La lupa sobre las polémicas en River-Belgrano: de la roja anulada a Lisandro López a la posición de Montiel en el gol de Galván

El juez Pablo Dóvalo debió revisar en la cabina del VAR ambas jugadas

Guardar

El partido entre Belgrano y River Plate, disputado en el estadio Mario Alberto Kempes por la fecha 13 del Torneo Clausura, no estuvo exento de polémicas. A los 27 minutos, tras un contacto del defensor Lisandro López con Ángel Correa, el árbitro Pablo Dóvalo decretó la roja directa al jugador local por considerarlo último hombre. Sin embargo, instantes después rectificó su decisión. Luego, el juez también tuvo que revisar en la pantalla del VAR el primer gol del Millonario.

La sanción inicial dejó a Belgrano con diez jugadores en pleno desarrollo del primer tiempo, ante un River que buscaba romper el cero en el marcador. El contragolpe se produjo luego de un inicio de ida y vuelta, con ambos equipos generando situaciones de gol desde el arranque del encuentro.

PUBLICIDAD

Tres minutos más tarde, Dóvalo recibió el llamado del VAR para revisar la acción. Tras la observación en la pantalla, el árbitro modificó su decisión original: le quitó la tarjeta roja a López y, en lugar de la expulsión, determinó un bote a tierra para reanudar el juego.

*El gol de River

El cambio de criterio permitió a Belgrano continuar el partido con once futbolistas. El árbitro Pablo Dóvalo interpretó inicialmente que el defensor había cometido una infracción que impedía una ocasión manifiesta de gol (OMG), por lo que decidió sancionar la falta y expulsarlo. Sin embargo, el aspecto determinante de la jugada no era la posibilidad de convertir un gol, sino establecer si realmente había existido una infracción. La intervención del VAR resultó fundamental.

PUBLICIDAD

Mediante el análisis de diferentes cámaras, ángulos y velocidades de reproducción, se pudo apreciar que el contacto se produjo dentro de la dinámica natural del juego y que fue el propio Correa quien, con su desplazamiento, generó el contacto con el defensor, sin que se configurara una acción antirreglamentaria de López.

Ante esta evidencia, el VAR recomendó una revisión en campo (OFR), permitiendo que Dóvalo observara nuevamente la secuencia y corrigiera su interpretación inicial. La resolución final fue acertada: el árbitro dejó sin efecto tanto la infracción sancionada como la tarjeta roja por impedir una ocasión manifiesta de gol, al comprobar que no existía una falta que justificara ninguna de las dos decisiones. En consecuencia, y al haberse interrumpido el encuentro sin que existiera una infracción, el juego se reanudó correctamente mediante un balón a tierra, conforme a lo establecido en la Regla 8.

Antes de la jugada polémica, River había generado una chance clara al minuto inicial del encuentro, cuando Correa trastabilló al entrar al área y perdió la pelota, lo que habilitó un remate de Lucas Beltrán desde el punto penal que pegó en un defensor y se desvió. El Chino Zelarayán, capitán de Belgrano, también dispuso de una ocasión a los 17 minutos que no pudo concretar.

El arquero uruguayo de Belgrano, Thiago Cardozo, tapó un remate de Correa a los 24 minutos, antes de la expulsión y su posterior revisión por el VAR. Ya con la decisión arbitral confirmada, Cardozo volvió a intervenir a los 37 minutos tras un rebote dentro del área chica, cuando Correa probó un segundo remate que también resultó contenido. El encuentro se desarrolló ante un marco de público de ambas parcialidades que colmó las tribunas del estadio cordobés.

Finalmente, el elenco de Núñez pudo abrir el marcador a los 48 minutos. Tomás Galván quedó de frente al arco tras varios rebotes y un pase atrás de Gonzalo Montiel y abrió el pie para poner el 1-0. De todos modos, la jugada tuvo que esperar para ser convalidada: el VAR volvió a llamar a Dóvalo para que interprete un posible fuera de juego del propio Montiel.

El balón fue tocado por dos defensores de Belgrano antes de llegar a Gonzalo Montiel, quien participó de la continuidad de la jugada que finalmente terminó con el gol de Galván. La consideración técnica fundamental radica en diferenciar un simple rebote o desvío de una acción voluntaria de un defensor para jugar el balón.

En este caso, las intervenciones de los jugadores de Belgrano fueron interpretadas como acciones deliberadas de juego, y no como contactos accidentales. Conforme a la Regla 11, cuando un defensor juega voluntariamente el balón, disponiendo de posibilidades reales de intervenir sobre él, aunque su ejecución fuera defectuosa, el atacante que previamente se encontraba en posición de fuera de juego no comete infracción al recibirlo, siempre que no se trate de una salvada deliberada.

Esta consideración permitió interpretar que Montiel estaba habilitado para intervenir en la continuidad de la acción, que culminó con la definición de Galván. Una resolución arbitral acertada, sustentada en la correcta aplicación de la Regla 11: no es la posición inicial del atacante, ni la cantidad de contactos defensivos, lo que determina por sí solo la infracción, sino la naturaleza de la intervención del adversario sobre el balón.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD