit primario más bajo de la era Milei”

La entidad financiera sostiene que el margen para continuar reduciendo el gasto se ha estrechado y que la recuperación de la recaudación está siendo más gradual de lo esperado

El Gobierno estima un resultado primario del Sector Público Nacional de 1,3% del PBI en 2027. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equilibrio de las cuentas públicas es la base del programa económico del Gobierno, y el Presupuesto 2027 lo ratifica como eje. Pero a dos años de iniciado el ajuste, distintos análisis privados coinciden en que lo que costó “poco” en los primeros tramos hoy exige más esfuerzo, y los márgenes para absorber imprevistos son cada vez menores.

Uno de esos diagnósticos es el de BBVA Research, que abre su análisis del sector fiscal con una definición: “El equilibrio fiscal sigue siendo el pilar del programa económico, pero sostener el superávit se ha vuelto más exigente”. Para sostener su lectura, el banco toma como punto de partida los números del año y recuerda que en los primeros ocho meses de este año el Sector Público Nacional acumuló un superávit primario de 1,1% del PIB y un superávit financiero de 0,2 por ciento.

PUBLICIDAD

Con estos resultados a la vista, BBVA revisó sus proyecciones para el 2026 y realizó correcciones “marginalmente a la baja”. En detalle, estimó un resultado primario de 1,3% del PIB, “lo que sería el superávit primario más bajo de la presidencia de Milei”. Para 2027, BBVA prevé que ese resultado se repita, con un superávit financiero de 0,1% del PIB en ambos años.

El Presupuesto 2027 proyecta una cifra cercana. El propio Gobierno estima un resultado primario del Sector Público Nacional de 1,3% del PBI, equivalente a $18.439.871,9 millones, y un resultado financiero de 0,2% del PBI, es decir, $3.300.675,4 millones.

Un ajuste que cambió de naturaleza

Para BBVA, la explicación de por qué mantener el equilibrio fiscal es cada vez más exigente se enfoca en cómo se hizo el recorte. “Luego de la fuerte corrección de los últimos dos años, el margen para continuar reduciendo el gasto se ha estrechado”, señala. El ajuste inicial se concentró en partidas con mayor capacidad de recorte: subsidios, transferencias, gasto de capital y otros gastos discrecionales. De ahora en más, en cambio, adquieren más peso “componentes más rígidos, como jubilaciones, prestaciones sociales y remuneraciones”. A eso se suman, según el análisis, “crecientes demandas de recomposición en partidas sensibles que acumularon caídas intensas en términos reales”.

PUBLICIDAD

BBVA destaca que, tras los ajustes, las jubilaciones y las prestaciones sociales adquirieron más peso en el Presupuesto.

Un informe de la consultora Zentrix sobre el Presupuesto confirma dónde ocurrió el cambio. El giro se produjo en 2024 y por el lado del gasto: en un solo año, el gasto primario bajó 4,5 puntos del PBI, de 19,5% a 15,0%, y el resultado primario pasó de un déficit de 2,7% a un superávit de 1,8%. Desde entonces, indica Zentrix, “el superávit se sostiene con ingresos también en baja”: entre 2024 y 2026, los ingresos totales caen 1,3 puntos del PBI y el gasto primario, 1,0 punto.

Del lado de los recursos, BBVA tampoco ve un alivio inmediato. Sostiene que la recuperación “está siendo más gradual de lo esperado y todavía no logra reemplazar al recorte del gasto como principal soporte de la consolidación fiscal”. Agrega que la eliminación de algunos impuestos y otros cambios en el esquema tributario redujeron fuentes de ingresos que habían contribuido al ajuste inicial. Por eso, concluye, la sostenibilidad de las cuentas “dependerá cada vez más de que el crecimiento económico y una mayor formalización permitan ampliar de manera genuina la base tributaria”.

El escenario de riesgo

En su análisis, Zentrix advierte que el Presupuesto 2027 “fue construido con un margen de error extraordinariamente reducido”. Para los analistas, un desvío relativamente pequeño en la recaudación o un aumento del gasto alcanza para consumir todo el colchón fiscal. El informe da un ejemplo: “un dólar 10% por encima del valor previsto encarecería los intereses de la deuda en moneda extranjera en alrededor de $1,7 billones, casi siete veces ese margen”.

De acuerdo a las estimaciones privadas, un dólar 10% por encima del valor previsto encarecería los intereses de la deuda en moneda extranjera en alrededor de $1,7 billones. (Reuters)

A esos números, el reporte suma otros factores de riesgo. Según el documento, “la demanda de dólares por parte de personas humanas ya absorbía en septiembre alrededor del 90% de las divisas liquidadas por el agro, mientras que el Tesoro prevé obtener unos USD 21.100 millones para afrontar sus compromisos financieros durante 2027”. Al mismo tiempo, sostiene Zentrix, “el presupuesto descansa en refinanciar deuda en pesos por el 110% de los vencimientos y en una recuperación de la actividad que permita revertir una recaudación que hasta agosto acumulaba una caída real del 3,8%”.

El propio Gobierno ofrece otra lectura en el Mensaje del Presupuesto, que Zentrix recoge en su informe técnico. Según ese documento oficial, “la deuda bruta pasó de 156,6% del PBI a fines de 2023 a 71,4% en julio de 2026”. Zentrix detalla que el mensaje destaca además tres cambios en el perfil de la deuda, entre ellos que “los depósitos del Tesoro en el BCRA pasaron del equivalente a USD 1.700 millones a USD 8.200 millones” y que “las tres principales calificadoras mejoraron la nota soberana durante 2026”.

Con ese cuadro, la consultora concluye en su estudio que el verdadero desafío “no será aprobar el Presupuesto 2027, sino atravesar un año electoral sin que alguno de estos factores obligue a modificarlo sobre la marcha”.

PUBLICIDAD