Empresarios y dirigentes políticos expresaron su pesar por el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc

Entre otros, se manifestaron la Bolsa de Comercio porteña, el diputado Bertie Benegas Lynch, el ex senador Federico Pinedo y el ex ministro Guillermo Dietrich

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Empresarios y dirigentes políticos expresaron su pesar por el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc
Empresarios y dirigentes políticos expresaron su pesar por el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc

Empresarios y dirigentes políticos expresaron su pesar por el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc. Por un lado, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires expresó “su hondo pesar por el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc. Verdadero empresario modelo y artífice de firmas emblemáticas como Molinos Río de la Plata, que cotiza en Bolsa desde 1935, “Goyo” siempre estará en el recuerdo de la gente del mercado bursátil”.

En tanto, el ex senador Federico Pinedo también manifestó sus condolencias: “Despido a uno de los grandes emprendedores, organizadores y constructores de cosas grandes en la Argentina. Un hombre de fe y compromiso con nuestro país: Gregorio Pérez Companc”.

En la misma sintonía, el ex ministro de Transporte Guillermo Dietrich indicó: “Lamento el fallecimiento de Gregorio Pérez Companc. Sin dudas, un empresario ejemplar que deja una gran familia y como legado, su enorme compromiso en fomentar mejores líderes para nuestro país, con las instalaciones de primer mundo en la escuela de negocios del IAE”.

Bertie Benegas Lynch
Bertie Benegas Lynch

A su vez, el diputado nacional por la Libertad Avanza Bertie Benegas Lynch, expresó: “Murió Goyo Pérez Companc. Su Banco Río me dio mi primera oportunidad corporativa laboral como promotor contratado por PEREVENT, empresa de personal eventual del grupo”.

“Su holding empresarial de grandes inversiones, fue y es parte del motor productivo argentino y sus maravillosas obras filantrópicas son dignas de destacar”, afirmó.

“Su generosidad, cercanía, simpleza y humildad fueron siempre el comentario de todos. Su impronta de valores personales la contagió en toda la organización en donde, después de muchos años, solo encontré compañerismo y muchos amigos”, recordó.

“Un recuerdo que pinta a Don Goyo: En mis comienzos, en un evento que tuvimos que viajar, atendía con un par mío un stand del banco en Expochacra. Al mediodía se acercó él y un hijo (no recuerdo si Luis o Jorge) y nos dijeron que vayamos a almorzar que ellos quedaban atendiendo el stand”.

“Un gesto de simpleza y generosidad que, nuestro asombro dio para la risa y pensar que la escena daba literalmente para el slogan atendido por sus propios dueños´, Mis oraciones para él, Munchi y toda la familia. QEPD”, indicó.

IAE y la Universidad Austral

El IAE Businnes School y la Universidad Austral, dos entidades educativas de las que el empresario fue mentor y mecenas, lo despidieron por medio de un comunicado.

“Con profundo dolor, desde el Consejo Superior de la Universidad Austral, compartimos la triste noticia del fallecimiento de Gregorio Perez Companc, principal benefactor de la nuestra institución. Su generosidad y compromiso nos ha dejado una huella imborrable. Destacamos su humildad, magnanimidad y espíritu de servicio. Además de la invalorable contribución que hizo para consolidar los proyectos de salud y educación de la Universidad Austral, ha sido una persona comprometida con la sociedad y con el desarrollo de las personas”, comienza el texto que se difundió.

“Acompañó el proyecto educativo de nuestra institución desde sus inicios. A mediados de la década de los 90, realizó una importante contribución económica para concretar el Campus Universitario de Pilar de la Universidad Austral. La donación incluyó, además, la construcción del IAE Business School y del Hospital Universitario Austral. Expresamos una profunda gratitud por el apoyo que Gregorio nos brindó a lo largo de los años, contribuyendo significativamente al desarrollo y crecimiento de nuestra institución. Rezamos por su eterno descanso y brindamos nuestras más sentidas condolencias a toda su familia”, agregaron.

Una de las aulas del IAE
Una de las aulas del IAE

Además, desde el IAE, compartieron los testimonios de algunas personas de la institución que lo conocieron:

“Fue una persona ejemplar en magnanimidad, generosidad, patriotismo y honradez, que vivía los valores cristianos aprendidos en su familia y para quien la lealtad era fundamental. Nos contactó en 1992, durante la gran expansión del grupo, para que desde el IAE los ayudáramos a que lograran que sus valores familiares guiaran a toda la organización. En 1996, animado por nuestra visión enfocada en desarrollar líderes con valores, decidió donar al IAE Business School para promover que hubiera más y mejores empresarios en Argentina y contribuir así al desarrollo del país. Su aporte ha sido clave para que más de 120 mil ejecutivos hayan podido formarse en nuestras aulas desde su creación”, destacó Fernando Fragueiro, exrector de la Universidad Austral, exdecano del IAE Business School y presidente del Parque Empresarial Austral.

José Luis Gómez López Egea, exrector y profesor emérito de la Universidad Austral aseguró que el empresario los empujó a tener una personalidad, una misión propia y concreta que surgiera de las necesidades de las personas y la sociedad. “Su contribución económica fue importante, pero su mayor aporte fue la visión magnánima de cambiar el país. Le dolía la Argentina, como a toda persona generosa que ve las posibilidades que tiene un país como éste y el poco provecho que se logra. Él quería ir mucho más allá, ir hacia las personas que pueden solucionar los problemas que hay en el país, como la pobreza y la corrupción. Era de esas personas que no reparaban en medios cuando veían un fin claro y necesario, una propuesta para mejorar la vida y la felicidad de la gente”, afirmó Lopez Egea.

“Tuve la fortuna de reunirme y conversar con él en varias oportunidades. Siempre fue muy exigente con la calidad del proyecto que quería emprender. En los comienzos del Hospital Universitario Austral, el equipo que estaba trabajando tenía algunos temores por la distancia que nos separaba de la Ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, él siempre nos remarcó que, si éramos buenos haciendo lo que debíamos hacer, la gente vendría a atenderse. Por otro lado, su nivel de preocupación por las personas llegaba a tal punto, que insistió mucho para que los pacientes pudieran ver siempre los jardines y los árboles, y para eso que todas las habitaciones tuvieran ventanas amplias para apreciar el paisaje. Además, siempre se preocupó por la sustentabilidad de la institución, pero sin dejar de lado la calidad del servicio que debíamos brindar. En el fondo, destaco su visión y su claridad respecto a lo que esperaba y a lo que nosotros debíamos hacer”, cerró Marcelo Pellizzari, director del Departamento de Calidad y Seguridad del Paciente del Hospital Universitario Austral.

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